Los veinte años de Monseñor
No es que Monseñor Ariz cumpla veinte años de edad -aunque mantiene la vitalidad y entusiasmo de esa edad- sino que cumple esos años como Obispo de la Diócesis de Colón y Kuna Yala. Conocí a Monseñor Carlos María Ariz hace añales cuando se desempeñaba como Rector de la USMA, ubicada entonces en una vetusta edificación frente al Parque Catedral en San Felipe. Desde entonces era visible su gran calidad humana y compromiso con este país y su gente, en especial las que orbitan en los espacios excluyentes de la marginalidad y la desigualdad, esos que siempre han vivido en crisis.
Luego, fue el salto de rector de universidad católica a Obispo de la Diócesis de Colón y Kuna Yala, a través del cual Monseñor entró de lleno en contacto directo con una realidad contradictoria y problemática. No es una tarea fácil la que ha enfrentado el Obispo, pues las regiones atlánticas suponen muchos retos y desafíos de enormes proporciones.
En el caso de la provincia Colón (204 mil habitantes), por ejemplo, la pobreza es compartida entre lo rural y lo urbano. De los cinco distritos que componen la provincia; en dos de éstos en la Costa Abajo, nueve personas de cada diez tienen probabilidad de nacer pobres; en dos distritos de la Costa Arriba, siete personas de cada diez corren esa misma suerte, y en el distrito central la posibilidad es de cuatro personas de cada diez. Es decir, la pobreza más acuciante es la concentrada en el área rural campesina de esta provincia.
La pobreza urbana -aunque menor que la rural e indígena- es considerable y proyectivamente ascendente, ambas son partes de la misma secuencia de pobreza (polo rural a polo urbano), que es expresión de la desigual distribución del ingreso territorial y funcional.
La tendencia general a la urbanización empobrecida es ascendente. En Panamá el Banco Mundial señala que "es probable que una mayor proporción de pobres se concentre en el futuro en las áreas urbanas", y Colón ciudad no escapa de esto.
No olvidemos que 56% de los 2.8 millones de habitantes de Panamá viven en áreas urbanas, y que en el país así la cuarta parte de los pobres viven en ciudades.
La Comarca Kuna Yala, la primera constituida en Panamá, es un territorio autónomo regentado por el Congreso General Kuna, donde vibra la identidad y cultura indígena, pero al mismo tiempo presenta grandes deficiencias, en especial, en materia nutricional, salud y educación.
A la problemática de pobreza se añaden temas espinosos como el de las comunidades campesinas de la cuenca ampliada del Canal que, según palabras del Obispo en una carta abierta a la Presidenta Mireya Moscoso, señala que los equipos evangelizadores y misioneros estuvieron de acuerdo en rechazar la Ley 44 del 31 de agosto de 1999 que amplia la cuenca, por diversas razones, entre ellas: "Humanitarias: No hay un solo acápite de la ley donde se tenga en cuenta el más mínimo de los derechos humanos. Son miles de personas, hombres, mujeres y niños, a quienes de la noche a la mañana, se les ha impuesto una autoridad que se ha hecho dueña de sus vidas y su futuro, quedando así sumergidas en la más absoluta indefensión e inseguridad. Método: La metodología usada para esta ley de la República nos parece, al menos, precipitada. Apenas se discutió en la Asamblea, no hubo diálogo con las personas afectadas, no salió a discusión pública en los distintos medios de comunicación y se aprobó, aprisa y corriendo, el último día de la Asamblea Legislativa anterior.
Tenemos serias dudas de que en su aprobación se contara con estudios imparciales, especialmente antropológicos y sociales. Acaparamiento: No compartimos que el Canal necesite más de dos mil kilómetros cuadrados de tierra para su mantenimiento futuro. ¿No existirán otras opciones que impliquen menos sacrificios de vidas humanas y menor atentado a la naturaleza, aunque dejen menos dividendos? Nuestras sospechas sobre los lagos que se están proyectando no son tanto las aguas del canal, cuanto los negociados hidroeléctricos y otros que se están fraguando. ¿No es el ingreso más neto de la Autoridad del Canal la producción de energía eléctrica? Históricas: La ley acapara en la provincia de Colón más de dos mil kilómetros cuadrados de tierra, casi la mitad de lo que es la Costa Abajo. Sin embargo, las autoridades del Canal en su historia no hicieron en esta región un metro de carretera asfaltada, ni un centro de salud, y han devuelto una selva contaminada de bombas sin explotar. Ahora se proyecta un puente sobre el Canal, pero no por la Costa Abajo, y las carreteras de acceso a los proyectos son por Panamá y Coclé. La historia pasada no invita a ser optimistas."
El compromiso de Monseñor es profundo como su fe, y nos recuerda al Abate Pierre cuando afirmó: "Ante el sufrimiento humano, ocúpate (si puedes) no sólo de aliviarlo sin demora, sino también del de destruir sus causas" y estas dos tareas no pueden separarse ni negarse. (raulleisr@hotmail.com).
Luego, fue el salto de rector de universidad católica a Obispo de la Diócesis de Colón y Kuna Yala, a través del cual Monseñor entró de lleno en contacto directo con una realidad contradictoria y problemática. No es una tarea fácil la que ha enfrentado el Obispo, pues las regiones atlánticas suponen muchos retos y desafíos de enormes proporciones.
En el caso de la provincia Colón (204 mil habitantes), por ejemplo, la pobreza es compartida entre lo rural y lo urbano. De los cinco distritos que componen la provincia; en dos de éstos en la Costa Abajo, nueve personas de cada diez tienen probabilidad de nacer pobres; en dos distritos de la Costa Arriba, siete personas de cada diez corren esa misma suerte, y en el distrito central la posibilidad es de cuatro personas de cada diez. Es decir, la pobreza más acuciante es la concentrada en el área rural campesina de esta provincia.
La pobreza urbana -aunque menor que la rural e indígena- es considerable y proyectivamente ascendente, ambas son partes de la misma secuencia de pobreza (polo rural a polo urbano), que es expresión de la desigual distribución del ingreso territorial y funcional.
La tendencia general a la urbanización empobrecida es ascendente. En Panamá el Banco Mundial señala que "es probable que una mayor proporción de pobres se concentre en el futuro en las áreas urbanas", y Colón ciudad no escapa de esto.
No olvidemos que 56% de los 2.8 millones de habitantes de Panamá viven en áreas urbanas, y que en el país así la cuarta parte de los pobres viven en ciudades.
La Comarca Kuna Yala, la primera constituida en Panamá, es un territorio autónomo regentado por el Congreso General Kuna, donde vibra la identidad y cultura indígena, pero al mismo tiempo presenta grandes deficiencias, en especial, en materia nutricional, salud y educación.
A la problemática de pobreza se añaden temas espinosos como el de las comunidades campesinas de la cuenca ampliada del Canal que, según palabras del Obispo en una carta abierta a la Presidenta Mireya Moscoso, señala que los equipos evangelizadores y misioneros estuvieron de acuerdo en rechazar la Ley 44 del 31 de agosto de 1999 que amplia la cuenca, por diversas razones, entre ellas: "Humanitarias: No hay un solo acápite de la ley donde se tenga en cuenta el más mínimo de los derechos humanos. Son miles de personas, hombres, mujeres y niños, a quienes de la noche a la mañana, se les ha impuesto una autoridad que se ha hecho dueña de sus vidas y su futuro, quedando así sumergidas en la más absoluta indefensión e inseguridad. Método: La metodología usada para esta ley de la República nos parece, al menos, precipitada. Apenas se discutió en la Asamblea, no hubo diálogo con las personas afectadas, no salió a discusión pública en los distintos medios de comunicación y se aprobó, aprisa y corriendo, el último día de la Asamblea Legislativa anterior.
Tenemos serias dudas de que en su aprobación se contara con estudios imparciales, especialmente antropológicos y sociales. Acaparamiento: No compartimos que el Canal necesite más de dos mil kilómetros cuadrados de tierra para su mantenimiento futuro. ¿No existirán otras opciones que impliquen menos sacrificios de vidas humanas y menor atentado a la naturaleza, aunque dejen menos dividendos? Nuestras sospechas sobre los lagos que se están proyectando no son tanto las aguas del canal, cuanto los negociados hidroeléctricos y otros que se están fraguando. ¿No es el ingreso más neto de la Autoridad del Canal la producción de energía eléctrica? Históricas: La ley acapara en la provincia de Colón más de dos mil kilómetros cuadrados de tierra, casi la mitad de lo que es la Costa Abajo. Sin embargo, las autoridades del Canal en su historia no hicieron en esta región un metro de carretera asfaltada, ni un centro de salud, y han devuelto una selva contaminada de bombas sin explotar. Ahora se proyecta un puente sobre el Canal, pero no por la Costa Abajo, y las carreteras de acceso a los proyectos son por Panamá y Coclé. La historia pasada no invita a ser optimistas."
El compromiso de Monseñor es profundo como su fe, y nos recuerda al Abate Pierre cuando afirmó: "Ante el sufrimiento humano, ocúpate (si puedes) no sólo de aliviarlo sin demora, sino también del de destruir sus causas" y estas dos tareas no pueden separarse ni negarse. (raulleisr@hotmail.com).