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Los vicepresidentes de Torrijos


Razón tiene el ex presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares, en aconsejar a los asesores de su copartidario y aspirante presidencial, Martín Torrijos, que debe anunciar pronto sus compañeros de fórmula y que la designación debe recaer en personas que sumen votos, tal cual -en su opinión- ha hecho exitosamente su principal adversario, el también ex mandatario, Guillermo Endara.
Lo cierto es que se trata de una tarea difícil y delicada, por las negociaciones que adelanta con su aliado el Partido Popular para determinar candidaturas comunes en distintas circunscripciones. De hecho, se da por descontado que una de las vicepresidencias recaerá en un miembro de este colectivo, mencionándose la figura de su titular, Rubén Arosemena Valdés. ¿Aportará realmente votos suficiente para hacer la diferencia? Pérez Balladares lo duda. Pero parece más que evidente que Torrijos no tiene más alternativa que honrar ese compromiso con su aliado.
¿Cuál ha de ser el perfil del primer vicepresidente de Torrijos? Lo ideal sería un independiente que le sume votos de ese sector, que es el que decide, puesto que el desafío es superar el techo histórico de su partido PRD que es de 33%. Un candidato que, en ese puesto, le añada al menos 10%, que sería unos 180 mil votos, le aseguraría la presidencia que por momentos parece bailarle en las manos, no como celebración de nada sino para caerse al suelo.
Se ha hablado de Rubén Blades, ex candidato presidencial independiente que en 1994 tuvo el mérito de casi llegar a la cima tras una breve y fulgurante campaña, pese a marchar carente de recursos y estructura. Blades es una gloria artística para Panamá y está en el pináculo de su fama la que, sin embargo, es mayor y generosa en el extranjero que en su propio patio. "Nadie es profeta en su tierra", dice el refrán, con el agravante de que, en su momento, mostró flaqueza en lo político, tantas como virtudes le sobran en lo artístico. Y el votante puede esta vez saber diferenciar entre el Blades músico y el Blades político, con resultados seguramente adversos. ¿Equivocado? Es posible, pero, ¿Vale la pena para Torrijos correr el riesgo?
La opción independiente es pues su mejor carta, aunque ésta pueda no ser Blades. Es muy posible que ella corresponda a una figura de edad madura, de reconocido perfil público, ligado más bien al sector empresarial, que sume a Torrijos experiencia y seguridad, de modo que pueda neutralizar el continuo "jab" con el que constantemente lo fustiga Endara, cuando se refiere a él como "el joven Torrijos", obvia alusión a los flancos más débiles de Martín. No nos extrañaría que acuda, digamos, a Ricardo Alberto Arias, quien es un prominente abogado, hombre de negocios y político, de acrisolados dotes personales.

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