Los Zapatas del futuro
Guayaquil (AIPE) - Recientemente comenté la frivolidad de gran parte de los líderes latinoamericanos frente a la muerte de Orlando Zapata en manos del régimen cubano. Mientras se reunían los mandatarios en Cancún, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), órgano que forma parte de la OEA, hizo público un reporte acerca de la situación en Venezuela.
Según ese reporte, en los últimos cinco años 2,240 personas han sido sometidas a procesos penales por participar en manifestaciones y 251 personas fueron detenidas solamente en mayo de 2007 por manifestarse en contra de la clausura de RCTV (entre ellos 30 niños y adolescentes). No debería sorprender que esto suceda en un país donde el presidente dice por televisión al ministro del Interior: “écheles gas y disuelva cualquier guarimba, ... (17/enero /2009).
El reporte describe una situación preocupante de la función judicial. Más de 50% de los jueces en Venezuela no gozan de ninguna estabilidad en su cargo. Por ejemplo, el 10 de diciembre de 2009 Eligio Cedeño recibió de la jueza María Lourdes Afiuni un fallo que reemplazaba su prisión preventiva con un juicio en libertad. Funcionarios de la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención se la llevaron detenida. ¿Qué dijo Chávez de esto? “Yo exijo dureza contra esa jueza… El informe de la CIDH también se refiere a la disminuida función legislativa y documenta que en los 10 años de gobierno de Hugo Chávez el gobierno ha emitido 167 decretos leyes mientras que entre 1961 y 1998 se promulgaron 172. La Asamblea Nacional de Venezuela está ahí para cumplir con una mera formalidad de apariencias.
La Carta Democrática Interamericana reconoce que la separación e independencia de los poderes es uno de los “elementos esenciales de la democracia representativa” y que cuando se erosiona la independencia de poderes se terminan cometiendo violaciones de derechos humanos. Esa erosión ya ha sucedido en Ecuador. Los líderes latinoamericanos no deberían esperar a que se repita la historia de Zapata en Venezuela o en cualquier otra parte para denunciar estos atropellos.