Louis Jouvet (1887-1952)
Este famoso actor teatral tenía su compañía de la cual era también su director. Recibía muchos trabajos que le enviaban para que consideraba si podrían ser puestos en escena. Para cualquier escritor novel, lograrlo no sólo constituiría un acto de reconocimiento, sino de consagración como tal. Le llegaban tantas obras que no tenía tiempo suficiente para leerlas sin dilación, por lo cual las colocaba en una estantería por orden de llegada hasta que les correspondiera su turno.
Cierto día recibió una obra con una nota del autor que le decía: "Apuesto mil francos a que esta comedia quedará encerrada en el cementerio de obras vivas". Para su sorpresa el autor recibió prontamente un sobre sin respuesta, pero contentivo de un cheque por un valor de mil francos. Se hablaba un día sobre la sinceridad de los hombres y las mujeres a quienes él apoyaba. A uno que trató de contradecirle, le dijo: "Conforme a mi experiencia, siempre que una mujer habla de su pasado, eso es una confesión. Y en la mayoría de los casos, cuando un hombre habla del suyo, en gran parte es cuento".
Aclaración. Por segunda vez informamos que nuestras publicaciones sobre anécdotas no quiere decir que hayamos leído las biografía de cada uno de los personajes que la protagonizaron. Así como para poesías hay parnasos que las recogen de diversas poetisas y poetas, nosotros tenemos anecdotarios de donde escogemos semanalmente. Nuestro propósito ha sido el de procurar unos momentos de entretenimiento, si es posible en familia, a fin de estimular especialmente a la juventud a que se interese en acrecentar sus conocimientos y leer biografías tan enriquecedoras.