Luces cortas en el transporte
Una vez más la ciudadanía es presa de la espontaneidad del Estado. Las promesas de un mejor sistema de transporte parecen estar reducidas a una simple lata azul con blanco que se pasea, eso sí, en otras ruedas no en las del transmóvil como se había prometido.
Desde un inicio, el proceso de modernización sufrió tropiezos irremediables porque los ciudadanos nunca tuvieron claro el plan que pretendía arrancar el gobierno. Con tal de tranquilizar a los transportistas, el gobierno prometió comprar la flota con un jugoso pago, un salario para los pavos, una capacitación que muy poco se ve reflejada en las calles y, para rematar, nunca reveló qué presupuesto se requeriría para esta etapa del proceso que incluía combustible, salarios y compra de buses. Además, el proceso de licitación fue muy cuestionable.
El fallo de la Corte Suprema parece encajar a cada quien con el rol y la responsabilidad que le toca, y también echa lo actuado en reversa. Por si fuera poco, hoy el gobierno se aventura, una vez más, a circular los buses que permanecieron sin rodar por más de tres meses para transportar a los estudiantes, porque la flota que está en las calles es insuficiente para cubrir todas las necesidades.
Y, ante este escenario, la población se pregunta: ¿Qué pudo haber impedido al gobierno a ver con luces largas esta situación y tomar las medidas precautorias si las clases iniciaron con un mes de atraso? ¿Cuánto costará al pueblo sacar a rodar estos camiones? ¿Tienen seguro acaso? ¿Quién sería responsable de los alumnos si algo les sucede; el MEDUCA, la ATTT, el Ejecutivo? Es decir, la miopía del gobierno le impidió tomar decisiones adecuadas cuando había un clima óptimo para trabajar en la modernización del sistema.
Ahora, esa indecisión, muy característica de esta administración, le cobra con creces su error, pues no pudo cumplir su promesa con Pablo Pueblo, ni con los empresarios y/o los transportistas. En este asunto, la herencia para la próxima administración será una verdadera cajita de sorpresas, pues lo único que veremos del transmóvil serán las placas.