Lula y el poder político
El conocido líder obrero de Brasil, Luis Inasio Lula Da Silva, ex tornero de 57 años, ocupará la Presidencia de su país desde el próximo enero, luego de las elecciones últimas de octubre, en las que fue favorecido con el 61% del total de votos, en unos comicios bastante divididos. Fue obrero metalúrgico y líder nacional, lo que le sirvió de base para su hegemonía en el Partido de los Trabajadores.
En Brasil, la República tiene 113 años de existencia (hubo dos reyes, hace mucho tiempo). En las elecciones inmediatamente anteriores, Lula perdió, pero esos fracasos le ayudaban a acercarse al poder. En 1994 y 1998 ganó Fernando Enrique Cardoso, pero no era un secreto que Lula fortalecía electoralmente su posición, en esos años de ensayos. Su liderazgo fue tomando calado, aunque Lula no ocultaba su ortodoxia socialista. Supo despertar contagiosamente la masa de sus partidarios, y hoy es un símbolo triunfante.
Son bien conocidos sus esfuerzos para hegemonizar la vida política del extenso y festivo pueblo. En tal forma, la elección última fue un modelo democrático, que dice mucho de los avances políticos de Brasil, indudablemente fortalecido por ese carácter festivo de un pueblo acostumbrado a los extraordinarios carnavales de cada año. No podría decirse de él, como dijo nuestro Julio J. Fábrega, que "el pueblo panameño lo único que toma en serio son los carnavales".
La edad y la experiencia política han morigerado los arrestos socialistas iniciales de Lula y sus lugartenientes. Su hombre de confianza en los últimos años ha sido el dirigente universitario José Dirceu, ex líder estudiantil, entrenado en estrategias de guerrilla en La Habana, pero creyente en el entendimiento con los magnates del capital criollo y aún con el Fondo Internacional. Lula cree actualmente en la transacción con los capitalistas extranjeros y nacionales, en una suerte de alianza para fomentar el gigante industrial que es Brasil, con una firme política económica, de fuertes lazos con capitalistas que coinciden en tal meta. Lula y Dirceu fomentaron la alianza con el dinero, como fuente necesaria de recursos para el Brasil que requiere desarrollar fuertemente su producción económica, única puerta del progreso general. No hay que olvidar que Dirceu es el Presidente del Partido de los Trabajadores y que fue congresista en los últimos años.
En la crisis de las expresiones gubernamentales del régimen militar (1968), Dirceu fue uno de los numerosos militantes detenidos, con muchos otros, y le correspondió actuar en las negociaciones del canje de presos políticos por la liberación del secuestrado Embajador norteamericano.
El Vicepresidente de Lula es el millonario José Alencar, presidente de los liberales, que comenzó con un reducido préstamo a los 18 años de edad, en la rama textilera y que en la actualidad es propietario de grandes negocios de tal clase. Este entendimiento con José Alencar hizo posible el ascenso último de la izquierda brasileña a la Presidencia del inmenso país amazonio. Ahora le corresponde a Lula ejercer el poder político con su equipo, después de muchos años de lucha cívico-electoral. Toda América está ya al tanto de que llegue el 1º de enero próximo, a fin de ver lo que hará y lo que no hará Lula, el primer obrero de Brasil que desempeñará ese cargo. No ha sido fácil, pero Lula no se desanimó en ningún momento, y marchó directo por el camino que le ha conducido a la presidencia brasileña.
Como socialista ortodoxo en su lejana juventud muchos avatares han acaecido en la vida de este brasileño sin igual, y sin igual en el resto de América Latina. Es un ejemplo para la clase media y para la clase obrera de nuestro moreno continente. Ha sabido transar y ha sabido mantenerse firme en algunos puntos fundamentales. Creemos que se escribirán en su tierra algunas biografías de una vida que ya ha dejado lecciones meritorias. No es un paseo la tarea que Lula tiene desde algunas semanas en adelante, día muy cercano. Pese a los duros problemas que confronta el "Continente" brasileño, todo indica que Lula puede dejar huella profunda en la solución de los difíciles problemas estatales. Nada sería mejor para América Latina y para el inmenso país, que ahora estará, políticamente, en manos de quien hace años inició su aprendizaje como tornero, y al mismo tiempo como político.
(ariyan@sinfo.net)
"Fue aquí cuando fabricaron una carta que supuestamente había firmado la señora Alva Ríos y en la que me denunciaba por incumplir con la pensión. Si tú ves la carta, te das cuenta que la letra y la firma no es de ella, pero todo se creó para meterme preso", criticó José Aizprúa.
Insistió en que violando el debido proceso, el corregidor auxiliar de Cerro Cocobolo ejecutó un arresto preventivo contra su persona, pese a la resolución emitida por el juzgado municipal y a que no se habían cumplido las 48 horas que estipula la ley para la debida notificación.
Las presuntas violaciones a sus derechos llevaron a Aizprúa a denunciar lo acontecido, primero ante el alcalde de San Miguelito Rubén Darío Campos quien, según él, lo llamó "esquizofrénico", pero nunca validó ni examinó las pruebas presentadas.
Aizprúa también presentó su queja por privación de libertad en el centro de recepción de denuncias de la Policía Técnica Judicial (PTJ) en San Miguelito, según consta en nota SM-4098-2002 del 24 de septiembre. No obstante, se queja que el expediente se mantiene "congelado con la intención de proteger las violaciones cometidas por Mendoza". El escalador del Puente de las Américas anticipa que su hazaña en la imponente estructura no será la última, debido a la negativa de las autoridades de dar trámite a sus denuncias.
"Como no lo han sancionado todavía y él sigue en sus actos de corrupción, yo voy a tomar la medida de hacer otra protesta en otro lugar alto, para que por lo menos el Gobierno nos escuche a nosotros, los de la clase popular y sepa que también tenemos los mismos derechos que los que tienen influencias", advirtió.
La protesta que Aizprúa escenificó en el Puente de las Américas no sólo afectó a decenas de miles de ciudadanos que el 12 de noviembre de 2002 se trasladaban desde y hacia la ciudad capital. Franklin Mendoza, corregidor auxiliar de Cerro Cocobolo y personaje demandado por Aizprúa también se siente vinculado.
"Lo que él hizo también me afectó y a mi familia, porque me acusó como responsable de su acción", indicó el funcionario administrativo, al tiempo que negó todas las acusaciones y denunció a Aizprúa por valerse de todo tipo de artimañas para no cumplir con el pago de la pensión alimenticia a su hija.
Indicó que contrario a lo planteado por el denunciante, la morosidad existe y se mantiene en estos momentos en B/. 521.00, "aunque durante los últimos meses está cumpliendo con el monto asignado, no por presión, pero sí por orden de una resolución emitida".
Convencido de que la protesta de Aizprúa está centrada en su negativa de hacerle frente a la pensión alimenticia, el funcionario rechazó que haya utilizado mecanismos fuera de la ley para aplicar una detención. "Unicamente hemos procurado hacer cumplir un derecho superior", argumentó.
En el caso de supuesta privación de libertad contra la esposa de Aizprúa, sostuvo que ella nunca fue retenida en la Corregiduría por no ser parte del proceso. En esa ocasión, agregó, se emitieron tres boletas de captura, pero como José Aizprúa nunca asistió, finalmente se emitió la orden de captura.
En cuanto a la nota que ha sido denunciada como una falsificación, expuso que para consignar el proceso de detención por el incumplimiento de pensión debía constar una solicitud escrita de la persona afectada. "Si hay un problema de veracidad o no con la nota que nos hicieron llegar, eso ya tiene que ver con la señora (Alva Ríos)", comentó.
En un esfuerzo por conocer el estado de las denuncias interpuestas por Aizprúa y su cónyuge en el Centro de Recepción de Denuncias de la Policía Técnica Judicial de San Miguelito, se conversó con las máximas autoridades de esta dependencia.
No obstante, se informó que el estado de los expedientes se mantiene en estricta reserva, debido a órdenes emitidas por las más altas autoridades del Ministerio Público de no divulgar el contenido de ninguno de los expedientes o casos que maneja la institución.
Pero quien sí certifica que las autoridades están tramitando las denuncias presentadas en su contra es Franklin Mendoza. Alegó que ha tenido que remitir copias de determinadas actuaciones en el caso. "También sé que hay un proceso en un juzgado penal y supongo que en cualquier momento me llamarán para rendir declaraciones", dijo.
El corregidor ya ha tomado medidas. Manifiesta que le preocupa que las actuaciones de Aizrpúa tengan efectos negativos en el lugar donde trabaja. "Pienso que él trata de perjudicarme, por lo que he tenido que reforzar la seguridad fuera de la corregiduría, porque me preocupa que haga algo que pueda afectar a las personas que aquí laboran", expuso.
Las acusaciones de corrupción que han sido presentadas en su contra no se quedarán impunes, advierte Mendoza, y agrega que está conversando con sus abogados para interponer una denuncia de calumnia e injuria contra José Aizprúa.
Por lo pronto está convencido de que Aizprúa está perturbado emocionalmente y pone como prueba de ello los fracasos que ha tenido en todas sus relaciones conyugales. José, por su parte, lo niega y lo sustenta con una prueba psicológica que ya le fue aplicada y donde se le calificó de persona estable.
En medio de estos dichos y desmentidos se intentó contactar a Alva Ríos, sin embargo, los esfuerzos fueron infructuosos. Mientras tanto, corresponderá a las autoridades judiciales, de quien José Aizprúa demanda prontitud, dar trámites a cada una de las exposiciones presentadas y resolver finalmente quién tiene la razón, si es que alguien la tiene.
En Brasil, la República tiene 113 años de existencia (hubo dos reyes, hace mucho tiempo). En las elecciones inmediatamente anteriores, Lula perdió, pero esos fracasos le ayudaban a acercarse al poder. En 1994 y 1998 ganó Fernando Enrique Cardoso, pero no era un secreto que Lula fortalecía electoralmente su posición, en esos años de ensayos. Su liderazgo fue tomando calado, aunque Lula no ocultaba su ortodoxia socialista. Supo despertar contagiosamente la masa de sus partidarios, y hoy es un símbolo triunfante.
Son bien conocidos sus esfuerzos para hegemonizar la vida política del extenso y festivo pueblo. En tal forma, la elección última fue un modelo democrático, que dice mucho de los avances políticos de Brasil, indudablemente fortalecido por ese carácter festivo de un pueblo acostumbrado a los extraordinarios carnavales de cada año. No podría decirse de él, como dijo nuestro Julio J. Fábrega, que "el pueblo panameño lo único que toma en serio son los carnavales".
La edad y la experiencia política han morigerado los arrestos socialistas iniciales de Lula y sus lugartenientes. Su hombre de confianza en los últimos años ha sido el dirigente universitario José Dirceu, ex líder estudiantil, entrenado en estrategias de guerrilla en La Habana, pero creyente en el entendimiento con los magnates del capital criollo y aún con el Fondo Internacional. Lula cree actualmente en la transacción con los capitalistas extranjeros y nacionales, en una suerte de alianza para fomentar el gigante industrial que es Brasil, con una firme política económica, de fuertes lazos con capitalistas que coinciden en tal meta. Lula y Dirceu fomentaron la alianza con el dinero, como fuente necesaria de recursos para el Brasil que requiere desarrollar fuertemente su producción económica, única puerta del progreso general. No hay que olvidar que Dirceu es el Presidente del Partido de los Trabajadores y que fue congresista en los últimos años.
En la crisis de las expresiones gubernamentales del régimen militar (1968), Dirceu fue uno de los numerosos militantes detenidos, con muchos otros, y le correspondió actuar en las negociaciones del canje de presos políticos por la liberación del secuestrado Embajador norteamericano.
El Vicepresidente de Lula es el millonario José Alencar, presidente de los liberales, que comenzó con un reducido préstamo a los 18 años de edad, en la rama textilera y que en la actualidad es propietario de grandes negocios de tal clase. Este entendimiento con José Alencar hizo posible el ascenso último de la izquierda brasileña a la Presidencia del inmenso país amazonio. Ahora le corresponde a Lula ejercer el poder político con su equipo, después de muchos años de lucha cívico-electoral. Toda América está ya al tanto de que llegue el 1º de enero próximo, a fin de ver lo que hará y lo que no hará Lula, el primer obrero de Brasil que desempeñará ese cargo. No ha sido fácil, pero Lula no se desanimó en ningún momento, y marchó directo por el camino que le ha conducido a la presidencia brasileña.
Como socialista ortodoxo en su lejana juventud muchos avatares han acaecido en la vida de este brasileño sin igual, y sin igual en el resto de América Latina. Es un ejemplo para la clase media y para la clase obrera de nuestro moreno continente. Ha sabido transar y ha sabido mantenerse firme en algunos puntos fundamentales. Creemos que se escribirán en su tierra algunas biografías de una vida que ya ha dejado lecciones meritorias. No es un paseo la tarea que Lula tiene desde algunas semanas en adelante, día muy cercano. Pese a los duros problemas que confronta el "Continente" brasileño, todo indica que Lula puede dejar huella profunda en la solución de los difíciles problemas estatales. Nada sería mejor para América Latina y para el inmenso país, que ahora estará, políticamente, en manos de quien hace años inició su aprendizaje como tornero, y al mismo tiempo como político.
(ariyan@sinfo.net)
"Fue aquí cuando fabricaron una carta que supuestamente había firmado la señora Alva Ríos y en la que me denunciaba por incumplir con la pensión. Si tú ves la carta, te das cuenta que la letra y la firma no es de ella, pero todo se creó para meterme preso", criticó José Aizprúa.
Insistió en que violando el debido proceso, el corregidor auxiliar de Cerro Cocobolo ejecutó un arresto preventivo contra su persona, pese a la resolución emitida por el juzgado municipal y a que no se habían cumplido las 48 horas que estipula la ley para la debida notificación.
Las presuntas violaciones a sus derechos llevaron a Aizprúa a denunciar lo acontecido, primero ante el alcalde de San Miguelito Rubén Darío Campos quien, según él, lo llamó "esquizofrénico", pero nunca validó ni examinó las pruebas presentadas.
Aizprúa también presentó su queja por privación de libertad en el centro de recepción de denuncias de la Policía Técnica Judicial (PTJ) en San Miguelito, según consta en nota SM-4098-2002 del 24 de septiembre. No obstante, se queja que el expediente se mantiene "congelado con la intención de proteger las violaciones cometidas por Mendoza". El escalador del Puente de las Américas anticipa que su hazaña en la imponente estructura no será la última, debido a la negativa de las autoridades de dar trámite a sus denuncias.
"Como no lo han sancionado todavía y él sigue en sus actos de corrupción, yo voy a tomar la medida de hacer otra protesta en otro lugar alto, para que por lo menos el Gobierno nos escuche a nosotros, los de la clase popular y sepa que también tenemos los mismos derechos que los que tienen influencias", advirtió.
La protesta que Aizprúa escenificó en el Puente de las Américas no sólo afectó a decenas de miles de ciudadanos que el 12 de noviembre de 2002 se trasladaban desde y hacia la ciudad capital. Franklin Mendoza, corregidor auxiliar de Cerro Cocobolo y personaje demandado por Aizprúa también se siente vinculado.
"Lo que él hizo también me afectó y a mi familia, porque me acusó como responsable de su acción", indicó el funcionario administrativo, al tiempo que negó todas las acusaciones y denunció a Aizprúa por valerse de todo tipo de artimañas para no cumplir con el pago de la pensión alimenticia a su hija.
Indicó que contrario a lo planteado por el denunciante, la morosidad existe y se mantiene en estos momentos en B/. 521.00, "aunque durante los últimos meses está cumpliendo con el monto asignado, no por presión, pero sí por orden de una resolución emitida".
Convencido de que la protesta de Aizprúa está centrada en su negativa de hacerle frente a la pensión alimenticia, el funcionario rechazó que haya utilizado mecanismos fuera de la ley para aplicar una detención. "Unicamente hemos procurado hacer cumplir un derecho superior", argumentó.
En el caso de supuesta privación de libertad contra la esposa de Aizprúa, sostuvo que ella nunca fue retenida en la Corregiduría por no ser parte del proceso. En esa ocasión, agregó, se emitieron tres boletas de captura, pero como José Aizprúa nunca asistió, finalmente se emitió la orden de captura.
En cuanto a la nota que ha sido denunciada como una falsificación, expuso que para consignar el proceso de detención por el incumplimiento de pensión debía constar una solicitud escrita de la persona afectada. "Si hay un problema de veracidad o no con la nota que nos hicieron llegar, eso ya tiene que ver con la señora (Alva Ríos)", comentó.
En un esfuerzo por conocer el estado de las denuncias interpuestas por Aizprúa y su cónyuge en el Centro de Recepción de Denuncias de la Policía Técnica Judicial de San Miguelito, se conversó con las máximas autoridades de esta dependencia.
No obstante, se informó que el estado de los expedientes se mantiene en estricta reserva, debido a órdenes emitidas por las más altas autoridades del Ministerio Público de no divulgar el contenido de ninguno de los expedientes o casos que maneja la institución.
Pero quien sí certifica que las autoridades están tramitando las denuncias presentadas en su contra es Franklin Mendoza. Alegó que ha tenido que remitir copias de determinadas actuaciones en el caso. "También sé que hay un proceso en un juzgado penal y supongo que en cualquier momento me llamarán para rendir declaraciones", dijo.
El corregidor ya ha tomado medidas. Manifiesta que le preocupa que las actuaciones de Aizrpúa tengan efectos negativos en el lugar donde trabaja. "Pienso que él trata de perjudicarme, por lo que he tenido que reforzar la seguridad fuera de la corregiduría, porque me preocupa que haga algo que pueda afectar a las personas que aquí laboran", expuso.
Las acusaciones de corrupción que han sido presentadas en su contra no se quedarán impunes, advierte Mendoza, y agrega que está conversando con sus abogados para interponer una denuncia de calumnia e injuria contra José Aizprúa.
Por lo pronto está convencido de que Aizprúa está perturbado emocionalmente y pone como prueba de ello los fracasos que ha tenido en todas sus relaciones conyugales. José, por su parte, lo niega y lo sustenta con una prueba psicológica que ya le fue aplicada y donde se le calificó de persona estable.
En medio de estos dichos y desmentidos se intentó contactar a Alva Ríos, sin embargo, los esfuerzos fueron infructuosos. Mientras tanto, corresponderá a las autoridades judiciales, de quien José Aizprúa demanda prontitud, dar trámites a cada una de las exposiciones presentadas y resolver finalmente quién tiene la razón, si es que alguien la tiene.