"Made in PRD"
ESTOY SEGURO que los comentarios relativos a los nombramientos de dos nuevos magistrados en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) continuarán sin parar. Quisiera subrayar que en estos casos hay que reconocerle el gran mérito que tiene el presidente Torrijos y sus asesores, los que se autodenominan de patria nueva y también de patria vieja.
Y es que Martín metió un tremendo gol cuando apenas iniciaba su administración, que creo que muchos reconocen y han pensado. Se trata de la aprobación a tambor batiente, tipo madrugonazo, aprovechándose de la mayoría perredista en la asamblea (así con minúscula), de las reformas constitucionales según el método de dos legislaturas distintas. Ahora bien, para ser justos también hay que reconocer que lo del madrugonazo aparentemente estaba contemplado o tenía la bendición del pacto MAMI. En su rauda acción preservó la facultad presidencial de seleccionar a los miembros de la CSJ (ya decíamos muchos que la Constituyente era el paso adecuado que se debía dar).
En fin, los nombramientos de los nuevos magistrados, Mitchell y Benavides, se hicieron a la velocidad del rayo y con la coladera de las fiestas de fin de año. Y es imposible ignorar que los mismos personajes son antiguos miembros del partido de Martín y el Toro, y que ahora gozan de la complicidad de muchos mireyistas, o debo decir panameñistas, lo más probable para que todo el mundo pare de jorobar con las bellas cualidades que adornan a los Dixon, Salas, Spadafora y otros, sin parar mientes si recibieron sólidas viviendas en las áreas revertidas, con precios atractivos, o si fueron amigongos o compadres del mandamás de turno y pasando por alto los jugosos beneficios y privilegios que reciben y que son justificadísimos porque la nueva presidenta de la CSJ declaró que los mismos forman parte integral de sus salarios. Esta alta funcionaria debe inscribirse en un sindicato peleador como, digamos, el SUNTRACS, ya que su argumento no convence e ignora olímpicamente la paupérrima situación de los pobres. Valga la redundancia.
Bueno, unos pocos tienen la esperanza de que estos nuevos nombramientos sean tan aceptados como los de la procuradora de la nación y la magistrada de Troitiño.
La esperanza es lo último que se debe perder. Pero de que los cacareados nombramientos llevan la etiqueta "Made in PRD" no admite discusión.
La caricatura de democracia sigue más firme que la quijada de arriba. Esto significa que la batalla contra la corrupción habrá ganado si acaso una fracción mínima en grado. Recordemos que los dos partidos políticos (¿democráticos?) con mayor membresía avalaron los dichosos nombramientos, de una manera u otra. Lo cual debe resultar en un aumento en progresión geométrica de la eficiencia de las investigaciones judiciales a todos los niveles. ¡Nos salvamos!
Aunque no parezcan relacionados a todo lo expuesto, la firma del TLC con EU, la ampliación del canal y su respectivo referendo y las futuras elecciones generales van a mejorar astronómicamente su calidad y, muy importante, su aceptación por la ciudadanía. Por ejemplo, el lavado cerebral a favor del tercer juego de esclusas el cual alega que se crearán miles de empleos adicionales y, una vez terminada la cajonera obra, los trabajadores de la construcción de la misma van a ser beneficiados tanto o más que las industrias y comercios que participaron. La distribución de la riqueza se va a notar más equiparada que nunca. Es decir, nuestra caricatura de democracia será menos ridícula. ¡Será verdad tanta belleza!
Por lo antedicho, se me ocurre que además de que lo considero una herejía, los PRD deben cesar de estar cacareando la herejía de "patria vieja o nueva". Lo correcto es que se refieran a "PRD viejo o nuevo". Igual se debe tratar a todos los partidos políticos democráticos que supuestamente están decididos a instaurar una verdadera democracia y eliminar toda versión caricaturesca aunque sea para aupar egoístas nominaciones a presidente de la república aunque falten apenas escasos tres años y medio para que se lleven a cabo las próximas elecciones generales.
Y es que Martín metió un tremendo gol cuando apenas iniciaba su administración, que creo que muchos reconocen y han pensado. Se trata de la aprobación a tambor batiente, tipo madrugonazo, aprovechándose de la mayoría perredista en la asamblea (así con minúscula), de las reformas constitucionales según el método de dos legislaturas distintas. Ahora bien, para ser justos también hay que reconocer que lo del madrugonazo aparentemente estaba contemplado o tenía la bendición del pacto MAMI. En su rauda acción preservó la facultad presidencial de seleccionar a los miembros de la CSJ (ya decíamos muchos que la Constituyente era el paso adecuado que se debía dar).
En fin, los nombramientos de los nuevos magistrados, Mitchell y Benavides, se hicieron a la velocidad del rayo y con la coladera de las fiestas de fin de año. Y es imposible ignorar que los mismos personajes son antiguos miembros del partido de Martín y el Toro, y que ahora gozan de la complicidad de muchos mireyistas, o debo decir panameñistas, lo más probable para que todo el mundo pare de jorobar con las bellas cualidades que adornan a los Dixon, Salas, Spadafora y otros, sin parar mientes si recibieron sólidas viviendas en las áreas revertidas, con precios atractivos, o si fueron amigongos o compadres del mandamás de turno y pasando por alto los jugosos beneficios y privilegios que reciben y que son justificadísimos porque la nueva presidenta de la CSJ declaró que los mismos forman parte integral de sus salarios. Esta alta funcionaria debe inscribirse en un sindicato peleador como, digamos, el SUNTRACS, ya que su argumento no convence e ignora olímpicamente la paupérrima situación de los pobres. Valga la redundancia.
Bueno, unos pocos tienen la esperanza de que estos nuevos nombramientos sean tan aceptados como los de la procuradora de la nación y la magistrada de Troitiño.
La esperanza es lo último que se debe perder. Pero de que los cacareados nombramientos llevan la etiqueta "Made in PRD" no admite discusión.
La caricatura de democracia sigue más firme que la quijada de arriba. Esto significa que la batalla contra la corrupción habrá ganado si acaso una fracción mínima en grado. Recordemos que los dos partidos políticos (¿democráticos?) con mayor membresía avalaron los dichosos nombramientos, de una manera u otra. Lo cual debe resultar en un aumento en progresión geométrica de la eficiencia de las investigaciones judiciales a todos los niveles. ¡Nos salvamos!
Aunque no parezcan relacionados a todo lo expuesto, la firma del TLC con EU, la ampliación del canal y su respectivo referendo y las futuras elecciones generales van a mejorar astronómicamente su calidad y, muy importante, su aceptación por la ciudadanía. Por ejemplo, el lavado cerebral a favor del tercer juego de esclusas el cual alega que se crearán miles de empleos adicionales y, una vez terminada la cajonera obra, los trabajadores de la construcción de la misma van a ser beneficiados tanto o más que las industrias y comercios que participaron. La distribución de la riqueza se va a notar más equiparada que nunca. Es decir, nuestra caricatura de democracia será menos ridícula. ¡Será verdad tanta belleza!
Por lo antedicho, se me ocurre que además de que lo considero una herejía, los PRD deben cesar de estar cacareando la herejía de "patria vieja o nueva". Lo correcto es que se refieran a "PRD viejo o nuevo". Igual se debe tratar a todos los partidos políticos democráticos que supuestamente están decididos a instaurar una verdadera democracia y eliminar toda versión caricaturesca aunque sea para aupar egoístas nominaciones a presidente de la república aunque falten apenas escasos tres años y medio para que se lleven a cabo las próximas elecciones generales.