Mafias presidenciales
Este asunto de Montesinos promete cada vez poner más en evidencia la miseria humana de los gobiernos latinoamericanos. Cuando vemos debatirse a los políticos del área en torno a este asunto, ciertamente que nos produce lástima el futuro de los pueblos iberamericanos. Chávez, un improvisado, instrumento de venganza de algunos grupos de política de poder venezolanos, pretende revivir el bolivarismo y no llegan ni siquiera a una mueca, quizás porque antes de conocer a Bolívar deben tener, sentir o experimentar amor por el prójimo al que sólo suelen utilizar como bandera política y en sus discursos de barricada.
Lejos de disipar las dudas sobre la actuación de las autoridades venezolanas en lo que concierne a la captura de Vladimiro Montesinos, las afirmaciones del presidente de la República Hugo Chávez, durante la cadena bolivariana, arrojaron más sombras sobre el caso y abrieron nuevas interrogantes.
Pareciera ser que Chávez, al verse en evidencia y calibrar la magnitud de su aventura política, que algunos llegan a aseverar que contaba con el apoyo de Fidel -antes de su desmayo- salió en su defensa a hacer inculpaciones a toda una serie de ex presidentes del área a los que calificó de mafiosos, sin especificar a cuáles se refería. Lo cierto es que el caso Montesinos involucra a muchos gobiernos del área incluyendo el panameño que le concedió la residencia en Panamá a Montesinos, en circunstancias muy poco conocidas y claras, y el actual le brindó asilo político en igualdad de circunstancias. Además, se han mencionado varias firmas de abogados panameñas como responsables de la creación de situaciones jurídicas montesinistas y de cuentas bancarias.
Algunos suelen preguntarse el por qué la vinculación entre Montesinos y Chávez al extremo de este último arriesgar su prestigio por encubrirlo. La razón es muy fácil y todo parece provenir del fracasado golpe militar encabezado por Chávez cuando era Teniente Coronel contra Andrés Pérez el 27 de noviembre de 1992.
Por más que Chávez ahora desee hacerse pasar por víctima existen evidencias que lo niegan y parecen indicar que antes de "quemarse" decidió soltar a Montesinos a su cuenta y riesgo y lo hizo en forma veloz, "más rápido de lo que canta un gayo". Parece ser que los EE.UU y el Perú, nación que con el triunfo de Toledo, "el cholo gringo", con quien las relaciones son óptimas, presionó a Chavez a tal efecto. Chávez convocó "una cadena de televisión bolivariana" -ahora para este señor todo es bolivariano- que duró más de tres horas y entre otras cosas trató de hacer ver que en la captura de Montesinos operó una confabulación internacional en su contra para derrocarlo. De victimario se quiere convertir en víctima, pero lo que no ha explicado Chávez es ¿por qué el FBI y la policía peruana actuaron solos y no en forma armoniosa con las autoridades venezolanas en la captura de Montesinos?
Creo que de todo esto Chávez ha quedado escaldado y ello lo conducirá a conducirse más moderadamente en asuntos de la región y hasta comprender que Fidel no le va a resultar muy buen compañero de viaje. Cuba muy pronto se verá inmersa en una gran lucha interna por el poder entre los generales que mantienen en el poder a Fidel. A continuación, con el ánimo de ilustra a los amables lectores damos a conocer algunos de los hechos más sobresalientes en orden cronológico.
El 14 de septiembre de 2000 se difundió un vídeo en el que se veía a Montesinos entregando dinero al diputado de la oposición Alberto Kouri, en la sede del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), supuestamente para que el parlamentario aceptase pasarse a las filas del partido en el Gobierno. La revelación del soborno desató un gran escándalo político y forzó a Fujimori a renunciar a la Presidencia, a convocar elecciones en las que no participaría y a desactivar el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
El 24 de septiembre de 2000 Montesinos huyó a Panamá y regresó inesperadamente a Perú el 23 de octubre, permaneciendo desde entonces en paradero desconocido. El 25 de octubre de 2000, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (Conadeh), organismo que agrupa a más de 30 grupos defensores de los derechos humanos en Perú, denunció a Montesinos por los delitos de genocidio, tortura, terrorismo, lesiones graves y homicidio calificado. El 2 de noviembre de 2000 las autoridades de Suiza informaron de la existencia de varias cuentas bancarias de Montesinos en ese país con 48 millones de dólares depositados en ellas y le acusaron de "lavado de dinero". El 6 de noviembre de 2000 la justicia peruana ordenó el arresto de Montesinos y el embargo preventivo de sus bienes; y tres días después Fujimori reveló la existencia de otras cuentas bancarias de su ex asesor en la isla caribeña de Gran Caimán, en Montevideo (Uruguay) y en Nueva York (Estados Unidos). El 22 de noviembre de 2000 la prensa nacional informó sobre la supuesta presencia de Vladimiro Montesinos en Venezuela. En octubre, el canciller José Vicente Rangel había afirmado que se estudiaba la posibilidad de concederle asilo. El 12 de diciembre de 2000, la compañera del prófugo peruano, Emma Aurora Mejía, fue detenida en Caracas con cédula falsa. Posteriormente se supo que Montesinos se sometió el 15 de diciembre a una cirugía plástica en el Instituto Diagnóstico de San Bernardino, bajo la identidad de Manuel Antonio Rodríguez Pérez. El 20 de diciembre de 2000, Rangel dijo que todas esas versiones eran "pura fantasía, realismo mágico y ciencia-ficción", así como "parte de un montaje periodístico". Tres días después admitió que Montesinos podría haber entrado ilegalmente al país. El 21 de abril de 2001, el ministro del Interior peruano viajó a Valencia para reunirse con Miquilena por versiones según las cuales Montesinos fue visto en el Hato Piñero, en Cojedes. Dos días después, Pedro Carreño aseguró que Montesinos estaba muerto. El 12 de junio de 2001, el vicepresidente electo de Perú, David Waissman, afirmó que Montesinos "sigue en Venezuela" y que "hay altos funcionarios venezolanos que le dan protección". Chávez se reunió en Perú con el presidente electo Alejandro Toledo y le garantizó que si Montesinos se encuentra en Venezuela será apresado y deportado. El 24 de junio de 2001 el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anuncia la detención de Montesinos. Este mismo día es deportado a la República del Perú.
Lejos de disipar las dudas sobre la actuación de las autoridades venezolanas en lo que concierne a la captura de Vladimiro Montesinos, las afirmaciones del presidente de la República Hugo Chávez, durante la cadena bolivariana, arrojaron más sombras sobre el caso y abrieron nuevas interrogantes.
Pareciera ser que Chávez, al verse en evidencia y calibrar la magnitud de su aventura política, que algunos llegan a aseverar que contaba con el apoyo de Fidel -antes de su desmayo- salió en su defensa a hacer inculpaciones a toda una serie de ex presidentes del área a los que calificó de mafiosos, sin especificar a cuáles se refería. Lo cierto es que el caso Montesinos involucra a muchos gobiernos del área incluyendo el panameño que le concedió la residencia en Panamá a Montesinos, en circunstancias muy poco conocidas y claras, y el actual le brindó asilo político en igualdad de circunstancias. Además, se han mencionado varias firmas de abogados panameñas como responsables de la creación de situaciones jurídicas montesinistas y de cuentas bancarias.
Algunos suelen preguntarse el por qué la vinculación entre Montesinos y Chávez al extremo de este último arriesgar su prestigio por encubrirlo. La razón es muy fácil y todo parece provenir del fracasado golpe militar encabezado por Chávez cuando era Teniente Coronel contra Andrés Pérez el 27 de noviembre de 1992.
Por más que Chávez ahora desee hacerse pasar por víctima existen evidencias que lo niegan y parecen indicar que antes de "quemarse" decidió soltar a Montesinos a su cuenta y riesgo y lo hizo en forma veloz, "más rápido de lo que canta un gayo". Parece ser que los EE.UU y el Perú, nación que con el triunfo de Toledo, "el cholo gringo", con quien las relaciones son óptimas, presionó a Chavez a tal efecto. Chávez convocó "una cadena de televisión bolivariana" -ahora para este señor todo es bolivariano- que duró más de tres horas y entre otras cosas trató de hacer ver que en la captura de Montesinos operó una confabulación internacional en su contra para derrocarlo. De victimario se quiere convertir en víctima, pero lo que no ha explicado Chávez es ¿por qué el FBI y la policía peruana actuaron solos y no en forma armoniosa con las autoridades venezolanas en la captura de Montesinos?
Creo que de todo esto Chávez ha quedado escaldado y ello lo conducirá a conducirse más moderadamente en asuntos de la región y hasta comprender que Fidel no le va a resultar muy buen compañero de viaje. Cuba muy pronto se verá inmersa en una gran lucha interna por el poder entre los generales que mantienen en el poder a Fidel. A continuación, con el ánimo de ilustra a los amables lectores damos a conocer algunos de los hechos más sobresalientes en orden cronológico.
El 14 de septiembre de 2000 se difundió un vídeo en el que se veía a Montesinos entregando dinero al diputado de la oposición Alberto Kouri, en la sede del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), supuestamente para que el parlamentario aceptase pasarse a las filas del partido en el Gobierno. La revelación del soborno desató un gran escándalo político y forzó a Fujimori a renunciar a la Presidencia, a convocar elecciones en las que no participaría y a desactivar el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
El 24 de septiembre de 2000 Montesinos huyó a Panamá y regresó inesperadamente a Perú el 23 de octubre, permaneciendo desde entonces en paradero desconocido. El 25 de octubre de 2000, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (Conadeh), organismo que agrupa a más de 30 grupos defensores de los derechos humanos en Perú, denunció a Montesinos por los delitos de genocidio, tortura, terrorismo, lesiones graves y homicidio calificado. El 2 de noviembre de 2000 las autoridades de Suiza informaron de la existencia de varias cuentas bancarias de Montesinos en ese país con 48 millones de dólares depositados en ellas y le acusaron de "lavado de dinero". El 6 de noviembre de 2000 la justicia peruana ordenó el arresto de Montesinos y el embargo preventivo de sus bienes; y tres días después Fujimori reveló la existencia de otras cuentas bancarias de su ex asesor en la isla caribeña de Gran Caimán, en Montevideo (Uruguay) y en Nueva York (Estados Unidos). El 22 de noviembre de 2000 la prensa nacional informó sobre la supuesta presencia de Vladimiro Montesinos en Venezuela. En octubre, el canciller José Vicente Rangel había afirmado que se estudiaba la posibilidad de concederle asilo. El 12 de diciembre de 2000, la compañera del prófugo peruano, Emma Aurora Mejía, fue detenida en Caracas con cédula falsa. Posteriormente se supo que Montesinos se sometió el 15 de diciembre a una cirugía plástica en el Instituto Diagnóstico de San Bernardino, bajo la identidad de Manuel Antonio Rodríguez Pérez. El 20 de diciembre de 2000, Rangel dijo que todas esas versiones eran "pura fantasía, realismo mágico y ciencia-ficción", así como "parte de un montaje periodístico". Tres días después admitió que Montesinos podría haber entrado ilegalmente al país. El 21 de abril de 2001, el ministro del Interior peruano viajó a Valencia para reunirse con Miquilena por versiones según las cuales Montesinos fue visto en el Hato Piñero, en Cojedes. Dos días después, Pedro Carreño aseguró que Montesinos estaba muerto. El 12 de junio de 2001, el vicepresidente electo de Perú, David Waissman, afirmó que Montesinos "sigue en Venezuela" y que "hay altos funcionarios venezolanos que le dan protección". Chávez se reunió en Perú con el presidente electo Alejandro Toledo y le garantizó que si Montesinos se encuentra en Venezuela será apresado y deportado. El 24 de junio de 2001 el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anuncia la detención de Montesinos. Este mismo día es deportado a la República del Perú.