“Magister dixit”
Cuando esa expresión (en el titular) se usaba, tenía como objetivo darle valor a lo que se decía. “Lo dijo el maestro”, era sinónimo de sabiduría, de esa persona llamada “Maestro”.
Hoy se manifiesta: “Lo dijo el maestro, el profesor, el padre de familia, el ministro, los estudiantes y los rectores de la universidades estatales y particulares”. ¿Qué sucedió? Es que en el siglo XXI, cuando alguien habla, esgrime diversas razones: Económicas, políticas y legales.
El dilema era la creación de una Licenciatura en la Escuela Normal Juan D. Arosemena. ¿Cuál era el conflicto? ¿Intereses personales? ¿Políticas económicas? ¿Monopolio comercial? ¿Falta de visión? ¿Competencia desleal?
Cada año le gastamos tiempo, dinero y ejecutamos manifestaciones, reuniones, seminarios, congresos, estudios, al tema educativo y hablamos de calidad de la educación, pero ¿todos estamos proyectando la educación hacia el futuro y como un derecho?
En una “ensoñación” personal, interrogo: ¿Por qué la Normal no puede ser convertida en una universidad estatal especializada en temas pedagógicos o educativos, dedicada a formar a los futuros maestros y a especializar a los actuales en: Educación, Administración Educativa o Escolar, Educación Inicial, Inclusiva, Currículo, Docencia en Premedia, Media y Superior, Legislación Educativa, Psicología Educativa, Orientación Educativa? ¿Cuál es la dificultad? ¿El monopolio de la educación o la pereza mental? En Panamá, ¿quién rige la educación: El Estado-gobierno, el Ministerio de Educación o las universidades, ya sean estatales o particulares? Ante los hechos, parece que todos la rigen, menos el Ministerio de Educación. ¡Qué lastima!
Debemos recordar que la educación y elegir una profesión son derechos, y a los Estados-Gobiernos o a las instituciones dedicadas a ello, a todos los niveles, compete la obligación de elaborar las políticas tendientes a que esto se cumpla.
Es menester preguntar: ¿Por qué las universidades estatales no actualizan sus ofertas académicas? ¿Por qué hay carreras que, para estudiarlas se debe viajar a la ciudad capital? ¿Cuánto cuesta una licenciatura, maestría o un post grado en una universidad particular? ¿Cómo están las universidades cumpliendo con el mandato de que la educación es un derecho?
En nuestro país hacen falta los centros educativos que estén encargados de ofertar especialidades, ya que para obtener un título hay que ir de universidad en universidad, con el consiguiente gasto económico. Es escalofríante ver que en vez de proyectarnos hacia la solución del problema educativo, nos dedicamos a poner tropiezos bajo los argumentos de “eso es violatorio a las leyes” o “perjudica”, en abierta alusión a defender intereses particulares.
Alzo mi voz de protesta ante esto y sostengo que en La Normal debe existir no sólo un Instituto Superior Pedagógico, sino una universidad especializada en ofertas académicas pedagógicas o educativas.