"Magistradotes violadores"
Siempre la violación, carnal, de domicilio o de derechos humanos, es mala porque implica pisotear algo que te pertenece: tu persona, tu honra, tus bienes, tu domicilio, tus derechos. La Lengua Española dice sobre violación: "acción violenta o contra el natural modo de proceder". Cuando proviene de una autoridad deviene en mayor gravedad, porque son éstas las llamadas para hacer respetar nuestros derechos; que no los pisoteen o violenten, convirtiéndose en delitos de abuso de autoridad y extralimitación de funciones. Más delicado aún cuando quien delinque violando la Constitución que juró cumplir y hacer respetar, al jurar su cargo, es un funcionario judicial; peor si el violador es Magistrado de la Corte Suprema.
Leyendo TIME, topé con comentario que decía que Bush y Chaney se creían tan vivos, que no usaban su inteligencia. A veces pienso en cosas parecidas aquí. El 2 de enero juraron como magistrados de la Corte, Oydén Ortega (Civil) y Jerónimo Mejía (Penal). Desde ese momento, dejaron de ser abogados en ejercicio, aplicándoseles las normas constitucionales y legales para esos cargos, la principal "la guarda de la integridad de la Constitución". Además, "no podrán desempeñar ningún otro cargo público, excepto el de profesor para la enseñanza del Derecho en establecimientos de educación universitaria" (208) y "serán independientes en el ejercicio de sus funciones y no están sometidos más que a la Constitución y a la Ley". (210).
Finalmente, la Constitución dice que "los cargos del Órgano Judicial son incompatibles con toda participación en la política, salvo la emisión del voto en las elecciones, con el ejercicio de la abogacía o del comercio, y con cualquier otro cargo retribuido…", excepto el de profesor.
Ayer me enteré que Jerónimo Mejía, abogado defensor de algunas grandes empresas querelladas por mi firma, había presentado el 8 y 9 de enero pasado en una fiscalía como "abogado en ejercicio" sendas sustituciones de poder en su firma Mejía & Asociados. Simplemente no podía hacerlo, porque desde el pasado 2 de enero no podía por diez años ejercer la abogacía. Primera violación al Art. 212.
El 15 de enero, en la página web del Registro Público (sociedades civiles) descubrí que Mejía & Asociados todavía tiene como Representante Legal al nuevo Magistrado, registrándolo a él y a su esposa como únicos socios de la misma. Segunda violación -muchísimo más grave- del 212, ya que con ello además ejerce el comercio.
¿Qué podemos esperar de un Magistrado que en sus primeros 15 días en la Corte viola tan flagrantemente sus obligaciones? ¿Qué hará la Asamblea Nacional cuando presente semejante denuncia criminal contra Mejía? ¿Hasta cuándo el tratar de ser vivos sin usar la inteligencia?