Maleantería
El título de ese escrito es la palabra que nos viene a la mente toda vez que los PRD tratan de imponer su voluntad por encima de lo que es el querer del pueblo. A pesar de que se trata del PRD y de su presidente soberbio, oligárquico, podrido en plata, nos asombra ver que para los propósitos de coordinar una transición gubernamental suave y ordenada se tenga el tupé, la desvergüenza de exigirle a la presidenta electa que designe sus futuros ministros para que la "cooperación" transicional pueda darse. No tenemos paciencia para aceptar estas maleanterías. Le recomendamos a la presidenta electa que divulgue sus ministros cuando le plazca y que pase por alto la irrespetuosa imposición de los perezianos.
Nadie puede negar que muchos de los actos taurinos parecen una vulgar compra de conciencia, de los que no escapan varios nombramientos en la Corte Suprema de Justicia; el "show" de la autoentrega de Pedro Miguel González y el nombramiento de ministros con base en su grado de servilismo (lealtad que le llaman), para mencionar unos pocos ejemplos.
La tapa del coco es que quieran aprobar la Sala Quinta cuando ni siquiera se nombraron los magistrados suplentes para que se pueda finiquitar el caso Faúndes. Como lo pongan, este caso es motivo de bochorno nacional e internacional. El magistrado Faúndes debe sentirse orgulloso porque la injusticia que se le ha aplicado significa que él no vende su conciencia ni se arrastra.
Nos hemos concentrado en actos de "maleantería" dentro del Organo Judicial, porque es tan evidente: cómo se controlaba el Ejecutivo y, para qué especificar el Legislativo, el Judicial era una presa dorada. ¿O no? Con el propósito de terminar con la maleantería transicional y expresar nuestra más vehemente oposición a la creación de la Sala Quinta, nos atrevemos a sugerirle a los auspiciadores de la maleantería que nos ocupa, que consigan que sus legisladores designen por ley a varios "legisladores vitalicios". Y no es una trampa, es muy improbable que éstos vayan a sufrir una experiencia similar a la de Pinochet. A cambio, exhortamos que sean decentes, caballerosos, bien intencionados, y que colaboren como Dios manda en los esfuerzos de transición gubernamental. ¿O es que no se dan cuenta que Panamá lo necesita?
Reiteramos, necesitamos afianzar nuestra democracia y acabar con los resabios de la narco-taurodictadura. El momento es ahora, ayer. Insistimos que puede haber la necesidad de lanzar una nueva Cruzada Civilista, tal como los castigamos para el referendo y las elecciones, igualmente lo haremos cuando se requiera en el futuro.
Nadie puede negar que muchos de los actos taurinos parecen una vulgar compra de conciencia, de los que no escapan varios nombramientos en la Corte Suprema de Justicia; el "show" de la autoentrega de Pedro Miguel González y el nombramiento de ministros con base en su grado de servilismo (lealtad que le llaman), para mencionar unos pocos ejemplos.
La tapa del coco es que quieran aprobar la Sala Quinta cuando ni siquiera se nombraron los magistrados suplentes para que se pueda finiquitar el caso Faúndes. Como lo pongan, este caso es motivo de bochorno nacional e internacional. El magistrado Faúndes debe sentirse orgulloso porque la injusticia que se le ha aplicado significa que él no vende su conciencia ni se arrastra.
Nos hemos concentrado en actos de "maleantería" dentro del Organo Judicial, porque es tan evidente: cómo se controlaba el Ejecutivo y, para qué especificar el Legislativo, el Judicial era una presa dorada. ¿O no? Con el propósito de terminar con la maleantería transicional y expresar nuestra más vehemente oposición a la creación de la Sala Quinta, nos atrevemos a sugerirle a los auspiciadores de la maleantería que nos ocupa, que consigan que sus legisladores designen por ley a varios "legisladores vitalicios". Y no es una trampa, es muy improbable que éstos vayan a sufrir una experiencia similar a la de Pinochet. A cambio, exhortamos que sean decentes, caballerosos, bien intencionados, y que colaboren como Dios manda en los esfuerzos de transición gubernamental. ¿O es que no se dan cuenta que Panamá lo necesita?
Reiteramos, necesitamos afianzar nuestra democracia y acabar con los resabios de la narco-taurodictadura. El momento es ahora, ayer. Insistimos que puede haber la necesidad de lanzar una nueva Cruzada Civilista, tal como los castigamos para el referendo y las elecciones, igualmente lo haremos cuando se requiera en el futuro.