¡"Mano de piedra" Mireya!
Cuando parecía que la burla al pueblo estaba por terminar, nuestro ilustre gobierno saca de la manga un comodín, para despedirse del poder con la última carcajada. Después de cinco años de criminalidad, aunque hay más unidades de policía que nunca y con mayor presupuesto, la Sra. Presidenta, anuncia cual "César", su decisión omnipotente de lanzar una oleada de represión preventiva, ya que acaba de descubrir que vivimos en anarquía.
En cinco años, Moscoso ha tenido todos los recursos para frenar la criminalidad desde sus raíces y no con un lavado superficial y hasta sin jabón. ¿Qué medidas concretas ha implementado el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, para mejorar la calidad de vida y de educación de estos menores de edad antes de que se convirtieran en delincuentes? Unas cuñas en televisión. Esto, aparte de ineficaz, gasta el dinero que se podría emplear en fomentar familias sanas, como base de la sociedad. Claro le da propaganda al gobierno. Y estas cuñas, financian los programas y telenovelas que presentan violencia, armas de fuego, pandillas y antivalores como el incesto y la violencia familiar.
La presidenta propone que los menores sean tratados como adultos, lo que contradice el concepto de "menor de edad".
¿Qué se ha hecho en cinco años con la "mora judicial"? Aún tenemos áreas de la capital donde no hay agua potable. Escuelas sin bancas y estudiantes dando clases de pie o en el piso. Nuevos hospitales, pero sin los insumos necesarios.
Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro. La pena de 20 años es poca para crímenes horrendos. Mas, Moscoso ha llegado al extremo con sus declaraciones, con las que prácticamente eliminó las garantías constitucionales al mejor estilo de la dictadura y propuso una pena extrema como la cadena perpetua (violando la Constitución). Como si fuera poco, aparece un ex miembro del Partido Comunista, el Dr. Renato Pereira, proponiendo la pena de muerte (que los países civilizados están eliminando, ya que un error en un juicio puede terminar con la vida de un inocente), quien, entre otros, tiene el mérito de haber sido Ministro de Gobierno y Justicia en la dictadura de Manuel Antonio Noriega. ¿Pero, para qué recordar esos viejos tiempos, si los podemos revivir ahora, verdad?
La Sra. Moscoso anuncia los barrios donde se pondrá "mano dura". Casualmente son sólo áreas pobres. Entendemos, entonces, que los criminales que viven en otros sectores, pueden estar tranquilos. Los delincuentes de cuello blanco pueden dormir con plácidamente en sus almohadas de plumas de ganso, compradas con el producto de la malversación de fondos del Estado, los amañados contratos millonarios con el gobierno, el lavado de dinero, etc. Y qué decir de los verdaderos narcotraficantes (no las mulas que nos presentan en TV, con sustancia que "presumiblemente" es droga y dólares) en sus mansiones y autos de lujo, producto de los miles de kilos de muerte que pasan a través de este país a Estados Unidos y al mundo. Panamá acaba de aparecer en otra lista negra, ahora de países que permiten la "trata de blancas". Interpretando las declaraciones de la mandataria, estos criminales no tienen nada que temer.
Resulta de especial curiosidad, el momento y la ocasión elegidos por la "siempre acertada" Sra. Mireya para iniciar su ataque frontal contra la recién descubierta anarquía. Justo cuando se discute en la Asamblea un paquete de reformas a la Constitución. Un tema que no puede (o no debería) ser tratado con ligereza. También cuando se avanza en unas "negociaciones" de un TLC que amenaza con destruir el agro, en el que trabajan más de un millón de panameños. Hasta el momento Panamá no obtiene beneficio del tratado porque competiría en desventaja con productos de EU que reciben un subsidio estatal de aproximadamente dos tercios de su costo en varios rubros. Los panameños que quedarán sin trabajo tras esto, emigrarán a la ciudad, para unirse a los cordones de pobreza e inflar aún más las estadísticas de desempleados. Luego quizás pasen a rellenar más, las sobre pobladas cárceles. A menos que la idea sea privatizarlas y darle el lucrativo negocio a algún "buen amigo".
Por supuesto, que eso es pura coincidencia. Es absurdo pensar que esta sea una técnica para desviar la atención de los medios y por consiguiente del público, hacia la "recién descubierta" anarquía. Sólo nos queda desearle "suerte" a nuestra campeona: "Mano de Piedra Mireya". Y a mí, esperar que no se me aplique la pena capital por esta opinión.
En cinco años, Moscoso ha tenido todos los recursos para frenar la criminalidad desde sus raíces y no con un lavado superficial y hasta sin jabón. ¿Qué medidas concretas ha implementado el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, para mejorar la calidad de vida y de educación de estos menores de edad antes de que se convirtieran en delincuentes? Unas cuñas en televisión. Esto, aparte de ineficaz, gasta el dinero que se podría emplear en fomentar familias sanas, como base de la sociedad. Claro le da propaganda al gobierno. Y estas cuñas, financian los programas y telenovelas que presentan violencia, armas de fuego, pandillas y antivalores como el incesto y la violencia familiar.
La presidenta propone que los menores sean tratados como adultos, lo que contradice el concepto de "menor de edad".
¿Qué se ha hecho en cinco años con la "mora judicial"? Aún tenemos áreas de la capital donde no hay agua potable. Escuelas sin bancas y estudiantes dando clases de pie o en el piso. Nuevos hospitales, pero sin los insumos necesarios.
Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro. La pena de 20 años es poca para crímenes horrendos. Mas, Moscoso ha llegado al extremo con sus declaraciones, con las que prácticamente eliminó las garantías constitucionales al mejor estilo de la dictadura y propuso una pena extrema como la cadena perpetua (violando la Constitución). Como si fuera poco, aparece un ex miembro del Partido Comunista, el Dr. Renato Pereira, proponiendo la pena de muerte (que los países civilizados están eliminando, ya que un error en un juicio puede terminar con la vida de un inocente), quien, entre otros, tiene el mérito de haber sido Ministro de Gobierno y Justicia en la dictadura de Manuel Antonio Noriega. ¿Pero, para qué recordar esos viejos tiempos, si los podemos revivir ahora, verdad?
La Sra. Moscoso anuncia los barrios donde se pondrá "mano dura". Casualmente son sólo áreas pobres. Entendemos, entonces, que los criminales que viven en otros sectores, pueden estar tranquilos. Los delincuentes de cuello blanco pueden dormir con plácidamente en sus almohadas de plumas de ganso, compradas con el producto de la malversación de fondos del Estado, los amañados contratos millonarios con el gobierno, el lavado de dinero, etc. Y qué decir de los verdaderos narcotraficantes (no las mulas que nos presentan en TV, con sustancia que "presumiblemente" es droga y dólares) en sus mansiones y autos de lujo, producto de los miles de kilos de muerte que pasan a través de este país a Estados Unidos y al mundo. Panamá acaba de aparecer en otra lista negra, ahora de países que permiten la "trata de blancas". Interpretando las declaraciones de la mandataria, estos criminales no tienen nada que temer.
Resulta de especial curiosidad, el momento y la ocasión elegidos por la "siempre acertada" Sra. Mireya para iniciar su ataque frontal contra la recién descubierta anarquía. Justo cuando se discute en la Asamblea un paquete de reformas a la Constitución. Un tema que no puede (o no debería) ser tratado con ligereza. También cuando se avanza en unas "negociaciones" de un TLC que amenaza con destruir el agro, en el que trabajan más de un millón de panameños. Hasta el momento Panamá no obtiene beneficio del tratado porque competiría en desventaja con productos de EU que reciben un subsidio estatal de aproximadamente dos tercios de su costo en varios rubros. Los panameños que quedarán sin trabajo tras esto, emigrarán a la ciudad, para unirse a los cordones de pobreza e inflar aún más las estadísticas de desempleados. Luego quizás pasen a rellenar más, las sobre pobladas cárceles. A menos que la idea sea privatizarlas y darle el lucrativo negocio a algún "buen amigo".
Por supuesto, que eso es pura coincidencia. Es absurdo pensar que esta sea una técnica para desviar la atención de los medios y por consiguiente del público, hacia la "recién descubierta" anarquía. Sólo nos queda desearle "suerte" a nuestra campeona: "Mano de Piedra Mireya". Y a mí, esperar que no se me aplique la pena capital por esta opinión.