¿Maras en París?
Las noticias hablan de violencia callejera sin precedentes desde que en los años 60 hubo una rebelión de las barricadas en el centro de la Ciudad Luz. En ambos casos, eran jóvenes los protagonistas, sólo que ahora las motivaciones del levantamiento no son claras. Es más, no se sabe a ciencia cierta qué ha causado el estallido generalizado de jóvenes pobres de la periferia de París. Se cree que las causas son sociales.
¿Son Maras? En lo absoluto. Estas son pandillas organizadas por jóvenes delincuentes de Centroamérica, que tuvieron su génesis en Los Angeles y otras ciudades norteamericanas. Ese no es el caso del actual levantamiento que tiene lugar en París, cuya violencia y grado de generalización es incluso mayor.
Los maras son grupos reducidos, minoritarios. Los jóvenes insurrectos de París son todos o al menos gran parte de ellos, de las afueras. Los maras matan, roban y asesinan, trafican drogas, armas y autos robados. Son desechos humanos. Ese no es el caso de los jóvenes parisinos, que parecen ir contra el sistema y, acaso, contra el gobierno, entendido como el Estado. Hay, pues, en París un trasfondo ideológico y social, ausente de los maras centroamericanos, teniendo acaso en común entre ambos fenómenos, la pobreza y marginalidad.
¿Qué pasa en París? Pues algo grave, cuyo primer síntoma fue el rechazo hace unos pocos meses de la Constitución Comunitaria, que cimenta políticamente la Unión Europea. Otra manifestación a tener en cuenta es la agresión contra los inmigrantes procedentes del África y de países musulmanes.
Quizás los jóvenes se resisten a perder su identidad nacional. Pero no sólo es eso, también recienten la pérdida del estado de bienestar del que gozaron sus padres. El Seguro Social está en crisis, las edades de jubilación, los subsidios de desempleo. El Estado no puede ya cargar con tantos servicios sociales. Allí podrían estar las raíces de la rebelión que tuvo sitiada a París durante más de 10 días, con varios cientos de detenidos y más de 1, 300 vehículos incendiados.
¿Son Maras? En lo absoluto. Estas son pandillas organizadas por jóvenes delincuentes de Centroamérica, que tuvieron su génesis en Los Angeles y otras ciudades norteamericanas. Ese no es el caso del actual levantamiento que tiene lugar en París, cuya violencia y grado de generalización es incluso mayor.
Los maras son grupos reducidos, minoritarios. Los jóvenes insurrectos de París son todos o al menos gran parte de ellos, de las afueras. Los maras matan, roban y asesinan, trafican drogas, armas y autos robados. Son desechos humanos. Ese no es el caso de los jóvenes parisinos, que parecen ir contra el sistema y, acaso, contra el gobierno, entendido como el Estado. Hay, pues, en París un trasfondo ideológico y social, ausente de los maras centroamericanos, teniendo acaso en común entre ambos fenómenos, la pobreza y marginalidad.
¿Qué pasa en París? Pues algo grave, cuyo primer síntoma fue el rechazo hace unos pocos meses de la Constitución Comunitaria, que cimenta políticamente la Unión Europea. Otra manifestación a tener en cuenta es la agresión contra los inmigrantes procedentes del África y de países musulmanes.
Quizás los jóvenes se resisten a perder su identidad nacional. Pero no sólo es eso, también recienten la pérdida del estado de bienestar del que gozaron sus padres. El Seguro Social está en crisis, las edades de jubilación, los subsidios de desempleo. El Estado no puede ya cargar con tantos servicios sociales. Allí podrían estar las raíces de la rebelión que tuvo sitiada a París durante más de 10 días, con varios cientos de detenidos y más de 1, 300 vehículos incendiados.