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Martín debe comprometer a sus ministros


L a gestión gubernamental que próximamente se encargará del país, debe entender muy bien la diferencia entre ministros y asesores, sus funciones, cualidades y proyecciones, por lo que me permito exponer algunas ideas. Sobre ministros y asesores, hace cientos de años Báidaba afirmó: "El soberano debe conocer bien a los hombres que piensan llevar a su servicio, saber qué bienes poseen, cuál es la medida de su juicio y qué defectos tienen. Una vez informado, procederá a designar a cada cual en el cargo que le corresponde, por la confianza que le inspire, por las aptitudes y energía que lo hacen digno y adecuado para esa posición".
Recién instalado el gobierno arnulfista se escuchaba de un "gabinete de cocina", confundiendo a los ministros con los asesores. Los primeros recibían cursos y seminarios, muchas veces dirigidos por un personaje bautizado por el Dr. Ricardo Arias Calderón como "El Improvisado Intelectual", a quien se le creó una falsa aureola de conocimiento y ética. Lo cierto es que hasta este personaje le salió huyendo al gobierno que terminará en unos pocos meses, logrando divorciarse del mismo, lo cual es muy posible, pues "en una tierra en que los ratones se comen mil libras de hierro, no es increíble que sus gavilanes rapten elefantes".
Martín debe comprometer a sus ministros de Estado, haciendo que trabajen arduamente en su plan de gobierno en beneficio del país.
Al ex presidente Ernesto Pérez Balladares no lo engañaban tan fácilmente en este aspecto. Podemos citar un ejemplo, el caso de Guillermo Chapman a quien halagaban como el mejor economista en 1994, y por ello el mandatario lo nombró Ministro de Planificación, lo mismo debió haber hecho doña Mireya con el "Improvisado Intelectual" y otros más. ¿Por qué no lo nominaron para Administrador General de la ARI o para algún otro puesto de ejecución y responsabilidad? Esto es lo que debe hacer Martín Torrijos, seguir la técnica de su padre, quien llamaba no sólo a los contrarios, sino también a personas muy capaces a colaborar con su gobierno, sin importarle que fueran adeptos o no al régimen, lo importante era sumarlos.
Por supuesto que su alumno Pérez Balladares hizo lo mismo. Mireya no entendió esta técnica y prefirió gobernar con una pandilla compinchera que llevó al gobierno a la peor de las derrotas electorales que ha registrado la historia política de la República de Panamá.
Martín, mírate en ese espejo y no permitas que la historia se repita en espiral.
Los asesores y ministros de Estado deben estar muy cerca de un Maquiavelo o Cardenal Richelieu. Un filósofo de la antigüedad escribió "La abundancia de los colaboradores cuando no son eficaces, es perjudicial".
Los ministros no deben ser cargados por el Presidente que obtuvo el 48% de los votos. Recordemos que el deber de un ministro es advertirle al presidente lo que es conveniente para el pueblo, en el área que maneja y disuadirlo de cometer alguna imprudencia; sin embargo, en este gobierno arnulfista ha funcionado al revés, le ha tocado a Mireya arreglar muchos entuertos de sus colaboradores y al final es ella quien ha cargado con todo el descrédito y la pésima fama de no haber sabido gobernar.
Báidaba, en su obra Calila y Dimna afirma: "Si el soberano es bueno y sus ministros son malos, nadie podrá beneficiarse de sus favores, siendo su caso frente a sus súbditos como el del agua límpida y grata, infestada de cocodrilos, a la cual nadie puede tener acceso, así sea un hábil nadador y tenga de ella viva necesidad. La joya que mejor luce al soberano son sus colaboradores cuando abundan y son buenos".
¿Qué criterio va a utilizar el presidente de la Patria Nueva para la selección del equipo de hombres con los que piensa gobernar? Espero no se cumpla la máxima de Jorge Luis Borges: "En política priva el artificio sobre la realidad". Además, es de obtusos pensar en gobernar por cinco años solamente y divorciarse del plan de gobierno, como lo hizo esta administración que gracias a Dios pronto culminará.
Históricamente, desde principio del siglo, los ministros, viceministros, directores de entidades autónomas y semi autónomas, asesores, funcionarios del cuerpo diplomático y demás cargos de relevancia, son escogidos y nombrados por el "gran mérito" de pertenecer al partido gobernante o ser parientes de un directivo del partido o presidente de la República. Si de verdad queremos "Cero Corrupció" y una verdadera Patria Nueva, empecemos designando personas capaces, talentosas y honestas para cada cargo, sean o no PRD, TEAM Martín, amigos de Martín y PP. Con la designación de los próximos ministros y asesores, Martín enviará un mensaje a la comunidad. Sr. Presidente electo: empiece bien y no defraude a esos miles de electores que creyeron en usted.
Son realmente los independientes los que deben participar con mayor opción en el gobierno de 2004-2009, pues los políticos hasta la fecha han fracasado. Prescindir del sector independiente es mantener el círculo vicioso de repartirse como botín los puestos públicos. No podemos aceptar que sean políticos burócratas quienes nos vuelvan a gobernar, ya que sucederá lo mismo de las tres administraciones que se han alternado en el poder, aunque hayan sido propulsores de la candidatura de Martín desde 1999, y ganen 100 contestando el cuestionario del Dr. Ritter.
A inicios del siglo XXI, debe terminarse con el amiguismo, el tráfico de influencia, los copartidarios y, sobre todo, hay que acabar con la mediocridad institucionalizada. Las élites engreídas deben pasar de moda. Nuestro país tiene hombres decentes, con valentía y profesionalismo para hacerle frente a la corrupción que tanto daño nos hace.
Finalmente yo invitaría a Martín a recordar a Homero: "Nunca admires el poder. Nunca desprecies a los que sufren, pues nadie está a salvo del destino". Busque verdaderos consejeros, no aduladores, ni mucho menos apologistas del defecto.

101 años de Panamá América

 
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