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Martín, el PRD y el Pacto Social


El Partido Revolucionario Democrático celebró el domingo 18 de agosto su VII Congreso Ordinario. A mi juicio este episodio tiene un significado cualitativamente interesante, por cuanto que el partido se entregó a un proceso de renovación de su dirigencia nacional e intermedia en medio de un escenario político nacional lleno de confusiones, indecisiones e imprecisiones en el rumbo y en los programas que deben fijar y diseñar las organizaciones políticas del país, hasta ahora trabadas en luchas orgánicas como consecuencia de la confrontación de sus intereses particulares.
La nueva dirección política del PRD refleja una composición heterogénea, pero representativa de diversos sectores de esta organización. Martín en su discurso de clausura señalo: "Aquí está el nuevo Comité Ejecutivo Nacional que conducirá al PRD a la victoria, aquí están los copartidarios que tienen el compromiso de estar a la altura de las responsabilidades que se le han asignado". Más claro no puede ser el mensaje, deben estar a la altura de la situación nacional y del partido; tienen que estar por encima de las diferencias personales, empinarse sobre los intereses temporales y situar sobre ellos los del partido y de la nación; deben garantizar la unidad monolítica del partido, tanto como la de criterio en torno al Secretario General. Esta actitud es fundamental no tan solo para ganar las elecciones del 2004, si no para "alcanzar los grandes consensos sociales, recuperar la economía para hacer de Panamá una nación verdaderamente democrática con justicia social". A lo largo de su intervención Martín sostiene que " El PRD no es un club privado, es el hogar de las aspiraciones de muchos panameños de cientos de miles de panameños", y continúa: "nosotros hemos logrado ser un partido distinto que no es el de ayer, un partido diferente de los demás. Un partido orgulloso de sus éxitos, pero que ha aprendido de sus errores".
222La nueva dirección política del PRD refleja una composición heterogénea, pero representativa de diversos sectores de esta organización.
Ese partido, que no es un club privado del que nos habla Martín, tiene que ser enemigo irreconciliable del clientelismo, del caciquismo, debe oponerse a todo lo que signifique escollo para su desarrollo democrático interno y de la sociedad panameña, a la desorganización institucional del país, al asalto descarado del erario público, oponerse a los sectores que corrompen a la sociedad panameña y son responsables del atraso económico, cultural y político del país.
El liderazgo de Martín Torrijos a partir del VII Congreso se consolida; su propuesta de nomina de consenso es validada, evidenciando de esta manera el apoyo con que cuenta a lo interno de esta organización. Se proyecta ante la sociedad a pesar de los gritos de algunos corifeos como un dirigente con madurez, autoridad moral y política y con capacidad de conducción.
El gobierno Arnulfista y sus aliados han entrado en una crisis, la cual estáconduciendo al país a un callejón sin salida. Este gobierno ha venido manejando el poder político a favor de sus familiares y amigos. Su crisis y su paulatino fracaso es el resultado de su incapacidad como sector gobernante, que sólo ha despertado la frustración del pueblo panameño y su rechazo de seguir bajo su gobierno.
De allí surge la propuesta de Martín de un pacto social "que transforme al país y nos permita superar las injusticias". Este pacto debe alcanzarse apoyado por sectores democráticos y progresistas, interesados en las transformaciones de la sociedad panameña y que sean capaces de mover a otros sectores nacionales y hacerlos formar parte de una gran conjunción de fuerzas que hagan posible la conformación de un gobierno nacional capaz de impulsar el desarrollo económico y social del país "con los pies sobre la tierra".
(romagrau19@hotmail.com)

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