Martincito y su gobierno
"Tal vez estamos pervertidos por un sistema que nos incita a vivir como ricos mientras el cuarenta por ciento de la población malvive en el miseria, y nos ha fomentado una noción instantánea y resbaladiza de la felicidad". Gabriel García Márquez.
A Martincito lo ha perseguido una suerte desastrosa. Empezó su gobierno con las inundaciones de Prado del Este y la pérdida del Banco Nacional de Panamá (BNP) por 12 millones de dólares. La moral pública colapsó con la gravísima problemática de salud y los muertos ocurridos por la cadena de envenenamiento masivo entre los pacientes de la Caja de Seguro Social (CSS) y los 18 calcinados en un autobús que, de hecho, debió haber estado fuera de servicio.
La Caja del Seguro Social tiene un lado oscuro que no es rentable al Estado. Parte de la necesidad de reformar el sistema de seguridad social panameño surge porque la población deja de trabajar y pasa cada vez más años cobrando una pensión por vejez.
Actualmente hay 2,155,208 personas protegidas bajo el sistema. De esa población, hay 890,334 asegurados cotizantes; pero 734,356 son activos y 155,978 pensionados. Sin embargo, los beneficiarios ascienden a 1,264,874.
Financieramente, cualquier persona que sabe sumar y restar concluye que esta situación no es rentable al Estado. Aunque ya es un hecho el aumento al grupo Fernández, mi sugerencia hubiera sido la disminución de los beneficiarios y la reducción del salario de los 300 empleados que ganan B/. 10,000.00 mensualmente.
Felicito al Dr. Carlos David Abadía por su artículo del 14 de diciembre en el diario Panamá América, y me uno a sus deseos: Necesitamos una ley en la que un solo ente brinde la atención de salud financiada por el gobierno central y la Caja de Seguro Social.
El presupuesto fiscal para el año 2007 asciende a 7376 millones de dólares. El contralor informa que la planilla del Estado está compuesta por 164,551 funcionarios; es decir, 8,291 más de lo que dejó la administración de Mireya Moscoso. Como analista de crédito, sé que es peligroso y hasta vicioso adquirir deuda para pagar deuda, a menos que lo amerite un plazo más largo e intereses menores. El efecto de los nuevos bonos, aunque contempló esos factores, aumentó el saldo de la deuda a 10,730 millones de dólares.
El proyecto del presupuesto del 2007 incluye servicio de la deuda pública por 1,471 millones de dólares o, aproximadamente, 20%. Ese monto representa 830 millones en intereses y 640 millones a capital.
Los gastos de operaciones se programan en 1,286 millones ó 140 millones más que el año anterior. El presupuesto incluye la contratación de nuevas deudas por 1,177 millones de dólares. Aunque el gobierno aprovechará el producto de la reforma tributaria, aprobada en el 2005, y el auge económico de la construcción se calcula en un porcentaje beneficioso para el país, también lo es la necesidad de mucha cautela en el aumento de la deuda.
Podría seguir con cifras, pero quiero alimentar mi corazón con otros temas gloriosos dentro del actual gobierno.
La fundación de ALAS hizo su lanzamiento mundial en Panamá. "La constelación de la pobreza trabajará para evitar que cada año mueran 350 mil niños por el hecho de ser pobres". UDELAS (Universidad Especializada de las Américas) ha puesto en marcha actitudes para elevar la educación básica general en primer grado y mejorar la calidad actual.Y Panamá será sede de la Organización de las Naciones Unidas para Latinoamérica y el Caribe. Esto demuestra confianza y seguridad en el Gobierno Nacional. Estas últimas líneas son las que dan vida a mis años.
A Martincito lo ha perseguido una suerte desastrosa. Empezó su gobierno con las inundaciones de Prado del Este y la pérdida del Banco Nacional de Panamá (BNP) por 12 millones de dólares. La moral pública colapsó con la gravísima problemática de salud y los muertos ocurridos por la cadena de envenenamiento masivo entre los pacientes de la Caja de Seguro Social (CSS) y los 18 calcinados en un autobús que, de hecho, debió haber estado fuera de servicio.
La Caja del Seguro Social tiene un lado oscuro que no es rentable al Estado. Parte de la necesidad de reformar el sistema de seguridad social panameño surge porque la población deja de trabajar y pasa cada vez más años cobrando una pensión por vejez.
Actualmente hay 2,155,208 personas protegidas bajo el sistema. De esa población, hay 890,334 asegurados cotizantes; pero 734,356 son activos y 155,978 pensionados. Sin embargo, los beneficiarios ascienden a 1,264,874.
Financieramente, cualquier persona que sabe sumar y restar concluye que esta situación no es rentable al Estado. Aunque ya es un hecho el aumento al grupo Fernández, mi sugerencia hubiera sido la disminución de los beneficiarios y la reducción del salario de los 300 empleados que ganan B/. 10,000.00 mensualmente.
Felicito al Dr. Carlos David Abadía por su artículo del 14 de diciembre en el diario Panamá América, y me uno a sus deseos: Necesitamos una ley en la que un solo ente brinde la atención de salud financiada por el gobierno central y la Caja de Seguro Social.
El presupuesto fiscal para el año 2007 asciende a 7376 millones de dólares. El contralor informa que la planilla del Estado está compuesta por 164,551 funcionarios; es decir, 8,291 más de lo que dejó la administración de Mireya Moscoso. Como analista de crédito, sé que es peligroso y hasta vicioso adquirir deuda para pagar deuda, a menos que lo amerite un plazo más largo e intereses menores. El efecto de los nuevos bonos, aunque contempló esos factores, aumentó el saldo de la deuda a 10,730 millones de dólares.
El proyecto del presupuesto del 2007 incluye servicio de la deuda pública por 1,471 millones de dólares o, aproximadamente, 20%. Ese monto representa 830 millones en intereses y 640 millones a capital.
Los gastos de operaciones se programan en 1,286 millones ó 140 millones más que el año anterior. El presupuesto incluye la contratación de nuevas deudas por 1,177 millones de dólares. Aunque el gobierno aprovechará el producto de la reforma tributaria, aprobada en el 2005, y el auge económico de la construcción se calcula en un porcentaje beneficioso para el país, también lo es la necesidad de mucha cautela en el aumento de la deuda.
Podría seguir con cifras, pero quiero alimentar mi corazón con otros temas gloriosos dentro del actual gobierno.
La fundación de ALAS hizo su lanzamiento mundial en Panamá. "La constelación de la pobreza trabajará para evitar que cada año mueran 350 mil niños por el hecho de ser pobres". UDELAS (Universidad Especializada de las Américas) ha puesto en marcha actitudes para elevar la educación básica general en primer grado y mejorar la calidad actual.Y Panamá será sede de la Organización de las Naciones Unidas para Latinoamérica y el Caribe. Esto demuestra confianza y seguridad en el Gobierno Nacional. Estas últimas líneas son las que dan vida a mis años.