Martinelli ya tuvo su oportunidad
La publicidad de Martinelli intenta vendernos que él representa el cambio y que si lo eligen Presidente de la Nación mejorará las condiciones para los panameños, sobre todo de los más humildes.
Hay que analizar lo que realmente representa Martinelli: su presente y su pasado, para comprobar si lo que vende en su publicidad tiene algo de realidad o sólo es una manipulación estructurada de su imagen, gracias a los millones que ha invertido y a los expertos en marketing político que tiene a su servicio. Al respecto hay un punto que ha pasado desapercibido, en relación con su última gestión pública, cuando fue el Ministro del Canal de Mireya Moscoso y que retrata de cuerpo entero su verdadera actitud ante el pueblo panameño y no lo que nos trata de vender a través de comerciales de televisión.
Durante el gobierno pasado, el Estado panameño recibió aportes del Canal por nada más y nada menos que la fabulosa suma de 1,400 millones de dólares, los cuales debieron ser invertidos en beneficio de todos los panameños. Pero esto no fue así, porque la pobreza aumentó, la inseguridad aumentó, se empeoró la salud y la educación y no se implementó ni un solo programa social.
Lo único que dejó ese gobierno fue un desempleo galopante, el Seguro Social al borde del abismo, las finanzas públicas hechas un desastre y grandes escándalos de corrupción. Ante este desolador panorama, el señor Martinelli no dijo nada, ni se pronunció de ninguna forma, sino hasta lanzar su candidatura presidencial unos meses antes de las elecciones de 2004.
Si al señor Martinelli realmente le importara el pueblo panameño, como Ministro del Canal por lo menos hubiera hecho algo para que los millones y millones de dólares que el gobierno recibía año tras año, fueran utilizados para programas sociales. Pero lastimosamente para los más humildes, no hizo nada de eso, sino que se limitó a asistir a las reuniones de la directiva del canal y a nombrar copartidarios en las entidades públicas que Mireya le dio como botín político (En eso sí se gastaron los dineros del Canal: en planilla).
Precisamente tuvo su gran oportunidad, al tener gente sin funciones reales en el Ministerio que creó, que hubieran podido trabajar y presentar por lo menos alguna propuesta al gobierno de Mireya y al país, para que esos miles de millones de dólares fueran encauzados a satisfacer las necesidades más apremiantes de los panameños. Pero eso no ocurrió. Ni los panameñistas ni Martinelli quisieron hacer nada de eso estando en el gobierno, y nos vienen a vender la idea de que ahora sí lo harán, y que pondrán los intereses del país por encima de los intereses partidarios y de sus negocios.
Con estos hechos claros y contundentes que reflejan la radiografía de los huesos viejos de Martinelli y su alianza panameñista (que será una reedición del gobierno de Mireya) más allá de la propaganda del verdadero cambio, vemos que estamos frente a una verdadera lástima.