Mas ahora Cristo resucitó
Aun cuando ya estamos envueltos en las consuetudinarias tensiones y dimes y diretes que hacen nuestra vida diaria, para los que queremos y creemos, vivimos en el período Pascual.
Son cincuenta días que complementan la Cuaresma. Haciendo un balance de las celebraciones que tuvieron lugar en el Triduo Scaro, sin ser exhaustivo sino expresando los testimonios aislados, descubrí un afirmativo opitimista sobre la afluencia de feligreses ese año superó con creces la de los años anteriores, donde se destacó la piedad y la participación, a pesar de los embates de las fuerzas del mal que constantemente nos acechan.
Desde el verso 12 del capítulo 15 de la Primera a los Corintinos, Pablo abiertamente arguye planteándose la posibilidad de que no hubiera resucitado y sus consecuencias, y en el verso 15 concluye "Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos". "Nuni de Cristos egegertai ek nekron" (griego).
La resurrección de Cristo significa muchas cosas y todas ellas importantes.
Primero, que a Cristo su causa no los vence ya nadie, que la redención, la liberación, es un hecho indetenible, invenciable. Más aún que hemos de ir resucitando ya desde ahora de todas esas zonas de nuestro ser que están demasiado muertas, porque lo que lo que nos van a resucitar es nuestra vida y no otra. Por tanto, que hemos de ir resucitando ya de todas esas zonas de nuestro ser social y comunitario que están demasiado muertas. Significa que debemos preguntarnos si queremos vivir, si amamos la vida, si no, ¿para qué queremos que nos resuciten?
Que el justo no muere por gusto, no muere de balde. Dios se encarga de reinvindicar al justo, de rehabilitarlo. Significa que la causa de la justicia esta en las manos de Dios y El se encarga de sacara adelante. Sobre todo, significa que Jesús resucita a la vida que todos tendremos al final, cuando el universo llegue a la plenitud de su evolución en Cristo. En Cristo resucitado vemos ya lo que el hombre y el universo serán al final de los tiempos. En Cristo, por su resurrección vemos que es un hombre cuando en el reina Dios plenamente.
La resurrección de Cristo nos revela que Dios ha colocado la capacidad de resucitar dentro de la existencia humana. Que la naturaleza humana no ha sido para ser destruída, sino resucitada, dvinizada. Resucitaremos nosotros mismos, aunque no sepamos cómo, ni cuándo.