Más claro no canta un gallo
Un documento reciente del Departamento de Estado en Washington señala que en Panamá los hechos de corrupción prevalecen. En otras palabras, los chanchullos en el gobierno están a la orden del día. Pero antes que salgan los fariseos del PRD a gritar a los cuatro vientos que, a diferencia de ellos, el gobierno de Mireya es corrupto, hay que observar que en los países pobres los políticos deshonestos se entienden entre sí. Todos están en la misma rosca, sean del partido que sea.
(Los gobiernos donde existió más robadera fueron aquellos del PRD, incluyendo, por supuesto, los de la dictadura. ¿De qué otra manera se explican las súbitas fortunas multimillonarias de los políticos de la cúpula perrediana? ¿De qué otra manera se explica el endeudamiento obsceno del país del Canal?).
Es interesante observar que el supuesto gobierno Arnulfista está formado, en gran medida, por funcionarios simpatizantes del PRD. El procurador Sossa es el ejemplo más egregio. Otro ejemplo es el Canal (dividido en sus agencias de áreas revertidas, puertos, y vía acuática). Me encantaría que los periódicos publicaran una lista de nombres de los integrantes de las comisiones del Canal. Verían ustedes, distinguidos lectores, que hay muy pocos ingenieros, matemáticos, y gente con preparación adecuada. Casi todos son individuos con conexiones políticas dentro de las roscas de privilegiados de siempre. Por eso es que ese Canal está siendo mal manejado, a pesar de la censura férrea sobre información canalera que existe en los medios.
El último chanchullo en salir de esa área es el negociado de la inspección de contenedores por medio de Rayos X para ver si contienen contrabando, sin necesidad de abrirlos. Después de leer el reportaje en El Panamá América (marzo, 3) y reacciones asociadas, me percaté de que ese negociado conlleva ganancias astronómicas. Así las cosas, no me extrañaría en lo más mínimo que un poco de avivatos de las comisiones del Canal no estuvieran metidos en el cambalache. Pues, para conseguir un negocio tan redondo hay que salpicar gente importante. Una licitación pública no es necesaria, pues la clase media se podría dar cuenta.
Es natural que alguien tiene que salir pagando los platos rotos. Como siempre, serán el tesoro nacional, los comerciantes pequeños, y la clase media. Al diablo con la salud económica panameña. Al diablo con la transparencia. Después de todo en Panamá no existe la ley de conflicto de intereses. Y en los medios seguirá la censura. Qué bonito.
En cuanto a los privilegiados que se entienden entre sí, ¿qué les han parecido las expresiones de amor entre los ex presidentes Pérez Balladares y Guillermo Endara? Dándose abrazos frente de las cámaras y todo. Sólo faltaron los besos al estilo ruso. Ya alguien me había dicho que estos dos se conocían bien y habían sido socios de negocios. Esto explica por qué Endara nunca quiso proceder contra funcionarios millonarios de la dictadura, después de la invasión. Esto explica por qué nunca se abrieron las 15 mil cajas llenas de documentos incriminatorios entregadas por el Comando Sur. Todos en la misma rosca.
El otro día, un funcionario de alto nivel en el gobierno, en un avión de Continental Airlines le pidió un vaso de agua a la aeromoza. Como la aeromoza no le obedeció de inmediato, el tipo se puso como un energúmeno, vociferando que él era asesor presidencial. Cuando salió el capitán a ver cuál era el problema, se encontró con el señor gritando - como si estuviera en un jorón por allá por Chepo - que él conocía a Mireya. El capitán le dijo: "Mire, yo no conozco a Mireya, pero sí conozco las regulaciones de aviación civil internacionales". Y en un santiamén lo expulsó de la aeronave.
Lo que pasa es que esos monos gordos creen que porque pueden abusar dentro de Panamá, donde las leyes los favorecen, pueden hacer lo mismo en cualquier lado. El Toro, por ejemplo, ya amenazó a la embajada gringa con una demanda "por calumnia e injuria", porque está acostumbrado al sistema panameño de callarle la boca a los periodistas que descubren escándalos. Lo que no sabe el Toro es que en Estados Unidos se ríen de esas demandas idiotas de político malcriado. Y la embajada filtró a los medios, con dos semanas de atraso (repitiendo esencialmente lo que yo había dicho en un diario local), una carta afirmando que la visa le había sido retirada porque " en algún momento favoreció, indujo, asistió, instigó o ayudó al ingreso a Estados Unidos de extranjeros bajo condiciones que violan las leyes estadounidenses". Más claro no canta un gallo.
(Los gobiernos donde existió más robadera fueron aquellos del PRD, incluyendo, por supuesto, los de la dictadura. ¿De qué otra manera se explican las súbitas fortunas multimillonarias de los políticos de la cúpula perrediana? ¿De qué otra manera se explica el endeudamiento obsceno del país del Canal?).
Es interesante observar que el supuesto gobierno Arnulfista está formado, en gran medida, por funcionarios simpatizantes del PRD. El procurador Sossa es el ejemplo más egregio. Otro ejemplo es el Canal (dividido en sus agencias de áreas revertidas, puertos, y vía acuática). Me encantaría que los periódicos publicaran una lista de nombres de los integrantes de las comisiones del Canal. Verían ustedes, distinguidos lectores, que hay muy pocos ingenieros, matemáticos, y gente con preparación adecuada. Casi todos son individuos con conexiones políticas dentro de las roscas de privilegiados de siempre. Por eso es que ese Canal está siendo mal manejado, a pesar de la censura férrea sobre información canalera que existe en los medios.
El último chanchullo en salir de esa área es el negociado de la inspección de contenedores por medio de Rayos X para ver si contienen contrabando, sin necesidad de abrirlos. Después de leer el reportaje en El Panamá América (marzo, 3) y reacciones asociadas, me percaté de que ese negociado conlleva ganancias astronómicas. Así las cosas, no me extrañaría en lo más mínimo que un poco de avivatos de las comisiones del Canal no estuvieran metidos en el cambalache. Pues, para conseguir un negocio tan redondo hay que salpicar gente importante. Una licitación pública no es necesaria, pues la clase media se podría dar cuenta.
Es natural que alguien tiene que salir pagando los platos rotos. Como siempre, serán el tesoro nacional, los comerciantes pequeños, y la clase media. Al diablo con la salud económica panameña. Al diablo con la transparencia. Después de todo en Panamá no existe la ley de conflicto de intereses. Y en los medios seguirá la censura. Qué bonito.
En cuanto a los privilegiados que se entienden entre sí, ¿qué les han parecido las expresiones de amor entre los ex presidentes Pérez Balladares y Guillermo Endara? Dándose abrazos frente de las cámaras y todo. Sólo faltaron los besos al estilo ruso. Ya alguien me había dicho que estos dos se conocían bien y habían sido socios de negocios. Esto explica por qué Endara nunca quiso proceder contra funcionarios millonarios de la dictadura, después de la invasión. Esto explica por qué nunca se abrieron las 15 mil cajas llenas de documentos incriminatorios entregadas por el Comando Sur. Todos en la misma rosca.
El otro día, un funcionario de alto nivel en el gobierno, en un avión de Continental Airlines le pidió un vaso de agua a la aeromoza. Como la aeromoza no le obedeció de inmediato, el tipo se puso como un energúmeno, vociferando que él era asesor presidencial. Cuando salió el capitán a ver cuál era el problema, se encontró con el señor gritando - como si estuviera en un jorón por allá por Chepo - que él conocía a Mireya. El capitán le dijo: "Mire, yo no conozco a Mireya, pero sí conozco las regulaciones de aviación civil internacionales". Y en un santiamén lo expulsó de la aeronave.
Lo que pasa es que esos monos gordos creen que porque pueden abusar dentro de Panamá, donde las leyes los favorecen, pueden hacer lo mismo en cualquier lado. El Toro, por ejemplo, ya amenazó a la embajada gringa con una demanda "por calumnia e injuria", porque está acostumbrado al sistema panameño de callarle la boca a los periodistas que descubren escándalos. Lo que no sabe el Toro es que en Estados Unidos se ríen de esas demandas idiotas de político malcriado. Y la embajada filtró a los medios, con dos semanas de atraso (repitiendo esencialmente lo que yo había dicho en un diario local), una carta afirmando que la visa le había sido retirada porque " en algún momento favoreció, indujo, asistió, instigó o ayudó al ingreso a Estados Unidos de extranjeros bajo condiciones que violan las leyes estadounidenses". Más claro no canta un gallo.