default

Más horas de ciencias en las escuelas


La inhabilidad de nuestros estudiantes con las matemáticas y las ciencias en general es proverbial. Casi todas las universidades acusan las deficiencias y lagunas enormes que arrastran los alumnos de reciente ingreso, responsable en parte, de la deserción de muchos y de la pérdida irreparable del recurso humano.
En una ocasión, a raíz de la celebración el año pasado de un Congreso de Matemáticas, editorializamos en el sentido de que los profesores de la materia debían hacer mayor esfuerzo didáctico y acercarse a sus alumnos. No es admisible que sigan tratando esa disciplina como propia de una elite superior, cerrada a las mayorías. El mayor desafío que debieran emprender es cómo popularizar su enseñanza y hacerla accesible a todos y no solo a unos pocos "genios". El profesor que más fracasa y se ufana de ser duro, debiera saber que el primer fracasado es él mismo.
Lo mismo es aplicable a la enseñanza de las ciencias en general. Hablamos de física, química, biología y similares. En este sentido, es positivo que se considere el incremento de las horas de clases de esas materias. Pero eso sólo es el principio. Es menester contar con mejores profesores, técnicas de enseñanza y material didáctico. El sistema de calificación igual, es un desastre. Se juzga el resultado, no el procedimiento y razonamiento. Alguien que haya sacado un problema malo, producto de algún error en una operación intermedia, debiera recibir mejor evaluación que aquél que igual lo sacó mal pero que no tenía idea del proceso.
Panamá requiere de más profesionales de la ciencia, en todos sus órdenes, para no depender del servicio importado y poder desarrollarse. Se requiere de más biólogos marinos, de especialistas en medio ambiente, de conocedores de nuestra flora y fauna, de investigadores de plagas y de mejores semillas, de meteorólogos, de especialistas en navegación, electrónica, comunicaciones, regímenes de lluvia, suelos, aprovechamiento de aguas, regadíos, contaminación, etc.
Sigamos en este aspecto el ejemplo de la India, volcada por completo a la biotecnología, farmacología, desarrollo de software y a la medicina de alta tecnología. Ahora es un inmenso mercado de servicios abierto al mundo. Igual Singapur. Podemos hacerlo pero hay que dedicar más horas a la enseñanza y al estudio.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América