Más respeto a la Sra. Presidenta
Estamos en el mes de la Patria, y ello nos impone el deber de redoblar nuestros esfuerzos y sacrificios; y reflexionar en torno al papel que nos corresponde cumplir como ciudadanos, a fin de contribuir a la construcción de un país en donde la democracia, la libertad, la justicia social y el respeto a la dignidad del ser humano sean una legítima conquista al servicio de la comunidad nacional; de un país en donde gobierno, partidos políticos, empresa privada, trabajadores, etc., tengan la voluntad suprema de concertar con sinceridad y patriotismo para el estudio y solución de los grandes problemas que angustian a las grandes mayorías nacionales.
Es tarea de todos los que vivimos en este suelo, propugnar por la unidad para el trabajo constructivo y permanente de todas las fuerzas vivas de la Nación para poder seguir adelante.
No compartimos el mensaje del profesor Paulino Romero, aparecido el día 3 de noviembre en el diario "El Panamá América" bajo el título: "Panamá, en su 98 Aniversario". Consideramos que no es la mejor manera de referirse a la administración de actual régimen y su presidenta, Mireya Moscoso, máxima autoridad del país en un día que es de reflexión y respeto a quienes representan la majestad de la Patria. Antes que todo lo expresado por el profesor Romero, cabe la crítica constructiva, el señalamiento desapasionado, el respeto a un gobierno que ha encontrado en su camino muchos obstáculos, productos de la ambición de poder, de las prácticas politiqueras y de la deslealtad de un partido de oposición como el PRD, con el cual simpatiza nuestro amigo, ya que menciona entre los presidentes salientes de la historia patria a Ernesto Pérez Balladares, cuya administración hizo tanto daño a las grandes mayorías nacionales.
No es así, amigo Paulino, como construiremos una nueva nación; tenemos que echar a un lado los odios, rencores, los egoísmos y las ambiciones políticas y personales; tenemos que procurar que el país se encamine por senderos de paz, de crecimiento económico, de democracia, libertad y unidad nacional, pero ello sólo es posible, cuando todos los panameños comprendamos que la consecución de "un Panamá mejor" depende de la lucha sincera de los partidos políticos, empresa privada, gobierno, trabajadores y otras fuerzas vivas.
No es el apasionamiento partidista y la oposición condicionada lo que hace bien al país. Todos tenemos que ayudar con el trabajo honesto, con la crítica bien intencionada, con espíritu patriótico y con respeto a la dignidad del ser humano, para que pueblo y gobierno, puedan encontrar los mejores caminos para la realización de sus más grandes anhelos.
En este mes de la patria y siempre, tenemos que reflexionar mucho para darnos cuenta si estamos cumpliendo, a cabalidad, con nuestra misión de hijos de esta tierra; tenemos que colocarnos por encima de nuestras debilidades e imperfecciones para poder ofrecer a la nación el esfuerzo conjunto de los dos millones y medio de compatriotas que tienen confianza en al futuro. De esta manera, estaremos rindiendo el mejor homenaje a Panamá, que tanto queremos.
Es tarea de todos los que vivimos en este suelo, propugnar por la unidad para el trabajo constructivo y permanente de todas las fuerzas vivas de la Nación para poder seguir adelante.
No compartimos el mensaje del profesor Paulino Romero, aparecido el día 3 de noviembre en el diario "El Panamá América" bajo el título: "Panamá, en su 98 Aniversario". Consideramos que no es la mejor manera de referirse a la administración de actual régimen y su presidenta, Mireya Moscoso, máxima autoridad del país en un día que es de reflexión y respeto a quienes representan la majestad de la Patria. Antes que todo lo expresado por el profesor Romero, cabe la crítica constructiva, el señalamiento desapasionado, el respeto a un gobierno que ha encontrado en su camino muchos obstáculos, productos de la ambición de poder, de las prácticas politiqueras y de la deslealtad de un partido de oposición como el PRD, con el cual simpatiza nuestro amigo, ya que menciona entre los presidentes salientes de la historia patria a Ernesto Pérez Balladares, cuya administración hizo tanto daño a las grandes mayorías nacionales.
No es así, amigo Paulino, como construiremos una nueva nación; tenemos que echar a un lado los odios, rencores, los egoísmos y las ambiciones políticas y personales; tenemos que procurar que el país se encamine por senderos de paz, de crecimiento económico, de democracia, libertad y unidad nacional, pero ello sólo es posible, cuando todos los panameños comprendamos que la consecución de "un Panamá mejor" depende de la lucha sincera de los partidos políticos, empresa privada, gobierno, trabajadores y otras fuerzas vivas.
No es el apasionamiento partidista y la oposición condicionada lo que hace bien al país. Todos tenemos que ayudar con el trabajo honesto, con la crítica bien intencionada, con espíritu patriótico y con respeto a la dignidad del ser humano, para que pueblo y gobierno, puedan encontrar los mejores caminos para la realización de sus más grandes anhelos.
En este mes de la patria y siempre, tenemos que reflexionar mucho para darnos cuenta si estamos cumpliendo, a cabalidad, con nuestra misión de hijos de esta tierra; tenemos que colocarnos por encima de nuestras debilidades e imperfecciones para poder ofrecer a la nación el esfuerzo conjunto de los dos millones y medio de compatriotas que tienen confianza en al futuro. De esta manera, estaremos rindiendo el mejor homenaje a Panamá, que tanto queremos.