default

Más seguridad, pero civilizada



La promesa de "Más seguridad" fue grabada en la conciencia nacional por la campaña del entonces candidato Martín Torrijos. Los panameños tenemos, pues, el derecho de exigirla. No vale decir que en otros países hay menos seguridad, porque así mismo hay naciones en donde hay más. Mal de muchos, consuelo de tontos.
Los panameños no queremos saber cómo va el índice de asaltos en Costa Rica, queremos que nos dejen de asaltar en Panamá. No queremos saber cómo va el índice de secuestros en Colombia, queremos que nos dejen de secuestrar en Panamá. Los panameños no queremos saber cómo va el índice de homicidios en Brasil, queremos que nos dejen de matar en Panamá. Pero nuestras autoridades no parecen comprenderlo. La Policía Nacional ha sido equipada con cada vez mejores equipos y armas, cuenta con el respaldo ciudadano y en muchos casos logra capturar a los delincuentes; pero el aparato Judicial -sea por ineptitud o por otras causas- produce que sean liberados.
Los panameños estamos satisfechos con el modelo de seguridad civilizada en donde ya no le tememos a la Fuerza Pública, sino sólo a los criminales; pero no con la forma con que se ejecuta dicho modelo de seguridad. A veces pareciera que en el Gobierno hay personas que pueden creer que la sensación de inseguridad ciudadana les abrirá la puerta para revivir al monstruo enterrado en 1989. Lo que este país necesita no es reensamblar en un solo cuerpo todos los servicios de seguridad, sino que cada uno haga su trabajo con independencia, profesionalismo y efectividad.
Queremos más seguridad, pero dentro del modelo civilizado y no el militarizado. No más excusas ni improvisaciones. Si hay que cambiar alguna ley, sería aquella que contiene normas que generan impunidad para los delincuentes, de la edad que sea, y no las que nos permiten cerrar, por lo menos, un ojo a la hora de dormir.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América