Más sobre la economía nacional
El problema de la economía nacional es un tema de mucha importancia y hay que analizarlo con mucho detenimiento y buscarle soluciones prácticas que reviertan en beneficio de la comunidad y que coadyuven a que el país despegue.
Sin ser economista, pero por mi condición profesional de C.P.A., me atrevo a hacer algunos comentarios para que quede claro lo que para muchos es difícil entender.
El Gobierno Nacional se puede comparar con negocios grandes que se dedican al comercio, donde existen Ingresos, Costo y Gastos, que debe producir una diferencia razonable, para hacer frente a los compromisos que se adquieran y que los inversionistas cobren sus dividendos o éstos se capitalicen. Esto es elemental.
Aunque no se remedie nada recordando el pasado, es importante que se analice el mal desde su comienzo, con el fin de que se trate de corregir desde sus raíces, no sólo pensando en el presente, sino analizando lo pasado.
Haciendo remembranzas, he escrito anteriormente que a nuestro país era una taza de oro hasta 1968 y así se nos catalogaba internacionalmente. No había desempleo, los negocios eran prósperos y productivos y caminábamos a paso agigantados, con una economía solvente, una taza de crecimiento del 8% anual y nuestra deuda externa era de 184 millones de balboas.
El endeudamiento excesivo a partir de entonces y la creación de leyes que riñes con la Empresa Privada, fue el inicio del desastre económico que hoy vivimos, que no se ha podido corregir, porque los gobiernos que se han sucedido a partir de 1989, han manejado el problema con paños tibios. Así las cosas, cada día los pobres son más pobres, la salud sigue deficiente, las viviendas para la clase desposeída es cada día más precaria y la educación anda por el suelo.
Tuvimos la oportunidad de rebajar la deuda externa, durante el período 1989 - 1984, con un sabio proyecto que presentó un alto funcionario del gobierno y no se logró su aprobación por las discrepancias que existían entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo y estos últimos, pensando en sus intereses partidarios y no en la nación, prefirieron rechazarlos, pudiendo comprar la deuda externa a B/.0.19 por cada balboa que se debía.
Cuando un negocio tiene problemas económicos y cuenta con activos que no son necesarios para su desenvolvimiento, recurre a la venta de éstos para procurar capital de trabajo y evitar la quiebra por falta de liquidez. Así mismo en la actualidad el gobierno cuenta con fondos del producto de la venta de activos y acciones que se pueden vender. Hay que dar curso a este dinero y buscar la forma que produzcan réditos, comparables con lo que producían, las Empresas Estatales privatizadas, para auxiliar la caja general del estado. El plan económico que puso en marcha Chile es digno de tomarse en cuenta.
Hay que recordar que hoy la economía de ese país es la más solvente latino americana, después del desastre que vivieron hace más de veinte años, y gracias a la sabiduría de sus gobernantes, pudieron enfrentar sus compromisos sin menoscabo de las clases necesitadas.
He leído el Plan de Economía y Finanzas del actual gobierno y lo considero muy explícito, sin embargo si no se puede poner en práctica, hay que buscar soluciones colaterales, porque cada día la situación se hace más difícil y el país no camina.
Sabido es que situación que encontró el nuevo gobierno no era lo mejor para iniciar, pero ¿era mejor lo que se recibió en 1989?, no, sólo que quienes asumieron las riendas entonces, aparentemente, eran más capaces, porque en un lapso corto la economía despegó y el comercio se repuso, incluso del saqueo de que fueron víctima.
Esperamos que los cambios anunciados se hagan realidad para tranquilidad de todos los asociados.
Sin ser economista, pero por mi condición profesional de C.P.A., me atrevo a hacer algunos comentarios para que quede claro lo que para muchos es difícil entender.
El Gobierno Nacional se puede comparar con negocios grandes que se dedican al comercio, donde existen Ingresos, Costo y Gastos, que debe producir una diferencia razonable, para hacer frente a los compromisos que se adquieran y que los inversionistas cobren sus dividendos o éstos se capitalicen. Esto es elemental.
Aunque no se remedie nada recordando el pasado, es importante que se analice el mal desde su comienzo, con el fin de que se trate de corregir desde sus raíces, no sólo pensando en el presente, sino analizando lo pasado.
Haciendo remembranzas, he escrito anteriormente que a nuestro país era una taza de oro hasta 1968 y así se nos catalogaba internacionalmente. No había desempleo, los negocios eran prósperos y productivos y caminábamos a paso agigantados, con una economía solvente, una taza de crecimiento del 8% anual y nuestra deuda externa era de 184 millones de balboas.
El endeudamiento excesivo a partir de entonces y la creación de leyes que riñes con la Empresa Privada, fue el inicio del desastre económico que hoy vivimos, que no se ha podido corregir, porque los gobiernos que se han sucedido a partir de 1989, han manejado el problema con paños tibios. Así las cosas, cada día los pobres son más pobres, la salud sigue deficiente, las viviendas para la clase desposeída es cada día más precaria y la educación anda por el suelo.
Tuvimos la oportunidad de rebajar la deuda externa, durante el período 1989 - 1984, con un sabio proyecto que presentó un alto funcionario del gobierno y no se logró su aprobación por las discrepancias que existían entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo y estos últimos, pensando en sus intereses partidarios y no en la nación, prefirieron rechazarlos, pudiendo comprar la deuda externa a B/.0.19 por cada balboa que se debía.
Cuando un negocio tiene problemas económicos y cuenta con activos que no son necesarios para su desenvolvimiento, recurre a la venta de éstos para procurar capital de trabajo y evitar la quiebra por falta de liquidez. Así mismo en la actualidad el gobierno cuenta con fondos del producto de la venta de activos y acciones que se pueden vender. Hay que dar curso a este dinero y buscar la forma que produzcan réditos, comparables con lo que producían, las Empresas Estatales privatizadas, para auxiliar la caja general del estado. El plan económico que puso en marcha Chile es digno de tomarse en cuenta.
Hay que recordar que hoy la economía de ese país es la más solvente latino americana, después del desastre que vivieron hace más de veinte años, y gracias a la sabiduría de sus gobernantes, pudieron enfrentar sus compromisos sin menoscabo de las clases necesitadas.
He leído el Plan de Economía y Finanzas del actual gobierno y lo considero muy explícito, sin embargo si no se puede poner en práctica, hay que buscar soluciones colaterales, porque cada día la situación se hace más difícil y el país no camina.
Sabido es que situación que encontró el nuevo gobierno no era lo mejor para iniciar, pero ¿era mejor lo que se recibió en 1989?, no, sólo que quienes asumieron las riendas entonces, aparentemente, eran más capaces, porque en un lapso corto la economía despegó y el comercio se repuso, incluso del saqueo de que fueron víctima.
Esperamos que los cambios anunciados se hagan realidad para tranquilidad de todos los asociados.