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Matemos la hormiga con un misil


El avance de las técnicas en informática ha producido un desvelo y preocupación, tal vez en forma desmedida, sobre la tenencia de libros contables en las empresas, desacreditándolos en forma sistemática por considerarlos fuera de los tiempos modernos que nos tocan vivir, tratando de reemplazar la identidad de una empresa, su medio de prueba y control, por un procesador que sin desmerecer las increíbles posibilidades que nos prestan, adolece de fallas propias e inseguridades que no son contempladas por los detractores de los Códigos Civil y Comercial.
Hoy en día y gracias a la computación, existen métodos para poder llevar los libros contables de las empresas, sin trabajos tediosos, ya que la emisión de listados puede ser copiada perfectamente en los libros "encuadernados, forrados y foliados", mediante el sistema de copiado directo, cumpliendo de esta manera con los requisitos del Código de Comercio a través de sistemas informáticos, con asientos indelebles, dando de esta manera seguridad a la empresa sobre la información que vía disco puede enviarse a los órganos de control.
Es dificil entender cómo alguien ha llamado obsoleto y retrógado un sistema que a lo largo de los años ha servido eficientemente a los controles, ignorando las nuevas técnicas para modernizar la transcripción de los libros, queriendo definitivamente su reemplazo por soportes magnéticos que de última, sabe muy bien que pueden ser alterados o sin entrar en la mala fe, perderse por caída de sistema, o alterarse con el tiempo, ya que está probado que la información en un disco puede durar 3 años, o que el vertiginoso avance de la tecnología deja verdaderamente obsoleto en un par de años el soporte magnético, obligando a las empresas a inversiones constantes en cambios de tecnologías, programaciones, etc. que sí son necesarias para su desarrollo y competitividad en el mercado, pero no imperiosamente necesarias para sus registraciones contables.
Es en este punto donde queremos explicar lo de matar una hormiga con un misil, el viejo código de comerciO, puede mantener su vigencia, ya que nuevas tecnologías permiten mantener el espíritu de la ley, probado que fue su éxito a través de los años, sin necesidad de reformular nuevas leyes para adaptarlas a modernismos que en el punto especial de los libros contables como medio de prueba no lo necesita.

101 años de Panamá América

 
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