Materialismo, indiferencia…o desensibilización
No sabría cómo llamar lo que, a mi parecer, sucede en Panamá. Las personas que antes participaban en las situaciones nacionales, aunque fuera una tontería, hoy no se involucran; ni se acuerdan de la historia, ni les interesa el presente, mucho menos arman el futuro que no es de los demás, sino de cada uno, de todos y de la patria. Después de la participación de un pueblo casi total durante la Cruzada Civilista, cuando demostró un entusiasmo hasta terminar con la dictadura militar, ese pueblo panameño se ha retraído y dejado en manos de un pequeño grupo, las reacciones a los problemas que se nos presentan.
Yo, personalmente, tengo esta columna semanal. Me encuentro con gran cantidad de personas que me dicen que la leen y que es buena. Sin embargo, pocos lo demuestran espontáneamente, con una llamada o un correo. No sé si no se les ocurre, o tienen pereza o... bueno, la leyeron, les pareció buena, pero hasta allí llegan. Hace muchos años, cuando se llevaba a cabo el mundial de fútbol, los panameños no teníamos aquí ese deporte; sin embargo, el entusiasmo era tal, que miles de carros portaban la bandera del país de su preferencia. La ciudad se alegraba, había una verdadera fiesta futbolística y la gente se saludaba de carro a carro. Este año he visto no más de diez banderitas y, aunque hay entusiasmo, no es el mismo. Eso que ahora el deporte existe aquí.
En un diario del domingo decía a grandes titulares que la CSS gravará salarios en especie, noticia triste y negativa porque afecta, principalmente a la clase media que es la mayoritaria. No he visto reacciones.
Les hablo a las personas de CO.CI.NA. y ni siquiera recuerdan qué es ni qué fue. Un movimiento que sacó a la calle el gentío junto más grande y ya nos olvidamos. La Cruzada Civilista no levanta vapor sino sólo en quienes la vivimos y la conformamos. El gobierno actual comete todos los días una cantidad de errores que van en contra de la vida ciudadana y hay silencio. Repito, sólo pequeños grupos reaccionan y no es suficiente para hacerlos cambiar de parecer. El Defensor del Pueblo está y estará en su puesto porque los padres de la patria no quieren moverlo y ya se enfrió el movimiento de protesta y allí permanecerá. Somos capaces de reelegir a esos Diputados dentro de tres años y estaremos tranquilos. ¿Qué sucede y hacia dónde vamos?
No sé si el materialismo nos lleva a encerrarnos en nuestro mundo, a defender la posición económica que estamos ganando y no nos importa lo que sucede fuera. ¿Habremos perdido la sensibilidad a la espiritualidad, a la realidad o esa realidad se ha convertido en crudez hasta hacernos ignorantes? ¿Cuál es la indiferencia que hay en el panameño que permite que le hagan lo que quieran sin responder?
Pienso que puede ser porque algunos no encuentran su espacio para hacerlo; pero, en ocasiones, en los programas de radio escucho a ese pueblo hablar sobre los distintos temas. Si no fuera por los medios de comunicación y algunos grupos, que siempre son los mismos, los problemas pasan desapercibidos y, sólo los vemos cuando nos golpean. Pareciéramos un pueblo conforme, donde los gobiernos, los políticos, los empresarios, hacen lo que quieren y nadie dice nada. Los medios alborotan un cotarro durante algunos días y luego olvidan eso para buscar otro; mientras, el anterior no se ha resuelto y así va quedando todo en el aire. Vemos cómo construyen indiscriminadamente edificios altísimos que dan aspecto de adelanto, mientras sigue el gran porcentaje de hambre y pobreza. Detrás de esos edificios hay cosas obscuras, malos manejos, posibles coimas y nadie dice nada. Llamas a una protesta y nadie sale.
Pobres de nosotros si continuamos así; nunca tendremos futuro porque desperdiciamos el presente y vivimos en él sin importarnos el pasado, aunque sea de refilón. Despertemos que será tarde. Ahora viene Chávez invitado y no he escuchado protestas; ojalá nos dejara en paz y nuestro gobierno, que en algunas cosas duerme, despierte a tiempo. Que se olvide porque no nos dará petróleo. El es él y punto. Bueno, a vivir o vegetar vamos y después no lloremos.
marisin@movistar.com.pa
Yo, personalmente, tengo esta columna semanal. Me encuentro con gran cantidad de personas que me dicen que la leen y que es buena. Sin embargo, pocos lo demuestran espontáneamente, con una llamada o un correo. No sé si no se les ocurre, o tienen pereza o... bueno, la leyeron, les pareció buena, pero hasta allí llegan. Hace muchos años, cuando se llevaba a cabo el mundial de fútbol, los panameños no teníamos aquí ese deporte; sin embargo, el entusiasmo era tal, que miles de carros portaban la bandera del país de su preferencia. La ciudad se alegraba, había una verdadera fiesta futbolística y la gente se saludaba de carro a carro. Este año he visto no más de diez banderitas y, aunque hay entusiasmo, no es el mismo. Eso que ahora el deporte existe aquí.
En un diario del domingo decía a grandes titulares que la CSS gravará salarios en especie, noticia triste y negativa porque afecta, principalmente a la clase media que es la mayoritaria. No he visto reacciones.
Les hablo a las personas de CO.CI.NA. y ni siquiera recuerdan qué es ni qué fue. Un movimiento que sacó a la calle el gentío junto más grande y ya nos olvidamos. La Cruzada Civilista no levanta vapor sino sólo en quienes la vivimos y la conformamos. El gobierno actual comete todos los días una cantidad de errores que van en contra de la vida ciudadana y hay silencio. Repito, sólo pequeños grupos reaccionan y no es suficiente para hacerlos cambiar de parecer. El Defensor del Pueblo está y estará en su puesto porque los padres de la patria no quieren moverlo y ya se enfrió el movimiento de protesta y allí permanecerá. Somos capaces de reelegir a esos Diputados dentro de tres años y estaremos tranquilos. ¿Qué sucede y hacia dónde vamos?
No sé si el materialismo nos lleva a encerrarnos en nuestro mundo, a defender la posición económica que estamos ganando y no nos importa lo que sucede fuera. ¿Habremos perdido la sensibilidad a la espiritualidad, a la realidad o esa realidad se ha convertido en crudez hasta hacernos ignorantes? ¿Cuál es la indiferencia que hay en el panameño que permite que le hagan lo que quieran sin responder?
Pienso que puede ser porque algunos no encuentran su espacio para hacerlo; pero, en ocasiones, en los programas de radio escucho a ese pueblo hablar sobre los distintos temas. Si no fuera por los medios de comunicación y algunos grupos, que siempre son los mismos, los problemas pasan desapercibidos y, sólo los vemos cuando nos golpean. Pareciéramos un pueblo conforme, donde los gobiernos, los políticos, los empresarios, hacen lo que quieren y nadie dice nada. Los medios alborotan un cotarro durante algunos días y luego olvidan eso para buscar otro; mientras, el anterior no se ha resuelto y así va quedando todo en el aire. Vemos cómo construyen indiscriminadamente edificios altísimos que dan aspecto de adelanto, mientras sigue el gran porcentaje de hambre y pobreza. Detrás de esos edificios hay cosas obscuras, malos manejos, posibles coimas y nadie dice nada. Llamas a una protesta y nadie sale.
Pobres de nosotros si continuamos así; nunca tendremos futuro porque desperdiciamos el presente y vivimos en él sin importarnos el pasado, aunque sea de refilón. Despertemos que será tarde. Ahora viene Chávez invitado y no he escuchado protestas; ojalá nos dejara en paz y nuestro gobierno, que en algunas cosas duerme, despierte a tiempo. Que se olvide porque no nos dará petróleo. El es él y punto. Bueno, a vivir o vegetar vamos y después no lloremos.
marisin@movistar.com.pa