Materias pendientes II
"Homo sum: humani nihil a me alienum puto" (Terencio). Hemos seleccionado de propósito este precioso, adiano y edificante verso del célebre escritor latino-cartaginés (s. II a. de J.C.) porque lleva consigo mismo el más excelso sentimiento de solidaridad humana que tanta falta nos hace, precisamente, en las presentes circunstancias por las que atraviesa nuestra sociedad, donde priman las ideas para una demorada discusión, no ajenas a la arbitrariedad que introducen las peticiones de principio; no es posible, por otra parte, en una sociedad como la nuestra hoy, ahora, asolada y desolada por la corrupción pública y privada y la violencia, distanciar las propuestas -como aconseja el filósofo argentino, Mario Bunge- "...de una ética normativa, pero antidogmática".
Y para colmo, el sectarismo, el fanatismo, el empeño obstinado y ciego, la intolerancia, la total ausencia de solidaridad y humanidad, como es el caso del cotarro político actual, pueden constituirse en la ráfaga de aire que convierta la chispa en voraz e incontenible incendio.
"Soy hombre: y nada de cuanto es humano me es extraño!", dijo Terencio. ¡Qué pensamiento más noble, henchido de excelsitud humanístico-solidaria! ¡Es preciso, necesario e imperioso que se mantenga la norma legal del FFD! Y las criaturas, los ancianos, las mujeres parturientas y los enfermos que han vivido por lustros como gorgojos, que no se bañen, que recojan agua de los techos cuando llueva, que se jodan, "porque esos diablos de Tocumen-Pedregal, 24 de Diciembre, Alcalde Díaz, Lucha Franco, Peñón, Chilibre, no votaron conmigo"...como le dijeron una vez a Torrijos cuando quiso construir la carretera a los pobladores de Cerro Punta. "Que se jodan! Necesitamos el FFD para atender otros problemas más urgentes... Hay que estar prevenidos... así piensan los legisladores de la oposición.
En cuanto a la democracia cristiana, cuyo presidente argumenta que primero se tiene que conocer la estructura jurídica del IDAAN... ¡Infantilismo de tinterillo coimero! En todo caso, le sería conveniente un buen repaso sobre doctrina, v., gr., de la mentefactura del connotado Dr. Héctor Solís Quiroga en torno a la hermenéutica jurídica en el ámbito de la "Deontología Profesional del Abogado" y, desde luego, el enjundioso estudio enmarcado en la más lúcida descripción y fundamentación sobre la Ciencia y la Filosofía del Derecho: "La elaboración de la ley como problema básico de la política legislativa", por el Licdo. Campos Elías González Ferrer, cuya lectura seria y ponderada, seguramente, no cabe duda alguna, le será de gran provecho.
Pero en fin, que sean los propios representantes del soberano en la Cámara Legislativa, cuyas curules les fueron concedidas para salvaguardar los derechos e intereses de la sociedad, teniendo los recursos disponibles -un patrimonio que pertenece a la nación en su totalidad- se opongan a brindar un servicio vital, imprescindible, como lo es el agua potale para el ser humano; es un crimen de lesa humanidad, un abuso imperdonable, cuya comisión atenta contra la salud y el bienestar de la persona humana y puede colmar la copa de la paciencia que hasta ahora ha observado el soberano. Y encender la mecha de las confrontaciones violentas de un pueblo enardecido por el ultraje, la prepotencia y el menosprecio abyecto a sus reclamos y exigencias fundamentados en la razón, el derecho y la justicia.
Pero lo sorprendente y paradójico del caso estriba, entre otros factores de mayor peso moral, legal y constitucional, en el hecho que, e.gr., quienes dicen defender la filosofía política del "Mártir de la Revolución Octubrina" se olvidan que dejó dicho a todos los panameños -copartidarios y opositores por igual: "No se dejen avasallar de nadie. Es una falta de respeto consigo mismo permitir que alguien los avasalle" ..."Yo siempre he probado y siempre he manifestado -dijo Omar- que el que da cariño recibe cariño, que el que da Patria recibe apoyo de la Patria..."
Luego de cuatro (4) días de sesiones extraordinarias sin mayores avances, las bancadas de gobierno y oposición acordaron designar una subcomisión que además de legisladores integrarían miembros del Ejecutivo... Pero todo resultó una farsa grosera y aberrante que parecía corear a grito herido ¡Chrémata, chrémata aner! (¡Su dinero, su dinero es el hombre!) )Ya en el siglo VII a. de J., corría por todo el Oriente Mediterráneo este apotegma famoso.
Si a lo dicho y expuesto, una conclusión se impusiera, ésta podría, sin duda alguna, hacerse con mirada firme hacia el porvenir. Pero teniendo en cuenta aquellos versos del bardo sevillano: "Se miente más de la cuenta por falta de fantasía. ¡También la verdad se inventa!". Nada más. Nada menos.
Y para colmo, el sectarismo, el fanatismo, el empeño obstinado y ciego, la intolerancia, la total ausencia de solidaridad y humanidad, como es el caso del cotarro político actual, pueden constituirse en la ráfaga de aire que convierta la chispa en voraz e incontenible incendio.
"Soy hombre: y nada de cuanto es humano me es extraño!", dijo Terencio. ¡Qué pensamiento más noble, henchido de excelsitud humanístico-solidaria! ¡Es preciso, necesario e imperioso que se mantenga la norma legal del FFD! Y las criaturas, los ancianos, las mujeres parturientas y los enfermos que han vivido por lustros como gorgojos, que no se bañen, que recojan agua de los techos cuando llueva, que se jodan, "porque esos diablos de Tocumen-Pedregal, 24 de Diciembre, Alcalde Díaz, Lucha Franco, Peñón, Chilibre, no votaron conmigo"...como le dijeron una vez a Torrijos cuando quiso construir la carretera a los pobladores de Cerro Punta. "Que se jodan! Necesitamos el FFD para atender otros problemas más urgentes... Hay que estar prevenidos... así piensan los legisladores de la oposición.
En cuanto a la democracia cristiana, cuyo presidente argumenta que primero se tiene que conocer la estructura jurídica del IDAAN... ¡Infantilismo de tinterillo coimero! En todo caso, le sería conveniente un buen repaso sobre doctrina, v., gr., de la mentefactura del connotado Dr. Héctor Solís Quiroga en torno a la hermenéutica jurídica en el ámbito de la "Deontología Profesional del Abogado" y, desde luego, el enjundioso estudio enmarcado en la más lúcida descripción y fundamentación sobre la Ciencia y la Filosofía del Derecho: "La elaboración de la ley como problema básico de la política legislativa", por el Licdo. Campos Elías González Ferrer, cuya lectura seria y ponderada, seguramente, no cabe duda alguna, le será de gran provecho.
Pero en fin, que sean los propios representantes del soberano en la Cámara Legislativa, cuyas curules les fueron concedidas para salvaguardar los derechos e intereses de la sociedad, teniendo los recursos disponibles -un patrimonio que pertenece a la nación en su totalidad- se opongan a brindar un servicio vital, imprescindible, como lo es el agua potale para el ser humano; es un crimen de lesa humanidad, un abuso imperdonable, cuya comisión atenta contra la salud y el bienestar de la persona humana y puede colmar la copa de la paciencia que hasta ahora ha observado el soberano. Y encender la mecha de las confrontaciones violentas de un pueblo enardecido por el ultraje, la prepotencia y el menosprecio abyecto a sus reclamos y exigencias fundamentados en la razón, el derecho y la justicia.
Pero lo sorprendente y paradójico del caso estriba, entre otros factores de mayor peso moral, legal y constitucional, en el hecho que, e.gr., quienes dicen defender la filosofía política del "Mártir de la Revolución Octubrina" se olvidan que dejó dicho a todos los panameños -copartidarios y opositores por igual: "No se dejen avasallar de nadie. Es una falta de respeto consigo mismo permitir que alguien los avasalle" ..."Yo siempre he probado y siempre he manifestado -dijo Omar- que el que da cariño recibe cariño, que el que da Patria recibe apoyo de la Patria..."
Luego de cuatro (4) días de sesiones extraordinarias sin mayores avances, las bancadas de gobierno y oposición acordaron designar una subcomisión que además de legisladores integrarían miembros del Ejecutivo... Pero todo resultó una farsa grosera y aberrante que parecía corear a grito herido ¡Chrémata, chrémata aner! (¡Su dinero, su dinero es el hombre!) )Ya en el siglo VII a. de J., corría por todo el Oriente Mediterráneo este apotegma famoso.
Si a lo dicho y expuesto, una conclusión se impusiera, ésta podría, sin duda alguna, hacerse con mirada firme hacia el porvenir. Pero teniendo en cuenta aquellos versos del bardo sevillano: "Se miente más de la cuenta por falta de fantasía. ¡También la verdad se inventa!". Nada más. Nada menos.