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Me ocurrió así


Existe un programa televisivo extranjero, de sabor mexicano o cubano miamiense mexicano, creo, que ocasionalmente he tenido oportunidad de ver y que, por otra parte, he observado que el material a veces resulta con un contenido sano e informativo, aun cuando en otras ocasiones sutilmente he percibido cierta tendencia a perseguir el lado ridículo o menos elegante de expresiones religiosas populares y que eso "vende" y sobre todo, lo tratan de hacer más interesante si tiene el componente escandaloso sexual. Porque así "vende más". ¿Serán tácticas eficaces de cursos de mercadotecnia avanzada?. No sé.
Hallo una subentendida contradicción en la que medios que con máscara de serios, se lamentan de cómo está la humanidad, de cuánta catástrofe causada por la naturaleza y por los inveterados odios y herencias históricas, y de que, aparentemente, buscan con sus difusiones programáticas sumar y no restar, ayudar y no ser cómplices de la corrupción; no piensen en lo que ofrecen, reflexionando en las consecuencias de lo que dicen y anuncian que obtienen los resultados contrarios a lo que se proponen. Combato la violencia, pero la fomento. No puede ser, pero es.
Lo que ocurrió así y podría decir lo que me ocurrió a mí, poco a poco va siendo de dominio público y se trata de que como sacerdote, he sido inocente víctima de un par de estafas por panameños que, con sus historias bien elaboradas y sustentadas con documentos, me han envolatado por el momento, aun cuando ha tomado tiempo de caer en la cuenta de que se trataba de un timo o "golpe", como suele decirse en nuestro argot callejero.
No soy el primero ni el único ni menos el último. Ahora bien, cuando nos ponemos a contar entre amigos y entre curas la distinta clientela de esta índole que merodea las casas curales, las sacristías, colegios y templos, bueno, uno siente que no está tan sólo y que francamente no hemos llegado a niveles de creer que uno es el más... ya saben qué de la lista. A última hora uno lo es, pero hay otros que también están cerca.
El famoso Kempis tenía una frase: "Todos somos flacos, pero a nadie tengas por más flaco que a ti" Eso de flaco podíamos glosarlo o sustituirlo por débil, frágil, distraído, torpe, etc.
Asímismo existe la frase en inglés: "If you fool me once, shame on you and you fool me twice, shame on me" (Si me engañas una vez, te debería dar vergüenza a ti, si me engañas por segunda vez, me debería dar vergüenza a mí").
Engañar, estafar, envolver, chantajear, extorsionar no son palabras de idéntico sentido, pero son de la misma familia significativa en la realidad. Y viéndolo bien no sólo atañen a lo material o económico, ya que existen engaños, estafas y chantajes ideológicos y religiosos. Me refiero a las estafas materiales.
En estos tiempos de crisis económicas en que mucha gente está a punto de pasar hambre sobre todo gente desocupada repentinamente y con compromisos no podemos soslayar que existe un deber de ayudar y de practicar la solidaridad, no debemos ir muy lejos ya que nos sale al paso el capítulo 25 de Mateo: "Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estaba desnudo y me vestiste, enfermo y en la cárcel y fuiste a verme y todo lo que hiciste con cada uno de estos mis pequeños, conmigo lo hiciste".
Cuando intentamos ayudar porque nos lo solicitan, tenemos este motivo formal de la caridad "porque lo hacemos a Cristo".
Existen departamentos en las Iglesias que, supuestamente, su oficio es cumplir con la caridad hacia los necesitados, hacia las cuales uno debiera mandar a los que solicitan ayuda en un aprieto. La historia contemporánea ha demostrado que más bien se han convertido en un problema y que eso del Evangelio, bueno pues, para los que lo entienden a su manera...
Ahora bien, la práctica nos lleva a comprobar que hacer caridad, si no se hace con discreción o meditadamente, se vuelve un problema. Si ayudas una vez pareciera que el que recibe la ayuda firma un contrato contigo a perpetuidad como el Hay Bunau Varilla. Y nos convencemos que toda buena acción siempre tendrá una sanción. Y que el amor que se nutre de obsequios, siempre tendrá hambre. Y lo que comienza como un favor terminará como una obligación". Ahora también el Evangelio dice que "los pobres siempre los tendremos con nosotros", sin embargo hay pobres y hay estafadores. Seguiremos ampliando.

101 años de Panamá América

 
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