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Mediocre y...además, corrupta


"En todas las formas de gobierno, el pueblo es el verdadero legislador." Edmund Burke. Todo conspira contra nosotros. La estrategia de acabarnos, de arrebatarnos y aniquilar nuestra esperanza e ilusión de vivir en una nación decente, próspera y justa está en marcha y se cumple como fue planeado. Ayer, el secuestrador de nuestro porvenir nacional fue la administración PRD, hoy es la administración arnulfista. Ambos grupos políticos buscan que el ciudadano se agobie y agote, al punto que no le interese fiscalizar la gestión gubernamental. La administración que pregona "trabajamos juntos por Panamá", gobierna nuestro país sin excelencia alguna, sin palabra, sin acción firme, sin presentar solución a los problemas que dijo enfrentaría e incumpliendo sus propias promesas electorales, esas que escribió en el manual Compromiso por el Cambio e insertó en las ediciones domingueras de los periódicos en tiempo de campaña. Con indescriptible gozo, producto del inmenso placer que genera disfrutar y tener control del poder absoluto, la administración Moscoso no se avergüenza, ni intimida por el rechazo ciudadano que provoca su feliz divorcio e innegable traición a sus promesas electorales. Mucho menos, muchísimo menos le preocupa que, hoy, no sólo se reconozca y califique su gestión gubernamental como de mediocre sino, además...de corrupta.
Hace un año, el arzobispo José Dimas Cedeño instó a los panameños a eliminar la corrupción en el Gobierno Nacional mediante la práctica de valores positivos (La Prensa, 18/6/02). La presidenta Moscoso, furiosa por ese emplazamiento público de la institución más seria del país, frunció el ceño y desafiando a la Iglesia, preguntó por las pruebas. He reconocido en Moscoso ausencia de inteligencia; no obstante, admito que es muy, pero muy astuta. La mejor prueba de ello es su trayectoria política. Por ello, es difícil aceptar ayer, como hoy, que Moscoso desconozca de dónde surgen los vicios de corrupción de su gobierno, quiénes son los miembros, asesores y copartidarios de su gobierno que ven la corrupción como un negociado doméstico y parte intrínseca y necesaria de nuestra política.
¿Qué pasaba en Panamá hace un año? ¿Qué panorama teníamos como para que la Iglesia nos alertara? ¿De dónde se nutre la certeza de mediocridad y corrupción de este gobierno? Busqué en mis archivos...repleto de amarillentas páginas de periódicos que dibujan, ayer como hoy, la clase de administración que gobierna Panamá. Difícil, muy difícil me resulta seleccionar entre tantos escándalos de ayer reemplazados, hoy, por el CEMIS, por el aplauso de Moscoso al nepotismo, por la compra de legisladores para el nombramiento de los magistrados Spadafora y Cigarruista, por la compra/venta de armas, por la pérdida de 22.2 millones anuales de Panama Ports, por los ingresos de los consulados panameños ocupados por conocidos arnulfistas, por la caída de 35% en las ganancias del Banco Nacional de Panamá, entre otros. Seleccioné, sólo, como muestran los siguientes porque describen el porqué la administración arnulfista, además de mediocre, se distingue por su alto nivel de corrupción.
Hace un año, el viceministro de la presidencia, Aníbal Salas, confirmaba la forma ilegal de proceder del gobierno al que servía, pues, a pesar de haber advertido, en un memorando fechado 30 de mayo enviado a la ministra Young, sobre la ilegalidad de adjudicación por contratación directa del proyecto Línea de Oriente, ésta era autorizada por el Consejo de Gabinete que aprobaba contratar directamente a la empresa Consultores Profesionales de Ingeniería por 7.9 millones (El Panamá América, primera plana 8/6/02). Hace un año, Moscoso defendía la licitación otorgada a Constructora Azuero, propiedad de la familia Escalona, en la cual Arnulfo Escalona Avila, director del Fondo de Inversión Social (FIS) aparecía entre los dignatarios; los Escalona construirían el nuevo edificio del Ministerio de la Presidencia por 2.5 millones (El Panamá América, primera plana, 8/6/02) Hace un año, el ministro de Economía, Norberto Delgado, planteaba que el gobierno pretendía ahorrar 187 millones de balboas; 100 millones corresponderían al presupuesto de funcionamiento y 87 al de inversión. Con su acostumbrado tono inseguro, Delgado señalaba que la racionalización incluiría 10 millones en viajes, viáticos, transporte, 12 millones en arrendamiento financiero de equipos, 6 millones en renegociación de las primas de seguro, 7.3 millones en gastos de celulares, combustible y energía eléctrica. Sin poder obviarlo, declaró que, las partidas discrecionales de la presidenta Moscoso no entrarían en esa racionalización (El Panamá América, primera plana 25/5/02). Hace un año, el expresidente de la Cámara de Comercio, Iván Cohen, declaraba que la corrupción era el mayor obstáculo para lograr que empresas extranjeras invirtieran en Panamá e instaba al gobierno a combatirlo (El Panamá América, primera plana, 11/6/02). Hace un año, cuatro empresas areneras de un mismo grupo económico presionaban con fuerza, pues aspiraban extraer arena de las playas de Farallón y amenazaban con la destrucción de la inversión turística. Su coordinador, Manuel Hernández, admitía que las empresas estaban representadas, desde diciembre del 2000, por la firma forense Solís, Endara, Delgado & Guevara del arnulfista y ex candidato a legislador, Hernán Delgado (La Prensa, primera plana, 21/6/02). Hace un año, la Junta Directiva del Banco Nacional de Panamá otorgaba un préstamo de 1.4 millones de balboas a la empresa Tenería Tauro, S.A., secuestrada en ese momento, por Marcello, S.A., propiedad de la familia Mangravita y que tenía como administrador judicial al empresario Augusto García, allegado, muy allegado al poder que ejerce Moscoso. Los miembros Virgilio Sosa y José Jelensky se opusieron al préstamo pues la transacción no tenía las garantías necesarias (La Prensa, 21/6/01). Todo esto, sólo hace un año.
Hace unos días, el jueves pasado, el expresidente Pérez Balladares, sin autoridad moral alguna, ventiló, una vez más, los actos de corrupción de este gobierno. Con fría voz, Moscoso respondió "A mí, Estados Unidos no me ha quitado la visa por corrupción". ¿Qué implicaba Moscoso con esa respuesta? Moscoso parece olvidar la advertencia de su asesor presidencial, I. Roberto Eisenmann, quien hace un año, escribía "Dios no quiera que tenga (como otros) que andar vagando por el mundo, cuidándose de los puertos que toca para evitar un inesperado arresto, para vergüenza de la Nación" (La Prensa, 28/5/01). Esa indiferencia notable de la primera mujer mandataria de nuestro país, ese "poco importa" e irrespeto diario y permanente de los arnulfistas hacia el pueblo panameño, se hacen cada vez más insostenibles. Moscoso nos está demostrando que su astucia para llegar al poder, hoy la utiliza para beneficio de sus allegados, identificados y reconocidos por el ciudadano, que le dio el voto, no sólo como mediocres sino además, como corruptos.
(entrenos@sinfo.net)
Tanto José como Carlos, en su inconsciente, tratan de justificar las actitudes de sus padres o crean imágenes de seres perfectos que los siguen amando e inclusive que son visitados por ellos, cuando la realidad es otra.
Para la psiquiatra del Instituto de Medicina Legal, Elaine Bressan y el Fiscal de Familia, Adolfo Pineda, el 99% de los menores maltratados dice la verdad, y a pesar de los maltratos recibidos, siguen manifestando amor hacia los agresores, porque son el único vínculo afectivo que conocen.
Mientras, un minúsculo grupo presenta confusión, al argumentar que no saben si los quieren u odian. En tanto, otros son víctimas de manipulación por parte de sus padres, quienes los involucran a favor de uno u otro y es entonces cuando surge en el menor maltratado el conflicto de lealtad.
En algunos casos, los menores son sometidos a una evaluación psicológica para determinar si pueden declarar dentro de los procesos, porque nunca se puede hacer a "costa de causarle un daño mayor".
"La parte positiva es que el maltrato es una condición aprendida y de la misma manera que se aprende a ser violento, se puede aprender a no ser violento", consideró Bressan.
Indicó que se puede revertir el cuadro si la persona acepta la ayuda terapéutica, todo depende de su concienciación y voluntad. Afirmó que los efectos de la agresión se perpetúan porque el que es agredido va a seguir siendo un maltratador, sufre cuadros depresivos, tiene dificultad de aprendizaje y lo más importante: Se le quita la inocencia de los mejores años de su vida.
"El maltrato lo obliga a una madurez o a comprender una situación que es incomprensible para sus escasos años", subrayó. Detalló que en casos extremos hay niños que intentan matarse, se matan o acaban matando a su agresor.
Puntualizó que es sumamente difícil tratar a un menor que piensa que a los 13 años de edad, la única salida para él es la muerte. "Prácticamente hay que reconstruir terapéuticamente a la persona, aunque en seres humanos todo es posible", anotó.
Los menores maltratados pueden volver a vivir sanamente, pero las huellas quedan el resto de sus vidas y por ello, se debe prevenir. A pesar de todas las vicisitudes que sufren estos niños, aún tienen la esperanza de un mañana mejor y viven con ansias de recibir cariño.
Los que viven en el Hogar Piedad lo demostraron con una canción que interpretaron cuando El Panamá América los visitó. "Los niños y niñas tenemos derechos igual que tú, por eso guíanos, cuídanos, porque queremos ser hombres de bien".
Así coreaban los 30 niños y niñas, pero una de ellas, obligada por su propia madre a prostituirse desde muy temprana edad, sólo hacía mímicas, mientras sus ojos contenían las lágrimas y optaban por mirar en lontananza, con la tristeza manifiesta de quien, aunque ha encontrado la familia que jamás tuvo, aún tiene sus heridas demasiado abiertas como para que sanen con un canto de esperanza.
La Fiscalía Primera de Familia atiende casos tan aterradores como los siguientes, que aunque sus víctimas no han sido referidas al Hogar Piedad, El Panamá América los publica luego de que el fiscal Pineda los diera a conocer, sin revelar la identidad ni los detalles de estos casos:
Rosa, desde los ocho años, hacía toda la limpieza de la casa, pero era maltratada por su padrastro y a la vez, abusada sexualmente por él. Como si limpiar fuera muy poco para su corta edad, también a Rosa le tocaba atenderlo cuando llegaba a casa y finalmente como recompensa le tocaba dormir en el piso.
Los golpes eran tantos y tan brutales que le causaron laceraciones en su piel, las cuales no cicatrizaban y su padrastro para ayudarla o tal vez, para empeorarla, le echaba agua caliente.
Tanto Rosa como su hermana más pequeña eran maltratadas por su padrastro, sin embargo, todo esto pasaba mientras su progenitora se hacía de la vista gorda. Los efectos psicológicos en esta menor fueron devastadores y, a pesar de que ahora vive con otros familiares, ahoga a los pollitos que encuentra en el patio. Los médicos advirtieron que las secuelas serán duraderas.
El autor intelectual de este trato inhumano fue condenado a seis años de cárcel y ahora supuestamente "se convirtió" y este medio supo que anda con una biblia debajo del brazo.
Luisa jamás se imaginó que llegar a casa a las tres de la tarde le costaría ser sometida a quemaduras de aceite que le dejarían huellas de por vida. Al llegar a su casa, fríamente su mamá la mandó a quitarse la ropa, mientras calentaba aceite. Luego la mandó a arrodillar y con una cuchara comenzó a verter el líquido sobre su cuerpo. Para completar la escena, la correteó para pegarle con un machete.
El Hogar Piedad le devuelve la alegría y la esperanza a estos pequeños, porque encuentran una nueva razón para vivir. El 60% de los niños que habitan en el hogar han sido abandonados y las puertas están abiertas para recién nacidos hasta jóvenes de 16 años.
El centro tiene cuatro años de estar funcionando gracias a la Fundación PRO-VIDA, organismo no gubernamental sin fines de lucro y con personería jurídica. También trabaja bajo la coordinación de los Juzgados Seccionales de menores y el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia.
Tiene como objetivo darle una solución a la problemática que presenta el menor carenciado, que vive en condiciones de alto riesgo, producto del abuso, maltrato y abandono. Allí se les da albergue en una gran casa con amplias salas, salones de clases, recámaras, comedor, cocina, lavandería y un gran patio para juegos. De acuerdo con su director, Maximiliano López, todos los niños son guiados sobre una base de amor y confianza en el marco del trato familiar de un hogar.
Agregó que reciben, mediante programas, atención de la más alta calidad para su desarrollo físico, emocional, educacional, ético, moral y espiritual. Explicó que los niños reciben atención escolar hasta sexto grado en la escuela multigrados que funciona en el hogar y en el que laboran tres docentes. Al finalizar la educación primaria, son enviados a un primer ciclo del área. Añadió que el Hogar sólo funciona con los aportes que hace la empresa privada porque no recibe ningún subsidio del Estado.
La institución cuenta con una cocinera, las "tías" (que son las que cuidan a los niños), una administradora y el director. En tanto, los servicios de asistencia técnica, como pediatría, psicología y otros, los recibe a través de un personal de la Universidad de Panamá que asiste cada semana.
La Junta Directiva está conformada en su mayoría por profesionales y personas independientes, quienes sin devengar un salario realizan una labor social. Sin embargo, esta organización tiene proyecciones de seguir creciendo y construir otra sede en Volcán, Chiriquí, donde le donaron un terreno, y en Balboa, donde la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), también le traspasó unos edificios.
Estos logros benefician a esos mismos niños que viven en ese hogar desde su fundación, hace cuatro años, porque no tienen familiares que deseen cobijarlos en sus hogares y tampoco pueden volver con sus padres biológicos porque éstos constituyen un peligro para su desarrollo físico y emocional.
Así, mientras crecen, pueden aprender oficios, en las nuevas sedes, tal como proyecta el Hogar Piedad y la Fundación Pro Vida. Los niños no deben permanecer tanto tiempo en el hogar, pero a falta de uno propio, esta iniciativa parece ser, por ahora, la más viable.

101 años de Panamá América

 
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