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Mejores días están por venir


"Cuando las cosas vienen mal, vienen en pandilla". Internamente, la inseguridad, el aumento de los precios a los alimentos e insumos, la pésima educación o salud, la corrupción galopante y el crítico sistema de transporte colectivo han sido nuestra peor pesadilla en los últimos dos años. Esa que pareciera la tónica general para el paciente pueblo panameño no termina allí, ahora tenemos que bregar con el peor desastre natural de nuestra historia republicana y, como si fuera poco, se encuentra ya en acecho la peor crisis financiera mundial que afectan la inversión y el comercio internacional, dos de los grandes pilares para el crecimiento de nuestra economía.

Pareciera que el Todopoderoso, que ha sido supremamente benigno con este país, nos está enviando una nueva advertencia. Seremos tan tontos en no captar que habiendo recibido un escarmiento hace menos de dos generaciones, tiremos a la borda lo que a nuestros abuelos y padres les costó tanto, a algunos incluso la vida. La democracia no sólo es poder votar cada cinco años, es una lucha constante contra quienes atentan con destruirla o utilizarla para sus propios intereses.

No creo que al pueblo panameño se le pueda engañar tantas veces tan fácilmente y llevarnos como borregos al matadero. Si bien el sistema partidista pareciera en ocasiones no ser la mejor opción, no es votando en plancha que vamos a mejorarlo. Al contrario, solamente por medio de una asamblea independiente del poder ejecutivo, balanceada y con los mejores (o menos malos) candidatos, sin importar el partido, vamos a lograr hacer los cambios a la actual ley electoral para permitir en las futuras elecciones la participación libre de candidatos independientes.

¿Será que tendremos que volver a sufrir las crisis de un pasado reciente, pues pareciera que las nuevas generaciones de votantes no lo vivieron y muchos han olvidado? De seguro que no vamos a cambiar las cosas eligiendo a los políticos de siempre, a los mismos que son responsables de la actual situación. Hay gente buena en cada partido y mejores fuera de ellos, sólo es cuestión de ubicarlos y no dejarse engañar por los cantos de sirenas, dádivas temporales y promesas que sabemos que no van a cumplir.

Los mejores días para este país están por venir, tenemos tantos dones para volver a ser una tacita de oro, sencillamente debemos asegurarnos que quienes tomen las futuras decisiones por nosotros sean personas preparadas, quienes en la actualidad luchan para darle una mejor educación a sus hijos, que llegan a tiempo a sus trabajos, que sirven con honradez, que ayudan al prójimo y que son respetuosas de la moral y las leyes. Sólo con funcionarios así podremos irnos a la cama y saber que nuestros hijos van a disfrutar un país libre, justo y democrático. Felices navidades y un próspero año 2009.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América