Melchor Lasso de La Vega, otra escuela en mal estado
El problema del mal estado de las aulas se ha convertido en un problema sostenido. Esta situación es normal en la mayoría de las escuelas del interior del país, de la capital y Colón.
En las últimas semanas, la ciudadanía ha sido testigo del mal estado en que se encuentran planteles como el Instituto Profesional y Técnico de Colón (IPTC), en Cativá, y la Escuela Ernesto T. Lefevre, en Juan Díaz, donde tanto docentes, padres de familias y estudiantes se han visto en la necesidad de efectuar diversas manifestaciones para llamar la atención de las autoridades.
Acciones que van desde la suspensión temporal de las clases como ocurrió en Colón; hasta el cierre de la avenida José Agustín Arango, en Juan Díaz, al parecer fueron necesarias para que autoridades del Ministerio de Educación atendieran las demandas, las que tenían como denominador común el mal estado de ambas escuelas y donde se solicitaban su pronta reparación.
No obstante, este dilema no se vive sólo en estos dos planteles. En el sector de La Cabima, corregimiento de Las Cumbres, está la Escuela Melchor Lasso de La Vega, donde la realidad es similar, según informaron algunos padres de familia.
Detallaron que los baños y los lavamanos no se encuentran en las mejores condiciones, a pesar de que son conscientes que en otros planteles la situación es peor.
"Recientemente habilitaron el comedor de la escuela para que hiciera las veces de aula en ambos turnos (mañana y tarde), lo que es inconcebible, pues estas bancas no son aptas para que los niños realicen sus actividades académicas de manera correcta", destacaron.
Indicaron que como si fuera poco, los salones no tienen lámparas tubulares fluorescentes que proporcionan mayor calidad de luz, sino que son alumbrados con focos para cuartos de residencias. Añadieron que otro de los problemas es la falta de sillas.
"Ya nos estamos cansando de estas situaciones. Qué quieren, que nos tiremos a la calle como hicieron en otras escuelas para que entonces vengan a ver la realidad de la escuela Melchor Lasso de La Vega", sostuvieron.
"Ya el año escolar está llegando a la mitad y pronto se iniciarán las vacaciones de medio año y resulta increíble que aún haya escuelas que no cuenten con lo necesario para dar clases de manera debida", explicaron.
El Panamá América trató de conversar con una persona autorizada en el plantel, pero resultó infructuoso, sin embargo, una fuente reveló que la escuela se ha quedado pequeña para la cantidad de estudiantes que allí asisten, los que superan los 1,000.
El informante aseguró que este hecho fue el principal causante de que se habilitara el comedor de la escuela para impartir clases, pues más grave sería que no se les diera la oportunidad al estudiantado. No obstante, informó que ya se efectúan inspecciones en la escuela para subsanar las deficiencias antes señaladas.
En las últimas semanas, la ciudadanía ha sido testigo del mal estado en que se encuentran planteles como el Instituto Profesional y Técnico de Colón (IPTC), en Cativá, y la Escuela Ernesto T. Lefevre, en Juan Díaz, donde tanto docentes, padres de familias y estudiantes se han visto en la necesidad de efectuar diversas manifestaciones para llamar la atención de las autoridades.
Acciones que van desde la suspensión temporal de las clases como ocurrió en Colón; hasta el cierre de la avenida José Agustín Arango, en Juan Díaz, al parecer fueron necesarias para que autoridades del Ministerio de Educación atendieran las demandas, las que tenían como denominador común el mal estado de ambas escuelas y donde se solicitaban su pronta reparación.
No obstante, este dilema no se vive sólo en estos dos planteles. En el sector de La Cabima, corregimiento de Las Cumbres, está la Escuela Melchor Lasso de La Vega, donde la realidad es similar, según informaron algunos padres de familia.
Detallaron que los baños y los lavamanos no se encuentran en las mejores condiciones, a pesar de que son conscientes que en otros planteles la situación es peor.
"Recientemente habilitaron el comedor de la escuela para que hiciera las veces de aula en ambos turnos (mañana y tarde), lo que es inconcebible, pues estas bancas no son aptas para que los niños realicen sus actividades académicas de manera correcta", destacaron.
Indicaron que como si fuera poco, los salones no tienen lámparas tubulares fluorescentes que proporcionan mayor calidad de luz, sino que son alumbrados con focos para cuartos de residencias. Añadieron que otro de los problemas es la falta de sillas.
"Ya nos estamos cansando de estas situaciones. Qué quieren, que nos tiremos a la calle como hicieron en otras escuelas para que entonces vengan a ver la realidad de la escuela Melchor Lasso de La Vega", sostuvieron.
"Ya el año escolar está llegando a la mitad y pronto se iniciarán las vacaciones de medio año y resulta increíble que aún haya escuelas que no cuenten con lo necesario para dar clases de manera debida", explicaron.
El Panamá América trató de conversar con una persona autorizada en el plantel, pero resultó infructuoso, sin embargo, una fuente reveló que la escuela se ha quedado pequeña para la cantidad de estudiantes que allí asisten, los que superan los 1,000.
El informante aseguró que este hecho fue el principal causante de que se habilitara el comedor de la escuela para impartir clases, pues más grave sería que no se les diera la oportunidad al estudiantado. No obstante, informó que ya se efectúan inspecciones en la escuela para subsanar las deficiencias antes señaladas.