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Menores delincuentes en primera plana


Un lector nos envía un recorte de la portada del diario irlanés "Irish Examiner" del 31 de julio de 2004, en cuyo encabezado, a cinco columnas, aparece el titular "Cuatro adolescentes encarcelados por atroz violación colectiva en Woods" (www.irishexaminer.com). Hasta allí nada de particular con respecto a un delito que en nuestro país ha ido en ascenso en los últimos años, involucrando como actores a menores y adultos.
Lo especial de la noticia radica en la gran foto que la antecede, consistente en tres inmensas vistas a todo color, de frente, sin distorsiones, de tres de los menores de 16 años que participaron en el crimen, quienes aparecen esposados, entre sorprendidos e incómodos ante la vista de la cámara.
En el texto de la noticia, obviando los detalles de la violación, se lee - traducción libre -: "Ellos son: Thomas O"Neill, de 16 años, residente en Avenida Linehan, Prospect; Dean Barri, de 16 años, residente en Avenida Garryglass, Ballinacurra; y Darragh Ryan, de 16 años, residente en Avenida Linehan, Prospect y Janson Ring, de 15 años, residente en Avenida Crecora, Ballinacurra".
Asombrado, el lector inquirió sobre el por qué, siendo menores de edad, se permitía la publicación de la imagen de los tres jóvenes; y se le explicó que la ley no lo prohibía, a más de constituir un anuncio de prevención para la comunidad respecto al peligro que le representan los involucrados. No se dijo, pero es obvio, que ello constituye también una sanción moral, que afecta a los ofensores y a sus padres o mentores. Los primeros se lo merecen, por su acción, y los segundos, por su omisión en el cuidado que deben en la salvaguarda de la conducta de sus dependientes. En la foto, no obstante, no figura el de menos de edad de la pandilla, Janson Ring, de 15 años.
¿Por qué nos referimos a este caso de un país tan distante? Sencillamente porque en Panamá, al contrario de Irlanda, hay una legislación que amordaza a los periodistas y les impide publicar las fotos y los nombres de los menores que delinquen, lo cual contraviene el derecho constitucional de la libertad de expresión en su doble función, de informar y ser informados.
La misma restricción existe con respecto al contenido de los expedientes de las investigaciones y juicios criminales. La comunidad panameña, al igual que la irlandesa, tiene derecho a saber quiénes la agreden y a saberlo.

101 años de Panamá América

 
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