Mensaje a la comunidad
Cáritas Panamá comparte con la ciudadanía su posición ante los graves señalamientos emitidos públicamente en los medios de comunicación por parte del Ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona, en contra del Padre José Laín, de la Orden de San Agustín, al servicio del Centro Misional Jesús Obrero de Tolé:
Queremos hacer pública nuestra solidaridad con el equipo misionero de Tolé, dentro del cual el padre José Laín viene trabajando desde hace décadas al servicio de las comunidades indígenas más empobrecidas y olvidadas por los diferentes gobiernos e instancias públicas. La advertencia pública realizada por el señor ministro adquiere enorme gravedad puesto que equivale a acusar a una persona como responsable de una situación de extrema tensión y de sus futuras consecuencias.
Suele ser frecuente que las autoridades gubernamentales y quienes detentan el poder en el país, menosprecien y subestimen la capacidad organizativa y de resistencia de los pueblos indígenas y campesinos, y se busque siempre la acción de alguien externo como la explicación de las protestas.
El pueblo indígena que lucha por el derecho a sus tierras en Chiriquí tiene muchos años de historia organizativa y mucho años más de sufrir la miseria y el abandono.
222 Queremos hacer pública nuestra solidaridad con el equipo misionero de Tolé, dentro del cual el padre José Laín viene trabajando desde hace décadas al servicio de las comunidades indígenas ...
Consideramos injusto y temerario los ecos que algunos medios de comunicación han hecho de esta noticia, en especial el diario El Panamá América quien dentro de una de sus editoriales ahonda en las improcedentes acusaciones contra el Padre Laín mostrando una sospechosa búsqueda de algo que se podría acercar a un "linchamiento mediático". El editorial da la categoría de valentía ministerial a un hecho en que sólo se evidencia ignorancia de la misión evangélica del sacerdote e irrespeto a la población que se resiste a esta arbitrariedad.
Creemos que el problema de fondo está en la voracidad de negocio de quienes defienden los proyectos hidroeléctricos sobre el río Tabasará. Es un engaño al país utilizar los argumentos del bien colectivo y el desarrollo nacional para enmascarar los intereses económicos de las empresas que en Panamá lucran gracias a la generación y distribución de energía eléctrica.
El Papa Juan Pablo II nos invita a una necesaria reflexión acerca de lo que consideramos el "bien colectivo": "El verdadero desarrollo no puede consistir en una mera acumulación de riquezas o en la mayor disponibilidad de los bienes y de los servicios, si esto se obtiene a costa del subdesarrollo de muchos, y sin la debida consideración por la dimensión social, cultural y espiritual del ser humano". (Solicitudo Rei Socialis, 1987, 9)
En Pastoral Social Cáritas nos preocupa la ligereza con que, tanto el ministro, como el editorial de El Panamá América analizan la situación. Los indígenas no se oponen al proyecto por causa de ningún azuzador ni por "intereses particulares".
Es precisamente por el bien de la colectividad que han dado la voz de alarma sobre este proyecto, cuyo estudio de impacto ambiental está lleno de faltas a la verdad. Compartimos con el Padre Laín y la comunidad indígena y campesina que vive y cuida del Tabasará su postura. Invitamos a la comunidad cristiana a hacer oír su voz ante esta ofensa tanto al Padre Laín como a los hermanos y hermanas que, desde su respeto al Creador, cuidan de la naturaleza que nos fue entregada y velan por las vidas de quienes en armonía con ella, demuestran con su lucha que están dispuestos a defenderla. Equipo de la Oficina Nacional de Pastoral Social Cáritas Panamá
Queremos hacer pública nuestra solidaridad con el equipo misionero de Tolé, dentro del cual el padre José Laín viene trabajando desde hace décadas al servicio de las comunidades indígenas más empobrecidas y olvidadas por los diferentes gobiernos e instancias públicas. La advertencia pública realizada por el señor ministro adquiere enorme gravedad puesto que equivale a acusar a una persona como responsable de una situación de extrema tensión y de sus futuras consecuencias.
Suele ser frecuente que las autoridades gubernamentales y quienes detentan el poder en el país, menosprecien y subestimen la capacidad organizativa y de resistencia de los pueblos indígenas y campesinos, y se busque siempre la acción de alguien externo como la explicación de las protestas.
El pueblo indígena que lucha por el derecho a sus tierras en Chiriquí tiene muchos años de historia organizativa y mucho años más de sufrir la miseria y el abandono.
222 Queremos hacer pública nuestra solidaridad con el equipo misionero de Tolé, dentro del cual el padre José Laín viene trabajando desde hace décadas al servicio de las comunidades indígenas ...
Consideramos injusto y temerario los ecos que algunos medios de comunicación han hecho de esta noticia, en especial el diario El Panamá América quien dentro de una de sus editoriales ahonda en las improcedentes acusaciones contra el Padre Laín mostrando una sospechosa búsqueda de algo que se podría acercar a un "linchamiento mediático". El editorial da la categoría de valentía ministerial a un hecho en que sólo se evidencia ignorancia de la misión evangélica del sacerdote e irrespeto a la población que se resiste a esta arbitrariedad.
Creemos que el problema de fondo está en la voracidad de negocio de quienes defienden los proyectos hidroeléctricos sobre el río Tabasará. Es un engaño al país utilizar los argumentos del bien colectivo y el desarrollo nacional para enmascarar los intereses económicos de las empresas que en Panamá lucran gracias a la generación y distribución de energía eléctrica.
El Papa Juan Pablo II nos invita a una necesaria reflexión acerca de lo que consideramos el "bien colectivo": "El verdadero desarrollo no puede consistir en una mera acumulación de riquezas o en la mayor disponibilidad de los bienes y de los servicios, si esto se obtiene a costa del subdesarrollo de muchos, y sin la debida consideración por la dimensión social, cultural y espiritual del ser humano". (Solicitudo Rei Socialis, 1987, 9)
En Pastoral Social Cáritas nos preocupa la ligereza con que, tanto el ministro, como el editorial de El Panamá América analizan la situación. Los indígenas no se oponen al proyecto por causa de ningún azuzador ni por "intereses particulares".
Es precisamente por el bien de la colectividad que han dado la voz de alarma sobre este proyecto, cuyo estudio de impacto ambiental está lleno de faltas a la verdad. Compartimos con el Padre Laín y la comunidad indígena y campesina que vive y cuida del Tabasará su postura. Invitamos a la comunidad cristiana a hacer oír su voz ante esta ofensa tanto al Padre Laín como a los hermanos y hermanas que, desde su respeto al Creador, cuidan de la naturaleza que nos fue entregada y velan por las vidas de quienes en armonía con ella, demuestran con su lucha que están dispuestos a defenderla. Equipo de la Oficina Nacional de Pastoral Social Cáritas Panamá