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Mensaje a una madre adolescente


"Mamá, estoy embarazada", fueron estas las palabras que usó Melisa de apenas 14 años, para comunicarle a su madre la noticia que esperaba un hijo. Esto le causó a su madre sorpresa y estupor. Hoy día, Melisa tiene 40 años y su hijo 26, y es un profesional dedicado a la compleja tarea de orientar a las jóvenes que igual que su madre -debido a un embarazo precoz- marcan el final de su adolescencia etapa en la que la mayor inquietud de los muchachos está en la moda y en las calificaciones escolares.

A Melisa, ejecutiva de un banco de la localidad, no le gusta hablar sobre el tema; pero, nos expresa: "Fue un duro golpe en ese entonces, lo más difícil fue enfrentarme a mi madre. No sin antes escuchar consejos de otros en que me empujaban a la idea del aborto. Sin embargo, encontré apoyo en mi familia, quienes me inculcaron desde pequeña principios morales elevados, que durante un tiempo no los seguí y me salió caro; pero esos mismos principios me ayudaron más adelante a llevar una vida útil y significativa; tanto es así, que a ése, mi hijo, en que una vez pensé quitarle la vida es un consagrado médico dedicado a su profesión y a su familia".  

Por desgracia, no todas las madres adolescentes cuentan en su momento con el apoyo de su familia ni ven las cosas con tanto optimismo. Muchas se ven atrapadas por las garras de la pobreza, algunas deben afrontar las secuelas del abuso sexual y psicológico y a la mayoría por la decisión más cruel: el aborto.

Las víctimas del abuso sexual y maltrato infantil generan un dolor emocional y sentimientos de inutilidad que en el futuro se manifiesta de manera autodestructiva. Por otro lado, algunas muchachas son víctimas de la curiosidad y del exceso de confianza. Creen saberlo todo y se consideran capaces de lograr lo que quieren. Hay quienes parecen ignorar la conexión entre las relaciones sexuales y el embarazo. Tener un hijo sin estar casada ya no representa el mismo estigma que antaño. De hecho, consideran a su hijo una especie de trofeo o símbolo de prestigio.

A las madres adolescentes les recomiendo:

-Si piensas casarte con el padre del bebé, por el solo hecho de no pasar vergüenza ante los ojos de los demás, pues te diré que no siempre es la mejor solución. Para ello, ambos deben tener la capacidad emocional y mental; además, deben de asumir la responsabilidad por la manutención de la criatura.

-Si piensas darlo en adopción, esta opción es mucho mejor que el aborto. No pierdas la oportunidad de criarlo y educarlo por ti misma.

-Habla con tus padres, o con un sacerdote, o con un profesional de la salud mental. Cualesquiera de los tres te ayudará.

-Completa tu educación. Hay escuelas de noche, los sábados, y hasta por correspondencia. Necesitas formarte para seguir adelante.

[gemiliani@cableonda.net]

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