¿Merecemos el holocausto ambiental?
Donald Worster es uno de estos especímenes de la raza humana que aparecen de cuando en cuando, recordándonos cosas que ya sabíamos o presentíamos, pero que tercamente hemos enviado a la caja del reciclaje. Hace ya muchos años este historiador norteamericano, nos viene diciendo que será muy difícil comprender y descifrar los agudos y complejos problemas ambientales de hoy, y tal del vez de un futuro próximo, si no somos capaces de conocer el pasado ambiental de la humanidad. Worster, pues, es uno de los propulsores de la investigación y popularización de la Historia Ambiental y su impacto en la conducta humana.
¿Qué importancia tiene para nosotros humanos de hoy, conocer cómo se comportaron nuestros antepasados ante fenómenos proporcionalmente iguales? ¿Cómo actuaron y cuáles fueron sus respuestas para sobrevivir? ¿Qué de la historia y la dinámica ambiental en Panamá? Sin duda, se trata de un tema de importancia capital, que en intensas jornadas en Panamá que Donald Worster ha compartido con quienes fuimos a escucharlo. El nos alertó sobre la indiferencia de los gobernantes y políticos ante la posibilidad real de un holocausto ambiental, si es que la desmedida intervención y agresión humana contra la naturaleza no es frenada ahora. Los ejemplos de Boopal (India) y Chernobil (Rusia) no son tan lejanos, como tampoco la devastación de la Amazonia. "Estamos perdiendo el sentido del tiempo, del pasado y de la historia, no ya en términos, remotos sino casi inmediatos". Es parte del desprecio y la amnesia que en el caso de Panamá al menos, rige la conducta de todos los estratos sociales. Es más, nos burlamos de quienes osan romper la norma, vanagloriándonos de nuestra ignorancia por nuestro pasado. Error fatal que pagamos cada día en alto precio de atraso e improvisación.
Como hombre de ciencia, Worster hace un llamado a la comunidad científica: No es posible mantener la distancia entre quienes estudian e investigan los procesos del comportamiento humano, y entre aquellos que orientan sus inquietudes hacia las plantas y animales. Los estudiosos de las ciencias sociales, y los de las ciencias puras o exactas, no pueden ya seguir tan separados, cada cual en su vereda, cuidando en extremo su territorialidad.
Ciertamente este profesor de Kansas puso en el tapete la realidad de nuestros pueblos del Sur en relación al llevado y traído desarrollo. Cuántas veces nuestra gente tendrá que seguir sufriendo el diseño de programas llamados a enfrentar precisamente la pobreza y el atraso hechos por tecnócratas insensibles, incapaces de entender los anhelos humanos. O viceversa; planes imaginados por mentes abstractas, con dudosa sustentación en la realidad. Y lo que es peor, sin vocación, ni compromiso". Las ciencias sociales, ni las exactas pueden por sí solas explicar muchos de los fenómenos ambientales de nuestro tiempo como el cambio climático, las alternativas del agua, el consumismo o del llamado imperialismo ecológico, y menos aún darles una respuesta satisfactoria", repite Worster.
No faltaron las interrogantes sobre la apertura de mercados, la globalización y sus contradicciones y antagonismos con la naturaleza y el ambiente. ¿Qué puede esperar la humanidad de la conducta de los países altamente industrializados y en particular de la potencia más grande del mundo, y a su vez la de mayor consumo de energía y fuente de contaminación ? Textual y enfáticamente expresó: "El presidente George W. Bush ha llevado a su despacho a un grupo de colaboradores que odian al movimiento ambientalista y por lo mismo al ambiente. Esto no es bueno para E. U., ni para el resto del mundo. Es de esperar que ellos tendrán muchas dificultades y confrontaciones con la opinión pública no sólo de E.U. No ha sido el único caso, pero hay que saber que el Presidente de E. U, no tiene poderes ilimitados".
Algo se quedó en el tintero: El papel de los Medios y de los Comunicadores Sociales. Porque si bien coincidimos en que se requiere de una nueva ética y conducta ambiental que sustente un nuevo concepto de cooperación e interrelación más eficaz y menos egoísta entre los estudiosos de todas las ramas, es oportuno aceptar que los Medios de Comunicación y los Comunicadores Sociales, tienen una buena ubicación dentro de la escala social como para servir de vehículo, vínculo y expresión a una empresa de tal magnitud como la que nos plantea Worster: La Humanidad.
Al momento de saludar y felicitar la iniciativa de los organizadores, así como la jerarquización de estas jornadas, debo decir que Donald Worster nos deja muchas inquietudes y no pocas tareas y compromisos, ante los cales no seremos ni sordos, ni indiferentes.
¿Qué importancia tiene para nosotros humanos de hoy, conocer cómo se comportaron nuestros antepasados ante fenómenos proporcionalmente iguales? ¿Cómo actuaron y cuáles fueron sus respuestas para sobrevivir? ¿Qué de la historia y la dinámica ambiental en Panamá? Sin duda, se trata de un tema de importancia capital, que en intensas jornadas en Panamá que Donald Worster ha compartido con quienes fuimos a escucharlo. El nos alertó sobre la indiferencia de los gobernantes y políticos ante la posibilidad real de un holocausto ambiental, si es que la desmedida intervención y agresión humana contra la naturaleza no es frenada ahora. Los ejemplos de Boopal (India) y Chernobil (Rusia) no son tan lejanos, como tampoco la devastación de la Amazonia. "Estamos perdiendo el sentido del tiempo, del pasado y de la historia, no ya en términos, remotos sino casi inmediatos". Es parte del desprecio y la amnesia que en el caso de Panamá al menos, rige la conducta de todos los estratos sociales. Es más, nos burlamos de quienes osan romper la norma, vanagloriándonos de nuestra ignorancia por nuestro pasado. Error fatal que pagamos cada día en alto precio de atraso e improvisación.
Como hombre de ciencia, Worster hace un llamado a la comunidad científica: No es posible mantener la distancia entre quienes estudian e investigan los procesos del comportamiento humano, y entre aquellos que orientan sus inquietudes hacia las plantas y animales. Los estudiosos de las ciencias sociales, y los de las ciencias puras o exactas, no pueden ya seguir tan separados, cada cual en su vereda, cuidando en extremo su territorialidad.
Ciertamente este profesor de Kansas puso en el tapete la realidad de nuestros pueblos del Sur en relación al llevado y traído desarrollo. Cuántas veces nuestra gente tendrá que seguir sufriendo el diseño de programas llamados a enfrentar precisamente la pobreza y el atraso hechos por tecnócratas insensibles, incapaces de entender los anhelos humanos. O viceversa; planes imaginados por mentes abstractas, con dudosa sustentación en la realidad. Y lo que es peor, sin vocación, ni compromiso". Las ciencias sociales, ni las exactas pueden por sí solas explicar muchos de los fenómenos ambientales de nuestro tiempo como el cambio climático, las alternativas del agua, el consumismo o del llamado imperialismo ecológico, y menos aún darles una respuesta satisfactoria", repite Worster.
No faltaron las interrogantes sobre la apertura de mercados, la globalización y sus contradicciones y antagonismos con la naturaleza y el ambiente. ¿Qué puede esperar la humanidad de la conducta de los países altamente industrializados y en particular de la potencia más grande del mundo, y a su vez la de mayor consumo de energía y fuente de contaminación ? Textual y enfáticamente expresó: "El presidente George W. Bush ha llevado a su despacho a un grupo de colaboradores que odian al movimiento ambientalista y por lo mismo al ambiente. Esto no es bueno para E. U., ni para el resto del mundo. Es de esperar que ellos tendrán muchas dificultades y confrontaciones con la opinión pública no sólo de E.U. No ha sido el único caso, pero hay que saber que el Presidente de E. U, no tiene poderes ilimitados".
Algo se quedó en el tintero: El papel de los Medios y de los Comunicadores Sociales. Porque si bien coincidimos en que se requiere de una nueva ética y conducta ambiental que sustente un nuevo concepto de cooperación e interrelación más eficaz y menos egoísta entre los estudiosos de todas las ramas, es oportuno aceptar que los Medios de Comunicación y los Comunicadores Sociales, tienen una buena ubicación dentro de la escala social como para servir de vehículo, vínculo y expresión a una empresa de tal magnitud como la que nos plantea Worster: La Humanidad.
Al momento de saludar y felicitar la iniciativa de los organizadores, así como la jerarquización de estas jornadas, debo decir que Donald Worster nos deja muchas inquietudes y no pocas tareas y compromisos, ante los cales no seremos ni sordos, ni indiferentes.