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Merecidos ortigazos


Llegué triste al "Conversatorio sobre Educación con Equidad Social", organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Pensaba qué dirían los ministros de Educación del área cuando se enteraran que en Panamá se había azotado, con ramas de ortiga, a una maestra que denunció al nieto del cacique indígena de la comunidad donde imparte clases, pues el muchacho la estaba fisgoneando. Durante el café, comenté preocupada el incidente con un funcionario amigo y frente a mi antiguo profesor de derecho internacional, miembro también de este gobierno. ¡Quedé perpleja! Mi otrora admirado profesor, con facilidad asumió una estudiada pose napoleónica y enunció con serenidad las razones que le permitían aceptar el "merecido" castigo a la indefensa maestra. Complementó su pose con una singular expresión augusta y mirándome de ladito, desestimó mis argumentos sobre maltrato y violación a preceptos constitucionales. Es sabido que, según nuestras normas, ninguna comunidad indígena puede estar por encima de las mismas y su incumplimiento constituye delito. Si el profesor estuviese en lo correcto, la ciudadanía, al no tener mecanismos para protegerse de los abusos, las mentiras, la corrupción e incompetencia de políticos y funcionarios, podría dispensársele la potestad de propinar ortigazos a quienes bien se los merezcan.
Yo, daría el primer ortigazo al legislador Garrido, quien justificó el azote a la educadora porque según él, los que no son kunas deben someterse a las medidas que rigen en la Comarca Kuna Yala, pues éstas son legales (El Panamá América, Pág. A-4, 7/7/00). El segundo sería por la forma ladina, con que ha esquivado declarar cuáles fueron los privilegios y nombramientos (botellas) del PRD que encontró cuando llegó a la presidencia de la Asamblea. Por su desempeño no transparente, pues recicló botellas, nombró y creó asesorías pagadas con altos salarios para excandidatos a legisladores no reelectos y colaboradores de Acción Opositora, le daría un tercer ortigazo.
Un ortigazo tardío, pero muy merecido para el cínico Director de Emigración, Erik Singares, quien violó la ley contratando una doméstica indocumentada y que luego deportó cuando ésta decidió buscarse otro empleo mejor pagado. Tres ortigazos bien duros a los legisladores Cigarruísta, Reyes y Castillero, porque, a pesar de contar con inmunidad y poder, les ha faltado valentía y coraje para presentar las pruebas sobre sus denuncias. Los dos primeros, quedaron como arlequines cuando, después de señalar que tenían documentación del extranjero que demostraba quiénes habían cobrado comisiones en transacciones con organismos internacionales, no revelaron los nombres dizque por motivos de seguridad. Castillero denunció a los tres hermanos Escalona por nepotismo, supuesta corrupción en el FIS y con el negociado en la expedición de los certificados de salud en las clínicas en Manila a tripulaciones de la marina mercante. Por mentirosos le daría ortigazo a esos arnulfistas que ayer, con un estribillo sobre la pobreza, criticaron los lujos y excesos del gobierno PRD, pero hoy celebran la llegada del jet presidencial y justifican el gasto de 2.7 millones que costó su reacondicionamiento.
Al Contralor Weeden hay que ponerle aceite para que no le duelan tanto los incontables ortigazos que debe recibir por: no fiscalizar el gasto del gobierno "para los pobres" que a junio/2000 aumentó el gasto público en 83 millones. Ortigazo, porque convoca a una conferencia de prensa para enseñar un cheque falsificado de B/.300, pero es incapaz de publicar un informe de los gastos del FIS (denunciado por Castillero), auditar las partidas circuitales, presentar estado de egresos de la cuenta de partida discrecional de la mandataria y por no pronunciarse desde el inicio frente a las exigencias de pago de salarios de legisladores del período pasado. Ortigazo por no haber reconocido con humildad que no tiene la formación necesaria para ser contralor. Una cosa es ser abogado y otra contralor.
Al Ministro Juliao se le amarrará más la cara con los ortigazos que recibirá, primero por no importarle las recomendaciones del experto sobre temas de corrupción, Richard Werksman, quien sugirió que la Oficina de Anticorrupción debe radicar en la sociedad civil y no en su ministerio; segundo, por mantener en acefalía el cargo de director de anticorrupción; tercero, por no investigar las denuncias de corrupción que el ex jefe de Seguridad del Aeropuerto, Emilio Pesantez divulgó.
Por haber perdido el dinamismo que tenía durante el gobierno de Pérez Balladares, el fiscal electoral, Lic. Solís, merece dos ortigazos. El tercero se lo gana por su lentitud y no resolver los casos de despidos de funcionarios donde están involucrados el ministro Terán en Salud con la destitución de Vielka Mock, directora de Recursos Humanos y su carta de 32 vacantes para arnulfistas; la ministra Young, de la Presidencia, con la supuesta carta de destitución de 500 funcionarios (sin estabilidad) en la Caja de Seguro Social y el despido de la Directora de Personal de esa institución Maribel González; y por los despidos de la ministra Mata en Educación.
Ortigazo para los legisladores arnulfistas, en campaña, autodenominados nueva Propuesta, hoy comprobados oportunistas. Blandón, criticó la privatización de Cable & Wireless en el gobierno de Pérez Balladares, pero con tal de lograr los dineros del Fondo Fiduciario casi se quedó sin argumentos (y sin noticero donde ir) para justificar la venta de las acciones que el Estado mantiene en esa empresa. Criticó las partidas circuitales, pero hoy pone letreros con su nombre y justifica el pago a suplentes porque, según él: "los suyos sí trabajan". Ortigazo para su suplente, Eduardo Quirós, quien ahora denomina "valentía política y responsabilidad nacional" la entrega (por dinero) del arnulfismo con el PRD. Rápido olvidó su discurso contra el PRD cuando era director de campaña del Dr. Bernal, rápido aprendió las prácticas politiqueras que ayer criticaba. ¡Ortigazo por su mimetismo!
El vicepresidente Bazán buscó solito su buen ortigazo cuando justificó que Anabela De Rodríguez, exdiputada costarricense, sea asesora presidencial con B/.90,000 al año. A la hora que cantan los gallos, hay que propinarle los ortigazos a Rosas, presidente del MOLIRENA, quien declaró que en política es correcto despedir funcionarios para colocar a los miembros de los partidos gobernantes. Al legislador Varela le damos varios ortigazos, porque buscando pasar su "camarón" legislativo sobre las maquinistas tragamonedas jugó sucio con la eliminación del Art. 32 del Decreto Ley No. 2 de 1998, fue denunciado por su colega Jacobo Salas.
Ah...por supuesto, al ex profesor de derecho que me justificó el castigo de la maestra, le daría un ortigazo tan firme como su pose napoleónica.

101 años de Panamá América

 
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