Meritoria obra histórica
El distinguido historiador y diplomático Dr. Armando Muñoz Pinzón, ha publicado su último libro "Legado, Infortunio y Destino Nacional, el 3 de noviembre de 1903". La portada se identifica con una caricatura aparecida en The New York World el 9 de noviembre de 1903, en donde el presidente Theodore Roosevelt desciende de un barco por medio de una rampa que dice "Doctrina Rooselvet", armado hasta los dientes de herramientas y armas para tomar el Istmo de Panamá. En la nave ondea la bandera de Estados Unidos y otra con las siglas G.U.P., haciendo referencia al Parque Republicano (Grand Party-Viejo Gran Partido). Y como si fuera poco, la ironía del dibujante, en la proa del barco aparece la figura de un arrollador elefante, símbolo del mismo partido.
Ello simboliza que bajo esa prepotencia nació la República de Panamá, acelerado por el rechazo del Tratado Herrán-Hay por el Senado colombiano y ello dio un impulso a los próceres de 1903 "a realizar la separación de Colombia, pero supeditándolo al gobierno de Estados Unidos, como lo explica el historiador Muñoz Pinzón. Es conocido, además, que eran empleados del ferrocarril y de filiación política conservadora, lo que "pone de relieve los intereses político-económicos del grupo conspirador y la burguesía comercial capitalina"
Como si no existiera ningún disimulo en los móviles de los próceres, Muñoz cita al historiador Gerstle Mack, quien afirma "...la inclusión de tres prominentes oficiales del Ferrocarril de Panamá -Arango, Amador y Beers- entre los adalides más activos, no fue pura coincidencia" "A través de Beers, la junta estableció contacto con Cromwell, abogado del ferrocarril y de la Compagnie Nouvelle: esta propiedad de casi la mayoría de las acciones del ferrocarril y que quería vender sus propiedades en Panamá a los Estados Unidos, sin pagarle a Colombia por el privilegio, y el gobierno de Estados Unidos se había comprometido a mantener la compañía del canal".
Es evidente, dice el historiador que en el alumbramiento de la República, se percibe la existencia de cuatro fuerza o corrientes esenciales, determinantes y coincidente en ese hecho histórico que son los franceses, la norteamericana, la colombiana, detentora del control del Istmo, la panameña, que en pos de la separación y el Tratado con los Estados Unidos, era a cambio del respaldo o garantía de la sucesión, ya que existía un vínculo evidente con la burguesía comercial capitalina, lo apunta con toda claridad Muñoz Pinzón de donde resulta que a lo largo de toda la obra en referencia, tiene el dominio de síntesis, ya que al disponer, no de un libro voluminoso, todo está allí consultado desde la firma del "Tratado Fatal" como lo calificará don Domingo H. Turner, cuyos aspectos sicológicos los describe Diógenes De La Rosa cuando señala que de por medio había "un miedo histórico".
Este libro del Dr. Armando Muñoz Pinzón, al que hizo referencia en la Revista Lotería No. 218 de abril de 1974, tiene el mérito de que su contenido con el paso del tiempo fue un remozado, actualizándolo a lo largo de su contenido, por lo que ahora es de mayor extensión, dada las innovaciones que le introdujo. Su autor nos anuncia que en breve será publicado con variedades en la Revista Humanidades No. 4 de 2004 de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador y nos permitimos registrar que el Dr. Armando Muñoz Pinzón ejerce un cargo diplomático en la embajada de Panamá en la nación salvadoreña.
El libro histórico tiene en forma compendiada todas las luchas por la defensa de nuestra soberanía, en la que han formado como parte integral de manera teórica y prácticas con su sapiencia y esos nombres de verdaderos patriotas están allí registrados, hasta la culminación de los Tratados Torrijos-Carter.
Al final del libro, Muñoz Pinzón se hace una reflexión en la cual sin absolver yerros y debilidades de nuestros próceres, tal como la "existencia de sobornos, la aceptación y ratificación apresurada del Tratado, estimamos que desde una perspectiva histórica no puede negarse la validez del trascendental suceso, pese a la imposición de intereses económicos y colonialista de Estados Unidos en la gesta novembrina, reflejados en la fantasiosa e inexacta declaración del presidente Theodore Roosevelt "I took the Insthmus".
Ello simboliza que bajo esa prepotencia nació la República de Panamá, acelerado por el rechazo del Tratado Herrán-Hay por el Senado colombiano y ello dio un impulso a los próceres de 1903 "a realizar la separación de Colombia, pero supeditándolo al gobierno de Estados Unidos, como lo explica el historiador Muñoz Pinzón. Es conocido, además, que eran empleados del ferrocarril y de filiación política conservadora, lo que "pone de relieve los intereses político-económicos del grupo conspirador y la burguesía comercial capitalina"
Como si no existiera ningún disimulo en los móviles de los próceres, Muñoz cita al historiador Gerstle Mack, quien afirma "...la inclusión de tres prominentes oficiales del Ferrocarril de Panamá -Arango, Amador y Beers- entre los adalides más activos, no fue pura coincidencia" "A través de Beers, la junta estableció contacto con Cromwell, abogado del ferrocarril y de la Compagnie Nouvelle: esta propiedad de casi la mayoría de las acciones del ferrocarril y que quería vender sus propiedades en Panamá a los Estados Unidos, sin pagarle a Colombia por el privilegio, y el gobierno de Estados Unidos se había comprometido a mantener la compañía del canal".
Es evidente, dice el historiador que en el alumbramiento de la República, se percibe la existencia de cuatro fuerza o corrientes esenciales, determinantes y coincidente en ese hecho histórico que son los franceses, la norteamericana, la colombiana, detentora del control del Istmo, la panameña, que en pos de la separación y el Tratado con los Estados Unidos, era a cambio del respaldo o garantía de la sucesión, ya que existía un vínculo evidente con la burguesía comercial capitalina, lo apunta con toda claridad Muñoz Pinzón de donde resulta que a lo largo de toda la obra en referencia, tiene el dominio de síntesis, ya que al disponer, no de un libro voluminoso, todo está allí consultado desde la firma del "Tratado Fatal" como lo calificará don Domingo H. Turner, cuyos aspectos sicológicos los describe Diógenes De La Rosa cuando señala que de por medio había "un miedo histórico".
Este libro del Dr. Armando Muñoz Pinzón, al que hizo referencia en la Revista Lotería No. 218 de abril de 1974, tiene el mérito de que su contenido con el paso del tiempo fue un remozado, actualizándolo a lo largo de su contenido, por lo que ahora es de mayor extensión, dada las innovaciones que le introdujo. Su autor nos anuncia que en breve será publicado con variedades en la Revista Humanidades No. 4 de 2004 de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador y nos permitimos registrar que el Dr. Armando Muñoz Pinzón ejerce un cargo diplomático en la embajada de Panamá en la nación salvadoreña.
El libro histórico tiene en forma compendiada todas las luchas por la defensa de nuestra soberanía, en la que han formado como parte integral de manera teórica y prácticas con su sapiencia y esos nombres de verdaderos patriotas están allí registrados, hasta la culminación de los Tratados Torrijos-Carter.
Al final del libro, Muñoz Pinzón se hace una reflexión en la cual sin absolver yerros y debilidades de nuestros próceres, tal como la "existencia de sobornos, la aceptación y ratificación apresurada del Tratado, estimamos que desde una perspectiva histórica no puede negarse la validez del trascendental suceso, pese a la imposición de intereses económicos y colonialista de Estados Unidos en la gesta novembrina, reflejados en la fantasiosa e inexacta declaración del presidente Theodore Roosevelt "I took the Insthmus".