Mezquita... ¿Mezquindad?
Realmente llama la atención el supuesto interés que tienen los perredés por resolver la difícil situación por la que atraviesa, aproximadamente, más del 30% de la población que reside en el área este del distrito de Panamá, sin incluir a los cientos de miles de habitantes de Arraiján y Colón, quienes no reciben con regularidad el abastecimiento de agua potable.
Si recordamos pocos años atrás, aparecía por todos los medios de comunicación el Ing. Rafael Mezquita por aquellos días, designado por el presidente Pérez Balladares, como Coordinador de la Unidad de Reestructuración para concretar la privatización del IDAAN. Solía, entonces, el Ing. Mezquita ser defensor artero de esta privatización, arguyendo que no había en las arcas del Estado los dineros suficientes para resolver todos los problemas de la institución.
También recordamos muy bien las tantas veces que trató de vendernos la idea de que el Estado era un mal administrador de las empresas de servicios públicos, por lo que tenía que ser la empresa privada la que se encargara de brindar los servicios de tratamiento, comercialización y cobro del agua.
Sorpresivo fue para mí leer y escuchar las declaraciones últimas de Mezquita, quien ahora es un redimido defensor del IDAAN como empresa estatal, iluminado seguramente por algún astro del éter, luego que el gobierno anterior se gastó B/.16 millones en estudios para privatizar el IDAAN y de haber cobrado 200 mil balboas por gastos de representación, según el informe de gastos del estudio de privatización del IDAAN (El Panamá América, 2 de agosto de 2001).
Mezquita ahora cree que el IDAAN debe ser una empresa pública, cosa tremenda porque de algún modo nos quitamos de encima a uno de los impulsadores de las privatizaciones en nuestro país, así como los hubo en el gobierno de Endara.
Según el otrora Coordinador de la Unidad de Reestructuración, los estudios realizados bajo su gestión "decían que se necesita ampliar la capacidad de producción de agua potable en la zona metropolitana de Panamá, en los próximos 20 años, a pesar de que en el 2025 seremos el doble de la población de hoy. El quid de la solución del problema de abastecimiento de agua de esta región del país consiste en eliminar las pérdidas físicas y contables de un sistema de distribución de agua que le proporciona en ingresos al IDAAN sólo el 53% de lo que produce. Con toda esa agua ahorrada, y con la entrada de Laguna Alta (2001) y la ampliación de Miraflores (2003), tendríamos que abastecer a la sedienta población metropolitana".
La pregunta del millón sería, ¿por qué no hicieron en aquel tiempo lo conducente para lograr lo que sugería el estudio? ¿Por qué dedicaron todo su empeño en tratar de vendernos como buena una privatización, en lugar de remediar el grave problema de escasez de agua en los sectores que la necesitan? ¿Cuál es el producto efectivo del enorme gasto en que incurrió el gobierno de Pérez Balladares? Es por ello que me pregunto como si fueran sinónimos: Mezquita... ¿mezquindad?.
Si recordamos pocos años atrás, aparecía por todos los medios de comunicación el Ing. Rafael Mezquita por aquellos días, designado por el presidente Pérez Balladares, como Coordinador de la Unidad de Reestructuración para concretar la privatización del IDAAN. Solía, entonces, el Ing. Mezquita ser defensor artero de esta privatización, arguyendo que no había en las arcas del Estado los dineros suficientes para resolver todos los problemas de la institución.
También recordamos muy bien las tantas veces que trató de vendernos la idea de que el Estado era un mal administrador de las empresas de servicios públicos, por lo que tenía que ser la empresa privada la que se encargara de brindar los servicios de tratamiento, comercialización y cobro del agua.
Sorpresivo fue para mí leer y escuchar las declaraciones últimas de Mezquita, quien ahora es un redimido defensor del IDAAN como empresa estatal, iluminado seguramente por algún astro del éter, luego que el gobierno anterior se gastó B/.16 millones en estudios para privatizar el IDAAN y de haber cobrado 200 mil balboas por gastos de representación, según el informe de gastos del estudio de privatización del IDAAN (El Panamá América, 2 de agosto de 2001).
Mezquita ahora cree que el IDAAN debe ser una empresa pública, cosa tremenda porque de algún modo nos quitamos de encima a uno de los impulsadores de las privatizaciones en nuestro país, así como los hubo en el gobierno de Endara.
Según el otrora Coordinador de la Unidad de Reestructuración, los estudios realizados bajo su gestión "decían que se necesita ampliar la capacidad de producción de agua potable en la zona metropolitana de Panamá, en los próximos 20 años, a pesar de que en el 2025 seremos el doble de la población de hoy. El quid de la solución del problema de abastecimiento de agua de esta región del país consiste en eliminar las pérdidas físicas y contables de un sistema de distribución de agua que le proporciona en ingresos al IDAAN sólo el 53% de lo que produce. Con toda esa agua ahorrada, y con la entrada de Laguna Alta (2001) y la ampliación de Miraflores (2003), tendríamos que abastecer a la sedienta población metropolitana".
La pregunta del millón sería, ¿por qué no hicieron en aquel tiempo lo conducente para lograr lo que sugería el estudio? ¿Por qué dedicaron todo su empeño en tratar de vendernos como buena una privatización, en lugar de remediar el grave problema de escasez de agua en los sectores que la necesitan? ¿Cuál es el producto efectivo del enorme gasto en que incurrió el gobierno de Pérez Balladares? Es por ello que me pregunto como si fueran sinónimos: Mezquita... ¿mezquindad?.