Mi cartita para el Niño Dios
Como lo dice aquel trillado pero significativo dúo de palabras, amor y paz. Pero esta festividad (la Navidad), es más que eso. Para los educados en hogares de enseñanza judeo-cristiana, esta fecha conmemora el nacimiento de Jesús, el oportuno enviado divino, pero conocido en ese momento de su vida como el Niño Dios.
Una de las características más palpable de esta celebración consiste en la entrega de los presentes, ejemplo que ha pasado de siglo en siglo y que a nuestro parecer no es otra cosa que el dar. Hoy, este sentir puede ser interpretado como sinónimo de desprendimiento hacia lo material, como el brindar algo a nuestro prójimo para que así ese objeto deje de pertenecernos y pase a ser ajeno.
Para recibir los obsequios, las diversas generaciones (sobre todo los infantes), se avocan a escribir una carta dirigida al Niño Dios, en donde le hacen saber qué desean recibir como regalo al día siguiente (el 25 de diciembre), que bien puede ser algo material o espiritual (positivo claro está).
Por esto y porque creemos en la moral, la ética y la dignidad humana, hacemos pública mi cartita para el Niño Dios.
...Aquí vamos
Querido Niño Dios:
Mucho me complace enviarte esta correspondencia, que a pesar de las múltiples solicitudes que te hago llegar (al igual que otros), seguro estoy que la luz de tu sabiduría, nos permitirá disfrutar, lo maravilloso de tus respuestas para nuestro querer.
- Desearía que mi Panamá fuese un lugar más tranquilo en donde se pueda vivir...claro, para que esto suceda, que la seguridad pública se intensifique, pero además, que "los encargados del todo", permitan a aquellos que han jurado protegernos, las herramientas necesarias para ello...lo de siempre...el presupuesto.
Que así como "el hijo de la cocinera" (nuestro respeto para esas augustas magas de la paila) paga sus deudas sociales, que los sinvergüenzotes de cuellos blancos (medio percudidos) también.
Que a Juan Pueblo le hagas llegar un nuevo cinturón, pues el que tenía de tanto apretárselo se le rompió, bueno...y cuando ya casi ni estómago tiene.
...y aprovechando las muy alarmantes condiciones alimenticias de la localidad, ilumina a "los (as) que pueden", para que su músculo cardiaco se apiade un poco (aunque nos han comentado que algunos de esos sentimientos fueron dirigidos hacia cierto sector óseo cerca del antebrazo) y ayuden a bajar la canasta básica, pues la carencia ha impedido que hasta el mimbre sea reparado.
Te solicito también, que apoyes al regente del IMA, pues el aumento al precio del jamón para celebrar tu nacimiento ¡no se debe dar!
De esta forma evitaríamos que "los sobrinos de porky", sean reemplazados por "los sobrinos del coronel".
Acerca de los fuegos de artificio y demás hijas de "la negra en polvo", ayuda a las heroicas intenciones de las autoridades, para que con mano dura sean castigados los que irrespeten las normativas determinadas para esto, lo que permitiría a todos los vecinos (as) y más aún, a la "gente menuda", continuar con las falanges y otros órganos en su lugar.
Que a partir del próximo uno de enero, la longevidad de la patria sea celebrada por todo lo alto; muchos y muchas serán necesarios para encender y luego soplar las cien velitas.
Que la problemática del transporte se acabe, con ello, las irresponsables regatas entre autobuses, el escándalo en las propias unidades rodantes, las morbosidades, el irrespeto a la tarifa establecida (sobre todo en los selectivos, si es que así se les denomina, pues toman más de un pasajero a la vez), el "no voy pa´lla" y bueno...
Que se atienda con suma urgencia la baja de categoría (de 1 a 2) que sufrió el sistema criollo de aviación.
Que ilumines a los responsables de las urnas, los sobres y los padrones, para que el nuevo designado, haga un buen trabajo con "el cartón de identidad". Y que al código respectivo ¡ya lo dejen en paz!
Que los dignos residentes del Palacio Justo Arosemena, por el respeto que siempre han tenido para con Juan Pueblo, permitan el descuento de su salario, cuando no asisten a laborar...ahora bien, si la ausencia es justificada...ni hablar.
Que el nuevo pacto de seguridad y migración recientemente firmado entre nuestros vecinos del este y nosotros, sea beneficioso...optimismo ¡claro que sí!..mmm.
Que las denominadas reformas tributarias no acarreen malos ratos, más aún para los que devengan de ochocientos hacia abajo (que son bastantes).
Que de una vez por todas, permitas a los periodistas profesionales, el disfrute de una ley que rija el ejercicio del periodismo en este país, pues todo tiene un límite y un perfil que debe ser cumplido. Tu mejor que nadie, sabes que tenemos el derecho a que nuestra profesión sea reconocida como tal, por ende, adjunta a esta solicitud nuestra idoneidad.
Estimado Niño Dios: sé que todavía no haz nacido y que no soy el único que te escribe, pero seguro estoy que tendrás mucho que leer y analizar una vez que tu natividad se haya cumplido.
Mil gracias por tu confianza, paciencia y comprensión, virtudes (para nosotros) ya casi recordadas como los dinosaurios.
Hasta pronto...y ¡Feliz Navidad!