Mi cerebro y yo
Conozco dos teorías sobre la creación del universo, la religiosa y la científica. La religiosa señala que un ser supremo, espíritu, creó la materia y de ello seres humanos mezcla de materia y espíritu. Sé que la materia no se puede destruir, su estructura molecular puede cambiar su forma pero materia siempre será. La materia será eterna. Por eterna siempre, pudo haber existido sin que nadie la creara. Muchas personas que conozco señalan que la materia es el misterioso ser supremo.
De acuerdo a la revista de la Academia Norteamericana de Ciencia, edición de enero del 2008, la materia ya existía hace 14 billones de años en forma de polvo y energía en una masa infinitamente densa que explotó (Teoría del Big Bang) en una miriada de fragmentos en el espacio organizándose en galaxias que siguen separándose entre si por la explosión.
Es esa Academia de Ciencias la que indica que la primera vida animal en el planeta apareció hace 4.4 billones de años a través del tiempo por evolución de especies que fueron adaptándose a los cambios de su ambiente hasta una subespecie del simio, el Australopitecus, que evolucionado su cerebro, cambió hacia el hoy Homo Sapiens.
En Singapur castigan con amputación de la mano al ladrón y al que ingiere o vende drogas es fusilado. En Sudán, una maestra que aceptó que sus alumnos apodaran a Mahoma a un juguete en forma de animal fue encarcelada y amenazada con muerte por profana. En Panamá, aunque estamos de acuerdo en posibles castigos, reprobamos la forma de castigar en otras culturas. ¿Es que los humanos tenemos diferentes almas dependiendo de su cultura? Respeto al que crea en la religión Hinduista, Judaica, Cristiana o Islámica. Deploro la intolerancia entre ellos. Tener o no creencia religiosa es derecho individual.
No acepto ser dual, mezcla de materia y espíritu (alma) que decide por mí lo bueno y lo malo y que es inmortal. Sé que soy materia y mi cerebro es quien dictamina a mi Yo lo que es moral o no. El alma es parte de la teoría religiosa de hombres que aspiran a vivir para siempre a través de la reencarnación después de la seguridad de la muerte. A mis 79 años, he llevado una vida plena. Sólo quise ser médico, lo logré salvando muchas vidas y aliviando el dolor. Casado una vez tengo cuatro hijos honrados y exitosos, doce nietos y amigos queridos. ¿Qué más hubiesen querido mis padres para mí? Espero vivir en el recuerdo de mi esposa, mis hijos, mis amigos, mis nietos y los nietos de ellos.