Milosevic en los tribunales
Milosevic fue transportado a la fuerza a La Haya y se rehusa a responder preguntas de los magistrados del Tribunal Penal Internacional, arguyendo que no tienen competencia para juzgarlo, no obstante la universalización de los delitos de lesa humanidad que se le imputan. El alegato nacionalista de Milosevic y sus cómplices militares y civiles, no es otra cosa que un subterfugio para evitar se le juzgue por los crímenes atroces cometidos contra millares de ciudadanos serbios de la etnia musulmana a nombre de una supuesta superioridad racial de estirpe nazifascista.
El nuevo gobierno croata, presidido por Stipe Mesic y conformado por una coalición de partidos de centroizquierda, manifestó su voluntad de cooperación al entregar a Milosevic para ser juzgado por un tribunal internacional de inequívoca solvencia jurídica. Es una prueba de fuego para el gobierno croata: en primer lugar, se libera de la responsabilidad de llevar a Milosevic a tribunales croatas donde no se garantiza la imparcialidad de los jueces a la hora de examinar intervenciones militares desarrolladas supuestamente en defensa de la integridad territorial; en segundo lugar está el dilema de aceptar que delitos cometidos por croatas puedan ser sancionados por tribunales internacionales.
Después de la desmembración de la ex - república federativa de Yugoslavia y la independencia de territorios antes unificados por Josip Broz ,Tito, se acentuó el fanatismo nacionalista y las confrontaciones militares contra etnias raciales y religiosas. Slobodan Milosevic insurgió como la cabeza de un régimen racista y fascista que emprendió el exterminio de las comunidades musulmanas, negándoles su derecho a la libre determinación para convivir bajo pautas de tolerancia pluralista. Finalmente fue derrocado por impresionantes expresiones de resistencia popular. Sin embargo el enjuiciamiento de Milosevic por tribunales croatas amenazaba revivir focos de resistencia interna que podrían socavar los fundamentos del nuevo gobierno de coalición. La opción más realista resultó entregarlo a la competencia del Tribunal Penal Internacional de La Haya, integrado por magistrados de diversas naciones, con garantías del debido proceso.
El nuevo gobierno croata, presidido por Stipe Mesic y conformado por una coalición de partidos de centroizquierda, manifestó su voluntad de cooperación al entregar a Milosevic para ser juzgado por un tribunal internacional de inequívoca solvencia jurídica. Es una prueba de fuego para el gobierno croata: en primer lugar, se libera de la responsabilidad de llevar a Milosevic a tribunales croatas donde no se garantiza la imparcialidad de los jueces a la hora de examinar intervenciones militares desarrolladas supuestamente en defensa de la integridad territorial; en segundo lugar está el dilema de aceptar que delitos cometidos por croatas puedan ser sancionados por tribunales internacionales.
Después de la desmembración de la ex - república federativa de Yugoslavia y la independencia de territorios antes unificados por Josip Broz ,Tito, se acentuó el fanatismo nacionalista y las confrontaciones militares contra etnias raciales y religiosas. Slobodan Milosevic insurgió como la cabeza de un régimen racista y fascista que emprendió el exterminio de las comunidades musulmanas, negándoles su derecho a la libre determinación para convivir bajo pautas de tolerancia pluralista. Finalmente fue derrocado por impresionantes expresiones de resistencia popular. Sin embargo el enjuiciamiento de Milosevic por tribunales croatas amenazaba revivir focos de resistencia interna que podrían socavar los fundamentos del nuevo gobierno de coalición. La opción más realista resultó entregarlo a la competencia del Tribunal Penal Internacional de La Haya, integrado por magistrados de diversas naciones, con garantías del debido proceso.