Minería moderna, desarrollo sostenible
Todo proyecto minero, desarrollado por una empresa con responsabilidad ambiental y social, organiza la exploración, el diseño de la planta, los procesos industriales pertinentes, las construcciones de las infraestructuras, así como el arranque de planta y el cierre de la mina, como partes de un proceso cuidadosamente planificado y supervisado en todas sus etapas.
La conciencia ambientalista del mundo moderno es tan alta y exigente, que en nuestros días todo proyecto minero en el espacio de los países democráticos de nuestro hemisferio, tiene lugar bajo el escrutinio severo y riguroso de los inversionistas privados e institucionales, de los ciudadanos y de las instituciones que registran y mercadean sus acciones, así como de los gobiernos nacionales y locales.
Como resultado de esta condición, el desarrollo de una mina demanda recursos financieros multimillonarios, aún antes de conocer si se trata o no de un yacimiento rentable. Para llegar al punto de decisión, se requieren estudios que deben ser minuciosos y de alta especialización, de manera que permitan conocer e identificar, con precisión, los riesgos y las medidas de mitigación, compensación y restauración necesarias durante la producción y el cierre de dicha actividad.
Con los actuales niveles de control y supervisión previstos en la extensa y minuciosa legislación internacional y nacional, así como en las normas pactadas en los estrictos Códigos de Conducta y de Mejores Prácticas, el nivel de exigencia de los proveedores de insumos químicos críticos en la operación minera de una planta de procesamiento de oro del siglo XXI obliga a aplicar tecnologías de última generación para garantizar una actividad ambientalmente viable y sostenible.
Esas condiciones propias del Proyecto Molejón, permiten un proceso amigable con el ambiente y la garantía de no generar sustancias como plomo, mercurio o arsénico, minerales y sustancias pesadas que no existen en el yacimiento ni son necesarias durante el procesamiento del oro, ni en las áreas del relave en donde se depositarán residuos de la producción.
Desde antes que las actividades de Molejón terminen, se iniciará la rehabilitación de la zona utilizada en el área del yacimiento. Se desmontarán los equipos de la planta para reducir los pasivos ambientales mineros posteriores al cierre. Este plan de cierre se convierte en una herramienta de gestión responsable, oportuna y segura con el medio ambiente, que inicia desde la fase de exploración y es un compromiso y una obligación que toda empresa minera debe realizar.
Corresponderá a los ciudadanos, así como a las instituciones gubernamentales, vigilar el correcto desenvolvimiento de este proceso. Al sector minero, dar a conocer los avances de la industria en materia de tecnología y manejo ambiental para evitar que el desconocimiento impida, no solamente el desarrollo de una industria ambientalmente viable y sostenible, sino la que mayor empleo y remuneraciones generará por varias décadas en el interior del país.
reysseric@petaquilla.com