Ministro soñador, ¡No!
LOS EDUCADORES, los padres de familia y la comunidad panameña en general tenían fincadas esperanzas en que el gobierno de Patria Nueva, traería soluciones a los muchos problemas de que adolece la educación nacional.
Naturalmente que, el primer paso en ese sentido, sería el nombramiento de un ministro o ministra de Educación que, además de poseer títulos y experiencia en el ejercicio de la docencia, tuviera la visión clara de la cruda realidad de los problemas que plantea en la actualidad la educación panameña, como son: el nombramiento de maestros y profesores a tiempo, el pago puntual a los educadores, el equipamiento de las aulas de clases con suficientes materiales didácticos, reparación de las escuelas y construcción de nuevos edificios escolares, mejorar los programas de enseñanza, capacitación de los maestros en servicio; comedores escolares; buen servicio de inspección o supervisión; medios de comunicación (transporte) para los escolares, etc.
Pero resulta que el nuevo ministro de Patria Nueva, el señor Bernal le ha dado por presentarse como el "ministro soñador".
Aparece con frecuencia en la televisión en poses efectistas diciendo que ha tenido un sueño, que sueña con los niños y las niñas del Panamá del futuro, que sean felices y buenos y nada más.
Para significar lo que es soñador, consultamos el Diccionario de la Real Academia Española y, en forma escueta, pero bien precisa, nos dice: Soñador, que sueña mucho. Que cuenta patrañas y ensueños o les da crédito fácilmente, sin tener en cuenta la realidad. Por eso, rechazamos eso de que ahora tenemos un "ministro soñador". Ministro de Educación soñador. ¡NO!
Otra deficiencia ministerial es el abuso con que están usando los medios de comunicación, especialmente la televisión, para dizque explicar sus planes y agenda de trabajo. Todo en función efectista.
Lo que debe hacer un ministro de Estado, el de Educación, es trabajar junto con los técnicos y administradores para buscar la solución a los grandes problemas educativos y no estar "recitando" necedades de mañana, tarde y noche en la televisión.
Ojalá el ministro Bernal acuse recibo de esta crítica constructiva. ¡Más trabajo efectivo que exhibición! El exhibicionismo no es materia educativa; lo que el sistema educativo necesita es un ministro que resuelva, oriente, dirija y hable y se exhiba menos.
Naturalmente que, el primer paso en ese sentido, sería el nombramiento de un ministro o ministra de Educación que, además de poseer títulos y experiencia en el ejercicio de la docencia, tuviera la visión clara de la cruda realidad de los problemas que plantea en la actualidad la educación panameña, como son: el nombramiento de maestros y profesores a tiempo, el pago puntual a los educadores, el equipamiento de las aulas de clases con suficientes materiales didácticos, reparación de las escuelas y construcción de nuevos edificios escolares, mejorar los programas de enseñanza, capacitación de los maestros en servicio; comedores escolares; buen servicio de inspección o supervisión; medios de comunicación (transporte) para los escolares, etc.
Pero resulta que el nuevo ministro de Patria Nueva, el señor Bernal le ha dado por presentarse como el "ministro soñador".
Aparece con frecuencia en la televisión en poses efectistas diciendo que ha tenido un sueño, que sueña con los niños y las niñas del Panamá del futuro, que sean felices y buenos y nada más.
Para significar lo que es soñador, consultamos el Diccionario de la Real Academia Española y, en forma escueta, pero bien precisa, nos dice: Soñador, que sueña mucho. Que cuenta patrañas y ensueños o les da crédito fácilmente, sin tener en cuenta la realidad. Por eso, rechazamos eso de que ahora tenemos un "ministro soñador". Ministro de Educación soñador. ¡NO!
Otra deficiencia ministerial es el abuso con que están usando los medios de comunicación, especialmente la televisión, para dizque explicar sus planes y agenda de trabajo. Todo en función efectista.
Lo que debe hacer un ministro de Estado, el de Educación, es trabajar junto con los técnicos y administradores para buscar la solución a los grandes problemas educativos y no estar "recitando" necedades de mañana, tarde y noche en la televisión.
Ojalá el ministro Bernal acuse recibo de esta crítica constructiva. ¡Más trabajo efectivo que exhibición! El exhibicionismo no es materia educativa; lo que el sistema educativo necesita es un ministro que resuelva, oriente, dirija y hable y se exhiba menos.