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Mireya, los depredadores y el olvido


Todavía resuena en mis oídos las palabras de la Sra. Mireya Moscoso, al cierre de campaña para las elecciones de mayo del 94. En su discurso, casi a sabiendas que no iba conseguir los votos para ganar la Presidencia de la República; la plaza 5 de mayo era el escenario, la Sra. Mireya gritaba: Sr. Rubén Darío Carles únasenos, Sr. Rubén Blades únasenos entre otros, aún estamos a tiempo.
En 1994, Mireya aprendió la lección y muchos panameños del ambiente político y no político aprendieron la lección, solo en alianza se llegaría al poder. La única manera de no dejar perpetuar al PRD en el poder era concretar una alianza lo suficientemente fuerte, y esto se logró en 1999, aun cuando parte de la oposición al PRD postuló otro candidato, al Ing. Alberto Vallarino.
En 1999, la Sra. Mireya Moscoso ganaba la Presidencia de la República de Panamá, cuya base del triunfo es la inserción del MOLIRENA en el pacto "Unión por Panamá" después de una repuja y empuja dentro de este colectivo político.
Pero contrario a la realidad vivida y haciendo válidos señalamientos que se hacen en materia de alianza en el ambiente político de que los arnulfistas son malos aliados; los arnulfistas que lloran y añoraron antes del Torneo Electoral de 1999 una alianza, luego de conseguido el triunfo de gobernar el país, se convierten en depredadores de quienes ayer eran sus aliados y aunque minoría son los que hicieron que su presidenta de Partido hoy esté en la Presidencia de la República.
Sin visión política, estrategias, planes concretos de administración gubernamental; faltos de buenos estadistas en sus filas, orientan sus programas de acción sin asesorías adecuadas, dando cabidas a improvisaciones y a caprichos en decisiones de Estado.
En la opinión pública se escucha decir que cuando el PRD gobierna, los directores que se escogen para las instituciones públicas presentan las mejores cualidades en corrupción y antecedentes que los ubican al margen de la Ley, los Arnulfistas presentan otras cualidades, como ser neófitos en lo que se dirige, ignorantes y empíricos, etc. y es poco lo que se les señala como corruptos, porque más que todo son rebuscones.
Dejar a la zaga a quienes nos esforzamos al máximo para que hoy Doña Mireya ocupe el solio presidencial, es un gran error político porque no se observa el futuro y no existe estrategia de una política dinámica y coherente, simplemente se gana el poder para encubrir intereses de los que más tienen. Por ejemplo, mi participación en "Unión por Panamá" fue por conducta del extinto Partido MORENA, partido con nombre y apellido, satisfechos los dueños al diablo los peones, los esclavos, los instrumentos.
En 7 meses de gobierno, muchos de los nombrados han llegado al puesto por nepotismo y otros intereses, los sobrinos y parientes que aunque no votarán por Mireya y la adversaron, su tío es un prominente arnulfista, y los que hicimos el trabajo, banqueados.
Incapaces de hacerse un auto examen, analizar debilidades políticas como poseer una Banda Legislativa no representativa a la potencia de partido que se hacen llamar e incluso, algunos de los legisladores arnulfistas, actuales son allegados que se vistieron de rojo, amarillo y morado para las elecciones de 1999. Son los Arnulfistas los más reacios a las alianzas a nivel de representante, alcalde, legisladores. Las alianzas son para beneficio de ellos, pero no para sus aliados.
Los desaciertos en los gobiernos del PRD y el Arnulfismo, comienza a crear el ambiente para que emerja una nueva opción política, a la cual el electorado panameño ha respondido, en los 2 últimos torneos (1994 y 1999), la primera, aunque un engaño (Rubén Blades) sirve como parámetro y la segunda, lideralizada por el Ing. Alberto Vallarino, supera en votos a la primera con gente más capaz o por lo menos más centrada.
Y mientras prevalezca liderizando la política criolla el PRD y el Arnulfismo, la opinión pública pareciera favorecer a los corruptos con decisiones, que a los neófitos rebuscones, como quien dice para estar colgando mejor en el suelo.
Los depredadores de alianzas "los Arnulfistas", después de aniquilar a sus aliados, con el tiempo tienden a que se caiga en el olvido y conformismo. Por parte de nosotros, los afectados, para los chacales sería bueno un olvido silencioso de sus aliados, mientras ellos pelechan lo que a nosotros nos costó también conseguir.
A todos los que han sido traicionado en su buena fe, debemos manifestarnos, y ocultar lo que realmente ocurre políticamente al país, es signo de inconsciencia.

101 años de Panamá América

 
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