Mireya Moscoso tiene un bonito reto con la patria y los panameños
Cada vez que la patria cambia de gobierno, el pueblo se apoya en la esperanza de un gobierno mejor para sus intereses y de todos los panameños, es lo que podemos observar a lo largo y ancho del país en la transición de mando. Ese clamor nacional lo debe explotar de manera inteligente, patriótica, humana y social doña Mireya Moscoso en su nuevo gobierno.
Ese clamor popular desesperado de los pueblos se ha venido escuchando casi en todos los gobiernos de turno, donde al principio le han dado una ligera respuesta de aliento a los panameños porque dice un adagio "toda escoba nueva barre bien", pero a la postre salen a relucir las quejas y las denuncias del papel que siempre han venido desempeñando algunos asesores y manzanillos de la burocracia en perjuicio de la patria y como es natural a la imagen personal y administrativa del gobierno y su presidente.
Es obvio que en todos los gobiernos existen elementos negativos que aprovechándose de sus vínculos políticos, personales, familiares, sociales, económicos y burocráticos abusan en acciones deshonestas, arbitrarias, como son los famosos contrabandos y operaciones de privilegios por conducto del Estado, que en vez de servirle a la nación le perjudican su imagen y el concepto de una complicidad del gobierno.
Ojalá esto no suceda durante el gobierno de doña Mireya Moscoso, a quien el pueblo le demostró su confianza en los comicios electorales del 2 de mayo pasado, por lo que viene siendo una excelente y bonita oportunidad de cambiar el rumbo y la tradición de los gobiernos de turno, quedando en la historia como un gobierno de carácter comprometido con el pueblo y no con los intereses de los políticos tradicionales.
Por lo tanto, es una bonita oportunidad que para el destino de la nación y para ella como gobierno, se le ha presentado para que la patria y la historia le hagan su apreciación. Los que han de formar su gobierno, pensar y actuar con respeto, patriotismo, carácter y honestidad, llevando en cuenta que primero debe estar Dios, la patria y la sociedad panameña. Adelante doña Mireya, procure entrar en la historia con un buen gobierno de beneficio nacional, que detrás tiene al pueblo panameño.
Ese clamor popular desesperado de los pueblos se ha venido escuchando casi en todos los gobiernos de turno, donde al principio le han dado una ligera respuesta de aliento a los panameños porque dice un adagio "toda escoba nueva barre bien", pero a la postre salen a relucir las quejas y las denuncias del papel que siempre han venido desempeñando algunos asesores y manzanillos de la burocracia en perjuicio de la patria y como es natural a la imagen personal y administrativa del gobierno y su presidente.
Es obvio que en todos los gobiernos existen elementos negativos que aprovechándose de sus vínculos políticos, personales, familiares, sociales, económicos y burocráticos abusan en acciones deshonestas, arbitrarias, como son los famosos contrabandos y operaciones de privilegios por conducto del Estado, que en vez de servirle a la nación le perjudican su imagen y el concepto de una complicidad del gobierno.
Ojalá esto no suceda durante el gobierno de doña Mireya Moscoso, a quien el pueblo le demostró su confianza en los comicios electorales del 2 de mayo pasado, por lo que viene siendo una excelente y bonita oportunidad de cambiar el rumbo y la tradición de los gobiernos de turno, quedando en la historia como un gobierno de carácter comprometido con el pueblo y no con los intereses de los políticos tradicionales.
Por lo tanto, es una bonita oportunidad que para el destino de la nación y para ella como gobierno, se le ha presentado para que la patria y la historia le hagan su apreciación. Los que han de formar su gobierno, pensar y actuar con respeto, patriotismo, carácter y honestidad, llevando en cuenta que primero debe estar Dios, la patria y la sociedad panameña. Adelante doña Mireya, procure entrar en la historia con un buen gobierno de beneficio nacional, que detrás tiene al pueblo panameño.