Mireya y la agenda social
La presidenta ha dicho en múltiples ocasiones que dentro de su programa de trabajo durante estos cinco años, está la lucha contra la pobreza, el desempleo, los problemas de salud, vivienda y educación, entre otros. Es un reto que se ha trazado el actual gobierno para minimizar dichos problemas y proporcionarle a la población un mejor nivel de vida.
Erradicar la pobreza no es tarea fácil, y menos cuando hablamos de un país a penas en vía de desarrollo; ya que en dichos fenómenos intervienen múltiples factores de la cual el económico es fundamental. Y es que para disminuir cualquier problema social, necesariamente se tiene que recurrir a los recursos económicos que se tengan a mano.
La pobreza, por ejemplo, es un fenómeno social que los sociólogos denominan la carencia de algo, algo así como la ausencia de ciertas cualidades o bienes, no es algo que en sí mismo se posee. Para decirlo de otro modo, no se tiene más o menos pobreza de una cualidad, se tiene esa cualidad en mayor o menor grado.
Cuando hablamos del fenómeno social de la pobreza nos referimos al contexto socioeconómico y material, a la carencia de bienes y servicios que tienen determinadas personas o conglomerados sociales.
Tomando como ejemplo esta tesis, y a sabiendas que el problema está arraigado hasta la médula de nuestra sociedad, afectando el desarrollo del país, entonces no queda otra alternativa que el esfuerzo mancomunado del pueblo y gobierno, de las sociedades cívicas organizadas, políticos, parlamento etc. Todos juntos debemos hacer los ajustes necesarios y en consenso decidir sobre ciertos recursos económicos que ya existen y minimizar también los problemas de vivienda, salud, educación etc.
Si tenemos ciertos dineros que se pueden utilizar para estos renglones, por qué no hacerlo. ¿Cuál fue el objetivo de las privatizaciones de empresas Estatales? ¿Dónde está las ganancias que generan las actividades producto de las privatizaciones? Todo ese dinero está en los bancos; los voceros de la oposición (P.R.D.) dicen que este dinero no debe tocarse; mientras el pueblo vive en la indigencia y el flagelo de la desnutrición galopa sobre el lomo inerme de nuestra niñez.
Donde está la pobreza hay hambre, y donde hay hambre no puede haber producción.
Existen un Fondo Fiduciario generado de las privatizaciones y que el gobierno ha dicho que conviene hacer uso del mismo para hacerle frente a ciertas necesidades sociales; sin embargo la oposición del P.R.D. ha dicho que no conviene utilizar dichos ahorros, pero no dan alternativas de solución.
Prefieren que a este dinero, que bien puede servir para muchas necesidades, le "salga Moho". Esta misma tesis la planteó, cuando era gobierno, Pérez Balladares, por eso perdió el poder, y nos dejó como herencia el endeudamiento del país, deuda que el actual gobierno tendrá que amortizar.
Esta misma gente, ahora representados en la figura de Martincito, a pocos días de terminarse la tregua de los cien días del nuevo gobierno, despotricó contra la Presidenta, y como niño rabioso manifestaba que no se había hecho nada durante ese periodo, como si la presidenta tuviera una varita mágica que con sólo moverla entraríamos al paraíso terrenal. Problemas que en cinco años ellos no resolvieron, en cien días se deberían resolver. Sin olvidar que en el gobierno pasado se incrementó el desempleo, la pobreza, los problemas de salud,vivienda, entre otros.
Erradicar la pobreza no es tarea fácil, y menos cuando hablamos de un país a penas en vía de desarrollo; ya que en dichos fenómenos intervienen múltiples factores de la cual el económico es fundamental. Y es que para disminuir cualquier problema social, necesariamente se tiene que recurrir a los recursos económicos que se tengan a mano.
La pobreza, por ejemplo, es un fenómeno social que los sociólogos denominan la carencia de algo, algo así como la ausencia de ciertas cualidades o bienes, no es algo que en sí mismo se posee. Para decirlo de otro modo, no se tiene más o menos pobreza de una cualidad, se tiene esa cualidad en mayor o menor grado.
Cuando hablamos del fenómeno social de la pobreza nos referimos al contexto socioeconómico y material, a la carencia de bienes y servicios que tienen determinadas personas o conglomerados sociales.
Tomando como ejemplo esta tesis, y a sabiendas que el problema está arraigado hasta la médula de nuestra sociedad, afectando el desarrollo del país, entonces no queda otra alternativa que el esfuerzo mancomunado del pueblo y gobierno, de las sociedades cívicas organizadas, políticos, parlamento etc. Todos juntos debemos hacer los ajustes necesarios y en consenso decidir sobre ciertos recursos económicos que ya existen y minimizar también los problemas de vivienda, salud, educación etc.
Si tenemos ciertos dineros que se pueden utilizar para estos renglones, por qué no hacerlo. ¿Cuál fue el objetivo de las privatizaciones de empresas Estatales? ¿Dónde está las ganancias que generan las actividades producto de las privatizaciones? Todo ese dinero está en los bancos; los voceros de la oposición (P.R.D.) dicen que este dinero no debe tocarse; mientras el pueblo vive en la indigencia y el flagelo de la desnutrición galopa sobre el lomo inerme de nuestra niñez.
Donde está la pobreza hay hambre, y donde hay hambre no puede haber producción.
Existen un Fondo Fiduciario generado de las privatizaciones y que el gobierno ha dicho que conviene hacer uso del mismo para hacerle frente a ciertas necesidades sociales; sin embargo la oposición del P.R.D. ha dicho que no conviene utilizar dichos ahorros, pero no dan alternativas de solución.
Prefieren que a este dinero, que bien puede servir para muchas necesidades, le "salga Moho". Esta misma tesis la planteó, cuando era gobierno, Pérez Balladares, por eso perdió el poder, y nos dejó como herencia el endeudamiento del país, deuda que el actual gobierno tendrá que amortizar.
Esta misma gente, ahora representados en la figura de Martincito, a pocos días de terminarse la tregua de los cien días del nuevo gobierno, despotricó contra la Presidenta, y como niño rabioso manifestaba que no se había hecho nada durante ese periodo, como si la presidenta tuviera una varita mágica que con sólo moverla entraríamos al paraíso terrenal. Problemas que en cinco años ellos no resolvieron, en cien días se deberían resolver. Sin olvidar que en el gobierno pasado se incrementó el desempleo, la pobreza, los problemas de salud,vivienda, entre otros.