Misión a Washington
Los salones de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero sirvieron de marco propicio para la presentación -el pasado lunes 20- de la obra recién publicada por la Editorial Libertad Ciudadana: "Misión a Washington" , en la que su autor, Miguel J. Moreno Jr., recoge sus vivencias como Embajador de Panamá en la capital estadounidense del 17 de enero al 3 de abril de 1964, , luego de la infame agresión que fuese objeto el pueblo panameño a partir del 9 de enero del mismo año, de parte de las tropas norteamericanas estacionadas en la entonces "Zona del Canal".
Todas y cada una de las 240 páginas del escrito de tan destacado ciudadano, además de protagonista importante de los acontecimientos que describe y analiza, son un valioso aporte a nuestra historia, a nuestra identidad y personalidad como panameños y abre las puertas para que sepamos retomar los caminos de la necesaria dignidad nacional, hoy extraviada por los torcidos caminos por los que han intentado secuestrarla aquellos cipayos que nunca faltan.
Miguel J. Moreno Jr., nos brinda un análisis de las causas mediatas e inmediatas de los sucesos de enero de 1964, antes de entrar a detallar su actuación al frente de la Cancillería en pro de las reivindicaciones de Panamá en la Zona del Canal y su testimonio personal sobre el 9 de enero de 1964, apenas unos días después de haber sido postulado en compañía de Jorge Fábrega Ponce y José de la Rosa Castillo, como candidatos del Partido Reformista, a presidente y vicepresidentes para las elecciones a celebrarse en mayo de ese año, bajo la premisa, que el mismo nos recuerda, que: "al aceptar las expresadas candidaturas, lo hicimos como un ejercicio democrático para dar a conocer al país verdades sobre la realidad nacional que no llegaban nunca al conocimiento de las masas desposeídas" [pág. 18]
La obra nos lleva a través de sus páginas por un recorrido histórico que nos permite rememorar las medidas adoptadas por el Presidente de la República Roberto Francisco Chiari, entre las cuales sobresale la ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos de América. También nos permite conocer en detalle su designación como Embajador, Representante ante la Organización de Estados Americanos y su patriótica e histórica actuación en Washington a través de sus gestiones ante la Comisión Interamericana de Paz en la sede de la OEA, su brillante y valiente discurso en la sesión extraordinaria del Consejo de la Organización de Estados Americanos, celebrada el 31 de enero de 1964 y su participación en la sesión extraordinaria del Consejo del 4 de febrero de 1964.
Miguel J. Moreno Jr., nos corrobora con su trabajo lo que ha sido una vida de un ciudadano, que además de ser un profesional de las leyes dedicado, honesto y de elevados valores éticos y cívicos, ha sabido cumplir con la enseñanza de Martí de "llevar sobre sus hombros la dignidad de muchos otros". Cuando se escriba la historia, su nombre no podrá faltar en la página de aquellos que supieron "ser ante todo panameños", al decir de Don Justo. Siempre, desde muy joven, he tenido una profunda admiración por nuestro Canciller por antonomasia, tempranamente seguía su actuar político y leía con avidez sus seis discursos sobre la política exterior de Panamá, aparte de que siempre he sentido un profundo honor y un especial orgullo de poder contarme entre sus familiares y amistades.
La publicación de "Misión a Washington" en momentos en que la población panameña busca los mecanismos de hacerle saber a los que gobiernan y a los que manejan los hilos del poder, que ya no le basta con seguir siendo espectador pasivo sino que por el contrario, considera imperioso la construcción de un proceso de real participación democrática, es de especial relevancia. En efecto, todos aquellos que fuimos testigos -directos o indirectos-, de los dolorosos sucesos de enero de 1964, sabemos perfectamente que aquellos días que marcaron nuestro ser por "la agresión armada no provocada", contra "un pueblo débil e indefenso", están muy presentes en nuestras conciencias y nos llaman a la recuperación de nuestra dignidad ciudadana ante los atropellos que hoy por hoy se perpetran contra nuestros derechos sociales y humanos, por parte de quienes se alternan el ejercicio de poder político.
Todas y cada una de las 240 páginas del escrito de tan destacado ciudadano, además de protagonista importante de los acontecimientos que describe y analiza, son un valioso aporte a nuestra historia, a nuestra identidad y personalidad como panameños y abre las puertas para que sepamos retomar los caminos de la necesaria dignidad nacional, hoy extraviada por los torcidos caminos por los que han intentado secuestrarla aquellos cipayos que nunca faltan.
Miguel J. Moreno Jr., nos brinda un análisis de las causas mediatas e inmediatas de los sucesos de enero de 1964, antes de entrar a detallar su actuación al frente de la Cancillería en pro de las reivindicaciones de Panamá en la Zona del Canal y su testimonio personal sobre el 9 de enero de 1964, apenas unos días después de haber sido postulado en compañía de Jorge Fábrega Ponce y José de la Rosa Castillo, como candidatos del Partido Reformista, a presidente y vicepresidentes para las elecciones a celebrarse en mayo de ese año, bajo la premisa, que el mismo nos recuerda, que: "al aceptar las expresadas candidaturas, lo hicimos como un ejercicio democrático para dar a conocer al país verdades sobre la realidad nacional que no llegaban nunca al conocimiento de las masas desposeídas" [pág. 18]
La obra nos lleva a través de sus páginas por un recorrido histórico que nos permite rememorar las medidas adoptadas por el Presidente de la República Roberto Francisco Chiari, entre las cuales sobresale la ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos de América. También nos permite conocer en detalle su designación como Embajador, Representante ante la Organización de Estados Americanos y su patriótica e histórica actuación en Washington a través de sus gestiones ante la Comisión Interamericana de Paz en la sede de la OEA, su brillante y valiente discurso en la sesión extraordinaria del Consejo de la Organización de Estados Americanos, celebrada el 31 de enero de 1964 y su participación en la sesión extraordinaria del Consejo del 4 de febrero de 1964.
Miguel J. Moreno Jr., nos corrobora con su trabajo lo que ha sido una vida de un ciudadano, que además de ser un profesional de las leyes dedicado, honesto y de elevados valores éticos y cívicos, ha sabido cumplir con la enseñanza de Martí de "llevar sobre sus hombros la dignidad de muchos otros". Cuando se escriba la historia, su nombre no podrá faltar en la página de aquellos que supieron "ser ante todo panameños", al decir de Don Justo. Siempre, desde muy joven, he tenido una profunda admiración por nuestro Canciller por antonomasia, tempranamente seguía su actuar político y leía con avidez sus seis discursos sobre la política exterior de Panamá, aparte de que siempre he sentido un profundo honor y un especial orgullo de poder contarme entre sus familiares y amistades.
La publicación de "Misión a Washington" en momentos en que la población panameña busca los mecanismos de hacerle saber a los que gobiernan y a los que manejan los hilos del poder, que ya no le basta con seguir siendo espectador pasivo sino que por el contrario, considera imperioso la construcción de un proceso de real participación democrática, es de especial relevancia. En efecto, todos aquellos que fuimos testigos -directos o indirectos-, de los dolorosos sucesos de enero de 1964, sabemos perfectamente que aquellos días que marcaron nuestro ser por "la agresión armada no provocada", contra "un pueblo débil e indefenso", están muy presentes en nuestras conciencias y nos llaman a la recuperación de nuestra dignidad ciudadana ante los atropellos que hoy por hoy se perpetran contra nuestros derechos sociales y humanos, por parte de quienes se alternan el ejercicio de poder político.