default

Monorriel y transporte urbano


El ministro de Economía y Finanzas, Víctor Juliao, ha vuelto a poner en actualidad el tema en recientes declaraciones, el cual despierta siempre enorme interés, ante el caótico estado del transporte público urbano y el tránsito terrestre, en general, dentro del área metropolitana.
La empresa canadiense SNC-LAVALIN dio a conocer, en el pasado reciente, los resultados de un estudio de prefactibilidad sobre la construcción de lo que describió como un metro ligero en la ciudad capital, cuyo costo sería de aproximadamente B/.600 millones y cuya construcción tomaría alrededor de cuatro años. Este estudio se dio a conocer a los ministros de Obras Públicas y de Trabajo, Moisés Castillo y Joaquín Vallarino III, así como a representantes del Ministerio de Vivienda.
Conforme a la propuesta anterior, el sistema contaría con 15 estaciones subterráneas y elevadas, utilizando vehículos de metro ligeros sobre rieles, mediante un sistema de propulsión eléctrica.
Añade el estudio que este metro ligero de la ciudad de Panamá tendría una extensión de 15 kilómetros, de los cuales cuatro son subterráneos, desde la Plaza 5 de Mayo hasta las inmediaciones de la Iglesia del Carmen y 11 kilómetros elevados desde la vía España, vía Bolívar, Domingo Díaz hasta San Pedro, en el corregimiento de Juan Díaz. El proyecto beneficiaría a unos 300 mil usuarios del transporte público del sector Este de la capital.
Entre las ventajas que generaría está la reducción del tránsito vehicular y los accidentes de tránsito, además de abreviar el tiempo de viaje, el mejoramiento de la calidad del aire, del medio ambiente y la creación de empleos.
Encuestas previas han determinado que un 72% de los viajes desde la periferia hacia el centro de la ciudad capital y viceversa se realiza en transporte público, por lo que la construcción de un metro ligero es un proyecto viable.
A la luz de la situación vehicular en la ciudad capital, esta propuesta debe ser estudiada a fondo y con visión a largo plazo, pues su implementación solucionaría el problema del transporte público en la ciudad de Panamá.
Obviamente, no faltará la oposición y reservas de las organizaciones de transportistas que propician el caos actual, alegando competencia desleal y otros argumentos sin ningún peso. Pero el hecho es que un monorriel u otra opción similar, administrado con criterios de eficiencia y vocación de servicio, sería para las decenas de miles de usuarios del transporte público urbano, una merecida alternativa al pésimo estado de lo que hoy existe.


101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América