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Montesinos y el Plan Colombia


Los panameños nunca tenemos insuficiencia de temas para comentar y entretenernos. Cada semana a lo interno y desde afuera nos ofrecen la oportunidad de la diversión y de la preocupación. Ahora nos ocupamos de Vladimir Montesinos, la escoria del espionaje peruano. Su mentalidad corrupta y corruptora, le hacen la figura propicia para dictadores que prestan su nombre para que a través de ellos, las fuerzas militares continúen oprimiendo a los pueblos de América.
Alberto Fujimori llegó por segunda ocasión al poder, en hombros de las armas del ejército que ha sometido al pueblo peruano. Su intención de perpetuar el mandado que hace a los militares, recibió un rudo golpe con la votación en su contra, que fue contundente, pese a los mecanismos de fuerza contra el votante. La opinión mundial descalificó su tercer período presidencial, incluyendo algunas voces norteamericanas, que censuraron la metodología utilizada a nivel gubernamental para disfrazar el fraude electoral. Los panameños civilistas nos sumamos a la lucha incaica por sembrar de democracia la tierra de Víctor Raúl Haya de la Torre.
Nadie con sentido político puede ignorar que Fujimori es un presidiario del ejército. Aun cuando firme las decisiones, las mismas se toman en los cuarteles. Prueba de ello, es su precipitada rectificación a su promesa de desmantelar el Centro de Inteligencia Peruano, además de desistir de la destitución de su director. A pocos días hubo de olvidarse de esa decisión presidencial, no le permiten fijar fecha de elecciones, le obligaron a permitir la salida del peligroso Montesinos y lo han puesto a solicitarle ubicación. Como es detestable, Panamá lo rechazó a primer pedido como corresponde a la posición del Partido Arnulfista, contrario a las presiones y al abuso del poder por los militares.
Detrás del problema peruano se asoma la tenebrosa mano de los gringos. Ellos necesitan el ejército peruano para implementar el Plan Colombia y no pretenden incomodarlos. Por eso desde sus Embajadas instruyeron a los gobiernos títeres, para que en coro llamaran a la Presidenta de Panamá, rogando que recibiera al verdugo que ellos no deseaban en su tierra. Cumplieron la misión con la prontitud y sumisión que los caracteriza, siendo débiles moralmente. Los gringos unieron al inepto Secretario de la OEA, Sr. Gaviria para que hiciera coro frente a doña Mireya por teléfono.
Es un hecho que los Estados Unidos no va a incomodar a ningún ejército de los países limítrofes con Colombia, porque lo necesita para llevar a cabo su intervención en ese país. Ellos capturarán insurgentes y permitirán el ingreso de los yanquis armados por sus fronteras. Allí estarán los latinos que integran la armada norteamericana, aplastando a los nuestros. Que no se entienda mal. No comparto la guerrilla, pero detesto el papel que nos han asignado internacionalmente, para resolverle el problema al ejército peruano. Lo del Perú no se resuelve con sacar a Montesinos. Encarcelando a Fujimori habría solución parcial. Allí hay que disolver el ejército, que es donde se incuba toda dictadura y para beneficios de sus rectores, se les mantiene en el poder.
Estados Unidos pretende involucrar a los cinco países vecinos en el Plan Colombia, que es una osadía que costará muchas vidas. Quienes colaboren con esa aventura contra la humanidad, serán culpables de los crímenes que se cometan. Ya escribí que Panamá debe mantenerse neutral por su propia seguridad. Al recibir a Montesinos empezamos a mostrar debilidad y nos pedirán otras cosas de mayor riesgo. No permitamos que nuestro suelo sirva de trampolín contra la vida de colombianos. Debemos alentar el Plan de Paz y sus conversaciones, pero jamás la intervención arriesgada de los gringos.
Me atrevo a asegurar que Venezuela mostrará rechazo al Plan Colombia, pero los militares peruanos pagarán el favor de haberles ayudado con el problema de Montesinos. Allí estará Fujimori avalando a los gringos, lo mismo que los militares ecuatorianos y hasta Brasil, se hará el de la vista gorda para colaborar por omisión. Nosotros debemos mantenernos sin permitir el uso del suelo patrio para intervención alguna contra ningún país hermano. Los cinco millones con que nos quieren comprar, o los treinta que dicen para ayuda, son una ofensa en estos momentos.
Muchos antes y sin la perspectiva del peligroso Plan Colombia, pudieron demostrarle a Panamá su interés por ayudarnos. Prefirieron matrimoniarnos con los millones para combatir la guerrilla, condicionando su aporte a nuestra colaboración. Ya empezaron obligando a recibir a Montesinos. Quien dude que los gringos están detrás de esto, sencillamente desconoce la realidad y el proceder de los opresores económicos del Norte. Montesinos y Fujimori son desechables para el ejército peruano, y tienen que limpiar su imagen con la ayuda de sus patrocinadores, los norteamericanos que han sostenido cuanta dictadura militar ha habido en el continente.

101 años de Panamá América

 
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