Morgenthau, visita impropia
A veces me pregunto si Panamá es un país o una caricatura de tal, si tenemos gobiernos o circos, donde los payasos gerencian; si somos acaso un país de derecho con leyes e instituciones a cargo de profesionales responsables y respetables, o si nuestra “amistad” con los Estados Unidos no constituyen una amenaza para nuestro pueblo y estabilidad como país.
Se imaginan ustedes el escándalo que armarían nuestros gremios empresariales y otros distinguidos entes de nuestro país, si un Fiscal de Distrito de Rusia, Irán, Venezuela o Bolivia, entrara a Panamá como Pedro en su casa, sin pagar visa de ingreso, como pagamos los panameños para entrar en Estados Unidos y sin que nuestras “autoridades” sepan siquiera el motivo ni ¿con qué autoridad puede venir a “investigar” en nuestro país?
La respuesta de nuestra flamante Superintendencia Bancaria en este caso, no solo es ridícula, es pasmosamente inadecuada a sus supuestas funciones que, por cierto, no sabemos realmente cuales son.
¿Será acaso que el octogenario Fiscal de Estados Unidos, señor Robert Morgenthau, vino a pasear su ancianidad con conocimiento de nuestras “autoridades” y por eso pretenden no darse por enterados oficialmente?
Con sobrados fundamentos, creo que este visitante debió haber venido a ayudarnos a defender a nuestro pueblo de los abusos de algunos bancos de su país por los cargos e intereses, o a indicarnos como operan estos bancos en Panamá, con funcionarios fantasmas en otros países que solo atienden telefónicamente -algunas veces -, y que, en sus oficinas en nuestro país se niegan a recibir y responder por escrito los miles de justificados reclamos que originan sus abusos, y los verbales nunca aparecen en su complicado sistema de computadoras?
Los años que le quedan al Fiscal Morguenthau bien puede usarlos en investigar como se lavan en Estados Unidos miles de millones de las drogas que se venden en ese país como mayor consumidor mundial. Eso liberaría a Panamá de gastar miles de dólares en perseguir el narcotráfico y de miles de muertes en Panamá y Colombia para combatir este negocio infame, que es estimulado por el alto consumo en Estados Unidos.
Resulta sospechoso que un anciano Fiscal norteamericano venga a “investigar” posibles vínculos triangulares que involucrarían a Venezuela e Irán con Panamá en tráfico de dólares estadounidenses en plena decadencia. Algo se está cocinando con ingredientes que huelen muy mal.
*Catedrático-Analista Internacional.
jhperuz@hotmail.com