Mudos
Mudos han demostrado ser los organismos internos de los partidos políticos ante los acontecimientos de trascendencia que sufre el país ocasionalmente. Uno de gran importancia se dio hace pocos días, cuando familiares y pacientes afectados por los medicamentos envenenados de la Caja de Seguro Social se acercaron al perímetro de seguridad de los predios de la Presidencia de la República, con el fin de que algún representante del gobierno atendiera sus demandas, entre ellas, el apoyo económico que les fue suspendido hace dos meses, así como la inclusión de otras víctimas en la lista de los perjudicados del SIRA. La protesta, integrada por poco más de 50 personas entre ancianos, individuos afectados por el SIRA y sus familiares, inicialmente pacífica, fue repelida por agentes del Servicio de Protección Institucional (SPI). Esta organización de la seguridad del gobierno ha formulado cargos contra los manifestantes por irrespeto y agresión a sus agentes. No obstante, lo visto y leído muestra hechos lamentables que dejan mucho que desear de la actuación del SPI frente a la circunstancias que originaron la presencia de esas personas en ese lugar.
Como corolario de este censurable y grotesco hecho, el Presidente de la República lamentó lo sucedido y solicitó una investigación; su Segundo Vicepresidente lamentó los hechos y pidió disculpas; el máximo representante de nuestra Iglesia Católica, Monseñor José Dimas Cedeño, señaló que dicho acto era reprochable y pidió una sanción a los responsables; el ex general de brigada Rubén Darío Paredes indicó al responsable. Al día siguiente, el SUNTRACS, en solidaridad por los vejámenes sufridos por los quejosos, cerraron momentáneamente el Corredor Sur en perjuicio de terceros. Por su parte, los colectivos políticos democráticos del país, llamados a ser instrumentos de defensa de la justicia social y requisito esencial para que exista el sistema democrático de gobierno, brillaron por su ausencia en cuanto a su opinión, cayendo en un silencio catastrófico que, desafortunadamente, explica la aversión y apatía que la población cada día más siente hacia ellos.
Quienes integran los organismos internos de los partidos políticos tienen la obligación de expresarse sobre los temas nacionales e internacionales de nuestra nación. No pueden ser entes mudos ante sus conciudadanos ni ante las bases de sus partidos, que esperan mucho más de ellos. Su silencio incumple una responsabilidad que lleva irremediablemente a un deterioro de la democracia, lo que, a su vez, traerá como resultado que en un mañana no muy lejano nos lamentemos, siendo ya demasiado tarde.
Como es una estructura pequeña y los buhoneros tienen muchos productos que ofrecer, solo 20 podrán optar por este modelo porque satisface sus necesidades, según Jiménez.
Jiménez expresó que el alcalde ha hablado de un costo de B/.1.00 diario, pero eso tiene que discutirse en la Comisión de Asuntos Relacionados con la Economía Informal (CAREY), una oficina habilitada para este fin representada por dos miembros de la Alcaldía y de la agrupación.
Sin embargo, Jiménez más tarde en tono irónico precisó: "todavía estamos esperando la oficina", lo que señaló es que no han encontrado un sitio para reunirse.
Pero, no dudó en cuestionar el balboa mínimo. A su juicio es costoso.
Fue claro al indicar que hasta tanto no se instale la oficina de la CAREY, para discutir los temas de cómo se colocarán las casetas, cuáles son las medidas, los tamaños, si eso le conviene a los miembros o no, si el balboa conviene o no, no firmará nada.
Se aproximan las fiestas patrias, navideñas y de fin de año y ni luces del reordenamiento. Este medio trató de conocer en la Alcaldía de Panamá los mínimos detalles del proyecto, pero no se logró, se nos informó que están en negociaciones con el SINBUTIS.
¿Cuál es el costo de las nuevas casetas?, ¿de dónde están trayendo los materiales?, ¿cuáles son las dimensiones? Eso parece ser el secreto municipal mejor guardado, aunque el tema del nuevo mobiliario urbano se viene escuchando desde diciembre del año 2004 y no se ha concretizado.
El primer paso fue emitir el Decreto No.25 de 14 de enero de 1999, "por el cual se regula el ejercicio de la buhonería o economía informal en el distrito".
No obstante, todo indica que la transnacional Equipamientos Urbanos de Panamá S.A. (EUPAN) instalará todas las estructuras; se piensa que los modelos son de España.
La compañía ganó el acto público para el mobiliario urbano de tres empresas proponentes el 4 de junio de 2001 y se le adjudicó ese mismo día la licitación pública mediante la Resolución Alcaldicia No.350 de 4 de junio de 2001.
Posteriormente, a través del Acuerdo Municipal No.115 de 19 de junio de 2001 se autorizó al alcalde del distrito a celebrar contrato de concesión con la empresa por 15 años, la que dará un fondo al erario municipal de B/.23 millones 190 durante ese tiempo.
Según el arquitecto Alberto Arosemena deben establecerse diversas alternativas de diseño de esas casetas, con la finalidad de que sean atractivas y estéticamente agradables y que se inserten dentro del contexto urbano de cada sector, que tiene su característica individual.
"Y eso debe estar reflejado en cada uno de los diseños", argumentó.
A su juicio, se puede conciliar la actividad de buhonería o comercio al detal de artesanía con el mejor uso de cada una de las casetas.
Recomendó ubicarlas de forma que no obstaculicen la circulación peatonal, para que sea fluida.
Dijo que los diseños de las casetas deben estar insertos en un esquema ordenado.
Mientras para el arquitecto Álvaro González Clare, quien diseñó un modelo para la Cinta Costera, deben hacerse buenas casetas en sitios que no obstruyan el espacio público.
Se debe ubicar a los buhoneros, por ejemplo, en Parques Artesanales, pero en base a estudios.
Recomienda que cuando eso se logre los diseños de las casetas tengan formas, color y personalidad.
Lo que dejó claro es que la ubicación debe ser en pasos obligatorios de preferencia ciudadana.
La ex alcaldesa Mayín Correa criticó que no se miró ni siquiera el plan de reordenamiento para Calidonia que dejó para su implementación.
"Solo cambiar un quiosco por otro a costas de los mismos buhoneros no es la alternativa ni siquiera parecido a lo que solo él ha llamado una supuesta "Gran ciudad", lamentó.
Como corolario de este censurable y grotesco hecho, el Presidente de la República lamentó lo sucedido y solicitó una investigación; su Segundo Vicepresidente lamentó los hechos y pidió disculpas; el máximo representante de nuestra Iglesia Católica, Monseñor José Dimas Cedeño, señaló que dicho acto era reprochable y pidió una sanción a los responsables; el ex general de brigada Rubén Darío Paredes indicó al responsable. Al día siguiente, el SUNTRACS, en solidaridad por los vejámenes sufridos por los quejosos, cerraron momentáneamente el Corredor Sur en perjuicio de terceros. Por su parte, los colectivos políticos democráticos del país, llamados a ser instrumentos de defensa de la justicia social y requisito esencial para que exista el sistema democrático de gobierno, brillaron por su ausencia en cuanto a su opinión, cayendo en un silencio catastrófico que, desafortunadamente, explica la aversión y apatía que la población cada día más siente hacia ellos.
Quienes integran los organismos internos de los partidos políticos tienen la obligación de expresarse sobre los temas nacionales e internacionales de nuestra nación. No pueden ser entes mudos ante sus conciudadanos ni ante las bases de sus partidos, que esperan mucho más de ellos. Su silencio incumple una responsabilidad que lleva irremediablemente a un deterioro de la democracia, lo que, a su vez, traerá como resultado que en un mañana no muy lejano nos lamentemos, siendo ya demasiado tarde.
Como es una estructura pequeña y los buhoneros tienen muchos productos que ofrecer, solo 20 podrán optar por este modelo porque satisface sus necesidades, según Jiménez.
Jiménez expresó que el alcalde ha hablado de un costo de B/.1.00 diario, pero eso tiene que discutirse en la Comisión de Asuntos Relacionados con la Economía Informal (CAREY), una oficina habilitada para este fin representada por dos miembros de la Alcaldía y de la agrupación.
Sin embargo, Jiménez más tarde en tono irónico precisó: "todavía estamos esperando la oficina", lo que señaló es que no han encontrado un sitio para reunirse.
Pero, no dudó en cuestionar el balboa mínimo. A su juicio es costoso.
Fue claro al indicar que hasta tanto no se instale la oficina de la CAREY, para discutir los temas de cómo se colocarán las casetas, cuáles son las medidas, los tamaños, si eso le conviene a los miembros o no, si el balboa conviene o no, no firmará nada.
Se aproximan las fiestas patrias, navideñas y de fin de año y ni luces del reordenamiento. Este medio trató de conocer en la Alcaldía de Panamá los mínimos detalles del proyecto, pero no se logró, se nos informó que están en negociaciones con el SINBUTIS.
¿Cuál es el costo de las nuevas casetas?, ¿de dónde están trayendo los materiales?, ¿cuáles son las dimensiones? Eso parece ser el secreto municipal mejor guardado, aunque el tema del nuevo mobiliario urbano se viene escuchando desde diciembre del año 2004 y no se ha concretizado.
El primer paso fue emitir el Decreto No.25 de 14 de enero de 1999, "por el cual se regula el ejercicio de la buhonería o economía informal en el distrito".
No obstante, todo indica que la transnacional Equipamientos Urbanos de Panamá S.A. (EUPAN) instalará todas las estructuras; se piensa que los modelos son de España.
La compañía ganó el acto público para el mobiliario urbano de tres empresas proponentes el 4 de junio de 2001 y se le adjudicó ese mismo día la licitación pública mediante la Resolución Alcaldicia No.350 de 4 de junio de 2001.
Posteriormente, a través del Acuerdo Municipal No.115 de 19 de junio de 2001 se autorizó al alcalde del distrito a celebrar contrato de concesión con la empresa por 15 años, la que dará un fondo al erario municipal de B/.23 millones 190 durante ese tiempo.
En el área comercial de Calidonia hay cerca de 600 buhoneros y deben pagar B/.2.00 de impuesto municipal mensual, la luz y B/.2.00 de cuota sindical.
El 25 de agosto de 2005, funcionarios de la Alcaldía de Panamá desalojaron a 20 buhoneros extranjeros que ejercían ilegalmente la actividad en Calidonia. El artículo 293 de la Constitución los ampara.
Según el arquitecto Alberto Arosemena deben establecerse diversas alternativas de diseño de esas casetas, con la finalidad de que sean atractivas y estéticamente agradables y que se inserten dentro del contexto urbano de cada sector, que tiene su característica individual.
"Y eso debe estar reflejado en cada uno de los diseños", argumentó.
A su juicio, se puede conciliar la actividad de buhonería o comercio al detal de artesanía con el mejor uso de cada una de las casetas.
Recomendó ubicarlas de forma que no obstaculicen la circulación peatonal, para que sea fluida.
Dijo que los diseños de las casetas deben estar insertos en un esquema ordenado.
Mientras para el arquitecto Álvaro González Clare, quien diseñó un modelo para la Cinta Costera, deben hacerse buenas casetas en sitios que no obstruyan el espacio público.
Se debe ubicar a los buhoneros, por ejemplo, en Parques Artesanales, pero en base a estudios.
Recomienda que cuando eso se logre los diseños de las casetas tengan formas, color y personalidad.
Lo que dejó claro es que la ubicación debe ser en pasos obligatorios de preferencia ciudadana.
La ex alcaldesa Mayín Correa criticó que no se miró ni siquiera el plan de reordenamiento para Calidonia que dejó para su implementación.
"Solo cambiar un quiosco por otro a costas de los mismos buhoneros no es la alternativa ni siquiera parecido a lo que solo él ha llamado una supuesta "Gran ciudad", lamentó.